Anatomía Felina: Entendiendo la Estructura Ósea y las Costillas del Gato

La anatomía del gato comprende la estructura interna y organizativa del felino. Te contamos todo lo que debes saber sobre la anatomía del gato. Los amantes de los gatos a continuación tendrán una información básica que les permitirá descubrir los aspectos fundamentales sobre la constitución y el funcionamiento del organismo felino. El gato es un animal mamífero, lo que implica que posee glándulas mamarias con las que las hembras, tras el parto, alimentarán a los nuevos gatitos. Además, es un animal carnívoro. Los gatos tienen la extraordinaria habilidad de caer casi siempre sobre las patas, independientemente de la altura. Esta capacidad tan especial se la deben estos elegantes animales a su constitución refinada. El motivo reside en la interacción perfecta de la musculatura definida y el esqueleto.

Esqueleto de gato comparado con esqueleto humano

El Esqueleto Felino: Fortaleza y Flexibilidad

El esqueleto es la estructura interna del cuerpo, constituido principalmente por la columna vertebral, las patas traseras y las patas delanteras. Protege a los delicados órganos internos y permite el movimiento. Cuando los músculos que se encuentran alrededor de una articulación se contraen, los huesos se mueven y las articulaciones se doblan.

Aunque los gatos tienen aproximadamente la misma cantidad de huesos que los humanos, su forma es diferente y están adaptados en especial para responder a las exigencias depredadoras del gato. El esqueleto de un gato es fuerte, pero a la vez muy ligero. Está compuesto por 230 huesos, aunque la cantidad exacta depende de la raza. En comparación, el esqueleto humano solo tiene entre 206 y 212 huesos.

La extraordinaria anatomía del gato le permite dar saltos atrevidos. El aparato locomotor se compone de músculos, huesos y articulaciones, incluidos los tendones y los ligamentos. La flexibilidad y la fuerza de sus articulaciones le permiten también dar saltos a gran distancia sin hacerse daño.

🐈 ANATOMÍA del GATO: Funciones, sentidos, cuidados y aparatos vitales internos 🐈

Componentes Clave del Esqueleto

  • Craneo: El cráneo protege al cerebro y a los órganos sensoriales, como los ojos. En comparación con el del perro, el cráneo del gato es muy corto y compacto. Protege el cerebro y cuenta con unos 30 dientes permanentes entre el maxilar superior e inferior. A primera vista, llaman la atención los colmillos, muy puntiagudos, que los carnívoros usan para cazar y comer la presa.
  • Columna Vertebral: Las vértebras protegen los nervios que forman la médula espinal. Su columna vertebral es muy flexible para permitirle una gran agilidad para saltar y moverse con rapidez. La espina dorsal se compone, de arriba hacia abajo, de siete vértebras cervicales, trece torácicas, siete lumbares, tres sacras y unas veinte vértebras caudales. Los discos intervertebrales son los que otorgan la flexibilidad tan celebrada del esqueleto felino.
  • Costillas: Las costillas protegen todos los órganos que se encuentran en el tórax, como el corazón y los pulmones. A las vértebras torácicas se unen trece pares de costillas. En cada lado, son cortas y robustas.
  • Pelvis: La pelvis protege los órganos abdominales inferiores como el útero en las hembras.
  • Extremidades: Las patas traseras del gato le permiten saltar y cazar a sus presas. Los gatos deben a sus patas su increíble potencia de salto y su velocidad de hasta 48 kilómetros por hora. Estas características los convierten en cazadores perfectos en la naturaleza. Otra particularidad de la anatomía del gato es que el omóplato no está unido a las costillas por la clavícula. Las estructuras óseas están unidas entre ellas únicamente mediante ligamentos y músculos. Esto permite al gato retorcerse muchísimo y colarse por ranuras extremadamente angostas.
  • Cola: Su larga cola es importante para mantener el equilibrio. Cuantas más vértebras caudales tenga el gato, mejor puede mantener el equilibrio al trepar. De hecho, la cola es un elemento de equilibrio indispensable para la mayoría de felinos.

Diagrama de las costillas del gato y órganos internos

Uñas y Almohadillas

En el extremo inferior de cada extremidad están las patas del gato, con uñas afiladas y móviles. Las patas están recubiertas de almohadillas de una piel mucho más espesa que la del resto del cuerpo. Los gatos, al caminar, se apoyan sobre las puntas de los dedos. Poseen cinco en las zarpas delanteras y cuatro en las traseras.

Las uñas se enfundan cuando están tranquilos y se extienden cuando necesitan usarlas para la caza o la defensa. Esto se debe a que la uña se mantiene bajo una capa de piel gracias a la tensión del ligamento, y el gato puede contraer las uñas voluntariamente. Cuando necesita extender la uña, un tendón tira de la falange final, empujando la uña hacia delante y hacia fuera.

Sistema Tegumentario: Piel y Pelaje

La piel es el órgano de mayor tamaño que tiene un animal. Su principal función es la de proteger al cuerpo de infecciones, heridas físicas y de la pérdida de calor y de agua. La piel de un gato está unida a las estructuras subyacentes de forma más débil que la de los humanos, lo que permite aumentar aún más su flexibilidad.

La piel del gato está recubierta de pelo (aunque ciertas razas han sido seleccionadas para que carezcan de él). Los pelos son importantes porque permiten mantener el calor corporal y protegen la piel de heridas. Pueden reaccionar ante una amenaza y erizarse para que el gato parezca tener mayor tamaño.

Además, el pelo tiene también una gran importancia en el lenguaje y la comunicación de los gatos. Por ejemplo, un gato erizado nos avisa de que está enfadado. Los pelos tienen un importante papel indirecto en la protección del gato. En la naturaleza, los colores del pelaje del animal pueden ser sensibles a su entorno. Los gatos no domesticados que poseen un pelaje atigrado son los más propensos a sobrevivir y a reproducirse, porque el color del pelaje les sirve de camuflaje frente a sus depredadores y a la vez aumenta las probabilidades de éxito en la caza de sus presas.

Pelo Modificado: Bigotes

Los bigotes son más largos y más espesos que el pelo normal, además son muy sensibles al tacto. Se encuentran tanto en la cabeza como en otras partes del cuerpo y permiten que el gato reciba informaciones del entorno. Otros pelos modificados cumplen funciones táctiles, como los bigotes o las cejas.

Órganos de los Sentidos Felinos

Los gatos poseen sentidos muy desarrollados que les permiten ser depredadores eficaces y adaptarse a su entorno.

Vista

Los gatos tienen una muy buena vista que se ha desarrollado para ayudarles en su función de cazadores. Los ojos son grandes y se sitúan en la parte frontal del cráneo para permitirles una excelente apreciación de las distancias. A diferencia de las pupilas redondas de los humanos, las pupilas del gato son elípticas y se convierten en finas rendijas cuando hay mucha luminosidad. Una capa reflectante detrás del ojo le permite captar toda la luminosidad disponible para tener una mejor visión nocturna. Esta capa reflectante es la que da la impresión de que los ojos del gato brillan en la noche.

Los gatos tienen, además, unos párpados suplementarios que se llaman membrana nictitante (también llamado tercer párpado). Este tercer párpado se desplaza por encima del ojo desde el centro hacia el exterior, por debajo de los párpados externos y constituye una protección suplementaria para el ojo. Esta membrana nictitante no es visible en condiciones normales, por lo que si la podemos apreciar de forma permanente, es un síntoma de enfermedad o problemas físicos.

Oído

Los gatos tienen grandes orejas que pueden mover con facilidad, lo que le permite localizar el origen de ruidos muy ligeros. El oído interno trabaja conjuntamente con el cerebro para ayudar a mantener el equilibrio. El pabellón auditivo capta los sonidos que van a pasar al oído medio y al interno. Estos pabellones pueden moverse para dirigirse hacia la fuente del sonido.

Olfato

El olfato es un sentido muy importante para los gatos. El olfato les permite marcar su territorio, reconocer a los otros animales (en este caso el olfato es más importante que la vista) y comunicarse con los otros gatos. El olor es detectado por las terminaciones nerviosas del hocico del gato e interpretado por el cerebro. Los gatos tienen un órgano sensorial suplementario dentro de la boca (órgano de Jacobson) que mejora su sentido del olfato. Además de la nariz, los gatos pueden olfatear abriendo la boca y utilizando el órgano de Jacobson. Ya al nacer su olfato está muy desarrollado y se guían por él para encontrar el pezón de su madre y, así, comenzar a alimentarse.

Gusto

La lengua del gato está recubierta de zonas sensitivas que le permiten detectar los gustos ácido, amargo y salado. Sin embargo, a diferencia de los humanos, no pueden detectar los sabores dulces. La lengua se caracteriza por ser muy áspera, lo que les sirve para alimentarse y, también, para acicalarse. Debido a sus costumbres higiénicas los gatos pueden formar y expulsar bolas de pelo.

Tacto

Los gatos poseen distintos receptores por todo el cuerpo que les sirven para percibir los contactos con el exterior. Esto es especialmente importante cuando debe desplazarse en la oscuridad. Destacan las cejas y los bigotes.

Equilibrio

Los mecanismos que mantienen el equilibrio están bien desarrollados en los gatos. Por eso no se marean y caen de pie buena parte de las veces, además de ser capaces de escalar, desde bien pequeños, con agilidad.

Sistemas Vitales del Gato

Además del esqueleto y los sentidos, los gatos cuentan con sistemas internos complejos que sustentan su vida diaria.

Sistema Respiratorio

El sistema respiratorio transporta el aire desde el hocico hasta unas pequeñas cavidades situadas en los pulmones (llamadas alvéolos pulmonares). Se encarga de calentar y filtrar el aire para llevarlo a los pulmones, donde el cuerpo absorbe el oxígeno y expulsa el dióxido de carbono en el momento de espirar. Por lo tanto, destacan los pulmones, que son los encargados del intercambio gaseoso con el exterior, es decir, de la respiración, mediante movimientos de inspiración y espiración.

Sistema Cardiovascular

El sistema cardiovascular está constituido por el corazón, las venas y las arterias, además de por unos pequeños vasos sanguíneos. Se encarga de transportar la sangre por el cuerpo, aportar oxígeno, nutrientes, células sanguíneas y llevar los residuos hasta el lugar apropiado. La sangre es además importante porque conserva el calor corporal. El corazón, que se divide en dos aurículas y dos ventrículos, distribuye la sangre por el organismo. La sangre arterial es la que sale de los pulmones, por lo tanto, se encuentra oxigenada. La venosa, por su parte, contiene las sustancias de desecho de los distintos órganos del gato.

Sistema Urinario

La función principal del sistema urinario es la de controlar el equilibrio hídrico del cuerpo y la de eliminar las toxinas. Los riñones filtran la sangre y eliminan el exceso de agua y toxinas que van a la vejiga, donde se almacenan hasta que el gato orina y los expulsa. Esta parte de la anatomía del gato es muy importante, ya que estos felinos suelen padecer problemas urinarios y, muy frecuentemente, problemas renales.

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