Sencillo, delicioso y muy popular, el pollo frito es una de las maneras más comunes y extendidas a la hora de preparar esta carne de ave. Algunas recetas nos hacen viajar a Norteamérica (Nuggets, fingers, Buffalo wings…), y otras son más próximas a nuestras latitudes, pero en todas ellas el pollo es frito en sartén -o freidora-, ofreciéndonos esa textura tan maravillosamente crujiente.
El pollo es una de las carnes blancas más accesibles para la población, ya que la podemos conseguir prácticamente en cualquier parte y su adquisición es bastante económica. Por algo es una de las elaboraciones básicas más populares y extendidas por todo el mundo, con muchas recetas diferentes.
El Arte del Pollo Frito: Jugoso por Dentro, Crujiente por Fuera
Para lograr un pollo frito perfecto, hay que prestar atención a tres cosas: primero, conseguir un interior jugoso que retenga los líquidos del pollo. Para ello, se puede sumergir en una salmuera durante 12 horas o en una mezcla con algo de ácido, como suero de leche o kéfir. El rebozado crujiente es el segundo elemento primordial. Puede hacerse con una mezcla seca de harina, almidón, maíz o panko, o con una húmeda: tempura -para trozos pequeños, ya que es una fritura corta-, a base de yogur o kéfir o con huevo. El resultado será diferente: con la primera, la capa crujiente será más fina y ligera, más integrada en la carne; mientras que la segunda quedará algo más gruesa, con trozos crujientes más aglomerados y una diferencia muy clara entre el rebozado y la carne. El sazonado sería el tercer paso clave. Puede hacerse en tres momentos distintos: durante el marinado de la carne, mezclándolo en el rebozado o una vez frito, recubriendo el pollo con alguna salsa o con una mezcla de especias.
La fritura es, obviamente, lo que adhiere al pollo el adjetivo de frito, en vez de asado o guisado. Freír es sumergir en aceite caliente un alimento; es importante que las piezas queden cubiertas por aceite y se hagan por igual por todos los lados. No hay que poner la tapa y el aceite tiene que estar lo suficientemente caliente para sellar rápidamente el exterior. Cosas importantes: que se fría a alta temperatura para que quede muy crujiente, pero no se queme.
Si se ha utilizado aceite de girasol, no se recomienda utilizarlo más de una vez, mientras el de oliva -suave- sí es reutilizable siempre que no se caliente a más de 200 ºC y se retiren bien los residuos sólidos. La temperatura ideal para freír son los 180 ºC: a temperaturas inferiores los alimentos absorben mucho aceite y quedan algo blandos. Hay que tener en cuenta que cuando añadimos un alimento frío al aceite, este bajará su temperatura. Por eso, no hay que sobrecargar el recipiente y se recomienda atemperar unos 20-30 minutos antes el producto que vamos a freír.
El truco para hacer unas alitas de pollo ricas es cocinarlas bastante para que la carne no quede cruda. El adobo o marinado también puede contribuir a hacer una receta deliciosa, que completamos con una buena salsa.
Cuando hablamos de cocinar pollo frito hay que prestar atención a tres cosas: primero hay que conseguir un interior jugoso que retenga los líquidos del pollo. Para ello se puede sumergir en una salmuera durante 12 horas o en una mezcla con algo de ácido, como suero de leche o kéfir. El rebozado crujiente es el segundo elemento primordial. Puede hacerse con una mezcla seca de harina, almidón, maíz o panko, o con una húmeda: tempura -para trozos pequeños, ya que es una fritura corta-, a base de yogur o kéfir o con huevo. El resultado será diferente: con la primera, la capa crujiente será más fina y ligera, más integrada en la carne; mientras que la segunda quedará algo más gruesa, con trozos crujientes más aglomerados y una diferencia muy clara entre el rebozado y la carne. El sazonado sería el tercer paso clave. Puede hacerse en tres momentos distintos: durante el marinado de la carne, mezclándolo en el rebozado o una vez frito, recubriendo el pollo con alguna salsa o con una mezcla de especias.
Crujiente y dorado por fuera, jugosísimo por dentro y lleno de sabor: un buen pollo frito nunca defrauda. Comida barata y relativamente sencilla, nutritiva y accesible, por algo es una de las elaboraciones básicas más populares y extendidas por todo el mundo, con muchas recetas diferentes.
El pollo es un tipo de carne blanca con un bajo aporte calórico. Por ello, incluirlo en nuestra dieta es muy importante, tanto para mantener el peso ideal como para intentar eliminar esos kilos de más.
Tanto para cocineros de nivel principiante como para expertos, esta receta de pollo frito fácil y rápida es perfecta para solucionar una comida en apenas unos minutos. Aprenderás a elaborar un rebozado sencillo pero a la vez contundente y sabroso, que aportará a la carne un sabor y textura increíbles.
Cocinarlo en casa tiene sus pros y sus contras. Freír siempre es algo engorroso: salpicas, terminas con rebozado hasta en el techo y luego tienes que gestionar qué hacer con el aceite usado. Pero las opciones son tan variadas, hay tantas recetas de las que aprender, tantas culturas que conocer y el resultado es tan satisfactorio que merece la pena sacar la olla y la espátula y ponerse a freír pollo para 20 una vez cada tanto.
Variedades de Pollo Frito Alrededor del Mundo
El pollo frito es toda una institución en el sur de Estados Unidos, unido históricamente a las comunidades afroamericanas. David Chang dedica un capítulo de su serie Ugly Delicious a esta elaboración, en el que profundiza en las raíces del pollo sureño, casi siempre picante, pero con tantas formas de prepararlo como sitios que lo cocinan. Cuenta que el pollo era el único animal que los esclavos negros podían criar, ya que no les estaba permitido poseer cerdos o vacas, por ejemplo. Los afroamericanos no freían el pollo para ellos, sino para las personas que los esclavizaban, lo cocinaban y lo vendían para conseguir algo de dinero. Imágenes de personas negras empezaron a asociarse al pollo en la cultura popular en cartelería, envases o vallas publicitarias, y esa caricaturización era insidiosa. En una escena, Chang y Psyche Williams-Forson, profesora en estudios afroamericanos, narran cómo esos prejuicios asociados a las personas negras siguen muy presentes en la actualidad, poniendo como ejemplo un anuncio de Popeyes, la cadena de pollo frito más famosa de EE.UU junto a KFC, en la que una mujer afroamericana con acento sureño prepara el pollo frito. Una situación concreta en el pasado puede definir fuertemente lo que se come en el presente.
La gastronomía china tiene infinidad de ellas: con pimienta, al estilo de Sichuan o La Zi Ji o el pollo frito crujiente, que se hace de forma similar al pato cantonés, pochando previamente el ave y friéndose sin rebozado. En Japón nos encontramos con el karaage y el toriten -en tempura- y si viajamos al sudeste asiático podremos comer ga chien en Vietnam, con su característico toque a salsa de pescado; Ayam Goreng en Indonesia, muy potente en especias; o una versión con pasta de camarones fermentados, Har Cheong Gai, en Singapur.
El coreano ahora está en boca de todos, con sus recubrimientos agridulces y picantes, pero cualquier gastronomía cuenta con su propia forma de prepararlo.
Pollo frito coreano: Esta elaboración se ha popularizado mucho en los últimos años: la clave de esta versión es su textura super crujiente -fruto de dos rebozados, uno húmedo y otro seco- y la variedad de salsas con las que se recubre una vez está frito. Son siempre algo pegajosas y dulces. La más conocida es la picante, sin embargo, la que elaboran con miel y mantequilla es una absoluta delicia.
Pollo frito estilo KFC: El pollo frito más consumido en el mundo por excelencia. Toda la magia reside en la mezcla de especias característica y en el rebozado denso y muy crujiente, inspirado en el pollo frito sureño, con la marinada y el toque especiado y picante.
Karaage, las bolas de pollo frito más ricas de Japón: Esta es una de mis formas favoritas de hacer pollo frito. Queda muy, pero que muy jugoso, con un toque fresco gracias al jengibre y la pimienta blanca y el rebozado es fino, exclusivamente harina y almidón (de patata o de maíz). Suele ir acompañado de una ensalada de col cortada muy fina y aliñada con un poco de vinagre de arroz, sésamo y mayonesa japonesa.
Pollo al ajillo, el pollo frito de siempre: Un clásico de muchas casas españolas que no debería pasarse por alto. La magia de esta elaboración es que el aceite, antes de freír el pollo, se aromatiza con una cantidad muy generosa de dientes de ajo.
Pollo frito Kerala, bien picante y aromático: De nuevo en Asia, pero esta vez dirigiendo nuestras miradas al sur de India. Es común comprar pollo frito y porottas -un pan plano algo hojaldrado- en las thattukadas (puestos callejeros). El pollo va marinado con chiles y masalas y acompañado con cebolletas crudas y limón.
El chicharrón de pollo en Perú es un plato de celebración porque se disfruta en compañía de familiares y amigos en un restaurante o bar, ya que es perfecto para compartir, por ello, gusta a todos y nunca tiene pierde.
El pollo broaster es un exquisito plato que combina lo mejor del pollo frito con la sazón peruana.
Recetas Específicas para un Almuerzo Delicioso
Aquí presentamos una receta sencilla para preparar deliciosas tiras de pollo para acompañar con tu salsa favorita:
Ingredientes:
- 2 pechugas de pollo cortadas en tiras
- 1 sobre de sabor y color MAGGI
- 1 cucharadita de jengibre en polvo
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de pimienta
- 2 cucharaditas de orégano
- Sal al gusto
- 1 Taza de yogurt natural
- 1/4 Taza de salsa picante Buffalo
- 1 Taza de harina
- 1 sobre de sabor y color MAGGI
- 1/4 Taza de mayonesa
- 2 cucharadas de mostaza
- 1/2 Taza de Ketchup picante MAGGI
¡A cocinar!
- En un tazón, sazonar el pollo con el Sabor y Color MAGGI®, el jengibre, el ajo en polvo, la pimienta, el orégano, la sal y el yogur natural. Ahora, añade la salsa picante y revuelve.
- Tapa el tazón y déjalo reposar en el refrigerador por un mínimo de 1 hora.
- Antes de empanizar, combinar la harina con Sabor y Color MAGGI®.
- Empaniza el pollo pasándolo por la harina y repite con todo el pollo.
- Fríe el pollo en el aceite caliente, aproximadamente por 8 minutos. Repite con todo el pollo y colócalo sobre papel absorbente.
- Para la salsa, combina todos los ingredientes vigorosamente.
- Servir y disfrutar.
Carbohidratos: 30.4 g, Energía: 219.2 kcal, Grasas: 4.1 g, Fibra: 1.2 g, Proteína: 15.3 g, Grasas saturadas: 1.5 g, Sodio: 1238.4 mg
Porque cualquier oportunidad es buena para darnos un capricho, hoy os traemos esta receta de pollo crujiente, ideal como almuerzo o cena. Puedes elegir pechuga, muslo o alitas. Y no olvides freír a fuego medio para que la carne se haga bien por dentro sin quemarse por fuera.
1. En primer lugar vamos a marinar el pollo para que quede bien condimentado. Para ello picamos los dientes de ajo y los mezclamos con el zumo de los limones, la sal y la pimienta. Vertemos la mezcla sobre el pollo, tapamos con un film transparente y reservamos durante 30 minutos en frío.
3. Ponemos el pollo en esta mezcla, asegurándonos de que todas las piezas quedan completamente impregnadas.
4. Empanamos, pasando el pollo por la harina de trigo, y freímos en una olla o sartén honda con abundante aceite. Freiremos a fuego medio unos 6 minutos por cada lado.
5. Cuando las piezas estén bien doradas y queden flotando en el aceite, las iremos sacando y escurriendo el exceso de aceite sobre papel absorbente.
6. Solo queda servir el pollo crujiente acompañado de patatas fritas y salsa barbacoa. También puedes preparar un combo de salsas con kétchup, mostaza, mayonesa y alioli.
Presentamos aquí un plato de pasta y pollo (en unos ricos muslos fritos) al que vamos a añadir algunos langostinos.
Los muslos de pollo fritos que Mayra comparte a continuación son excelentes para servir como plato único, acompañados de una ensalada o unas patatas fritas.
El pollo frito con papas y ensalada de albahaca con tomates cherry es un plato que ofrece todo un contraste de sabores y texturas, puesto que permite mezclar el toque crujiente de la carne con la suavidad de la papa y el aroma de la albahaca.
Esta vez vamos a preparar una receta de mollejas de pollo fritas, una de las formas más deliciosas de disfrutarlas.
Prepara un exquisito elaboración de pollo crujiente, también conocido como chicharrón de pollo, una elaboración muy popular alrededor del mundo y que se prepara con frecuencia en números países latinos. Cada lugar los hace a su manera dándoles su punto, pero está buenísimo de todas las maneras.
La napolitana con fritas o "napo con fritas" se refiere al plato de milanesa a la napolitana, es decir, cubierta con salsa y queso, junto a papas o patatas fritas. Este es un plato clásico, servido en cualquier bodegón argentino.
¿A quién no le gusta el pollo rebozado frito? No obstante, muchas somos las personas que convivimos con intolerantes al gluten, o somos nosotros los que no podemos consumirlo, por ello, buscar alternativas que nos permitan disfrutar de buenos rebozados es crucial.
Las palomitas de pollo son un práctico, atractivo y delicioso bocadillo que encantará tanto a chicos como a grandes. Una receta muy fácil de preparar que disfrutan adultos y niños.
Flamenquines típicos de Córdoba por llevar pollo en vez de cerdo. Un plato fácil de hacer y divertido que gustará a todos, sobre todo a los más pequeños.
¿Tienes antojo de una botana rica y diferente? Aquí en RecetasGratis.net te enseñaremos a preparar una exquisitas alitas de pollo picantes fritas, a las cuales no es necesario acompañarlas con nada ya que por si solas tienen un sabor súper rico, además de un delicioso toque picante.
Aprende una forma fácil y rápida de freír alitas de pollo y conseguir que tengan una carne llena de sabor.
Las alitas de pollo fritas con ajo son una preparación práctica que te ayudará a resolver el menú de fin de semana.
Hoy en RecetasGratis nuestro amigo Camilo Gomez ha compartido con nosotros su receta especial de alitas de pollo rebozadas crujientes. Se trata de unas alitas de pollo crujientes rebozadas en vez de con pan rallado ¡con papas fritas de bolsa! algo que les dará un toque muy sabroso y crocante.
En esta receta de RecetasGratis.net queremos mostrarte una forma muy sencilla y económica de cocinar las alitas de pollo. Realizaremos un rebozado fácil y rápido y las acompañaremos con patatas fritas, ¿quieres saber cómo hacerlo?
Las alitas de pollo al curry es una receta exquisita con un toque picante distinto al típico de las alitas con barbacoa.
Se trata de una receta de pollo frito con cebolla y pimiento súper sabroso, ya que el pollo está previamente adobado con con aceite, ajo, tomillo, pimentón y vino blanco.
En esta receta de RecetasGratis.net te enseñaré a cocinar un delicioso pollo frito con tomate, ideal para la hora del almuerzo.
¿A quién no le gusta el pollo frito crujiente? El pollo es una de las carnes más accesibles y consumidas, ya que la podemos conseguir en casi cualquier rincón del mundo y, ademas es muy económica en comparación con pescados y mariscos o carnes rojas.
Estoy segura de que conoces, o has oído hablar, del famoso pollo frito de KFC. Se trata de un tipo de rebozado muy crujiente y sabroso, imposible de conseguir para muchos.
Seguro que en más de una ocasión te has preguntado cuál será la receta del pollo frito crujiente del KFC, cómo consiguen ese punto picante y ese rebozado tan crujiente. En esta receta aprenderás a realizar un pollo frito con una salsa de melón. Esta fruta es muy refrescante, por lo general se consume en el desayuno, aunque también se puede consumir en preparaciones saladas como en este caso.
En esta preparación traemos una receta muy popular de la gastronomía japonesa, en la cual vamos a marinar y rebozar trozos de pollos medianos para luego freírlos y que queden muy crocantes al momento de consumirlos.
Te proporcionamos una receta exquisita de pollo con panko, una deliciosa y crujiente elaboración muy fácil de preparar que puedes tener lista en 10 minutos.
Pollo teriyaki con arroz es uno de esos platos que conquistan por su sencillez y por la mezcla irresistible de sabores y texturas. Crujientes trozos de pollo se bañan en una salsa brillante que equilibra lo dulce y lo salado, mientras el arroz blanco aporta la base perfecta para realzar cada bocado.
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¿Quién no ha oído hablar del pollo a la cerveza alguna vez? Creo que todo el mundo... Pero ¿y si os dijera que aún hay otra forma de hacer este plato más sabroso? ¡Exacto!
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El pollo al ajillo: Otra forma de hacer el pollo al ajillo.
pollo al ajillo tradicional en salsa de vino blanco - comidas rapidas y faciles de hacer
La salsa 'Villeroy' se parece a la bechamel pero lleva queso rallado y clara de huevo. Se usa mucho para las pechugas de pollo empanadas y fritas.
Los 'fingers' de pollo caseros se hacen en un abrir y cerrar de ojos, y a los niños (y a los mayores) les encantan.
A diferencia de los 'fingers' (que se elaboran con tiras de pechuga de pollo), los 'nuggets' se hacen con carne de pollo también, pero previamente picada. Después se empanan y se fríen en aceite (aunque, para versiones más ligeras, pueden hacerse también al horno).
Las alitas de pollo son todo un clásico de la cocina norteamericana pero están presentes en las mesas de casi todo el mundo. Se pueden cocinar de mil maneras distintas aunque fritas quizás sea la más popular.
Podemos encontrar más de una receta de pollo por cada día del año. Este producto, de bajo precio y pocas calorías, es todo un aliado en la cocina y en la mesa, porque gusta a pequeños y mayores.
En cada estado, región, ciudad… y casi en cada hogar de Estados Unidos preparan su propio adobo para una de las elaboraciones más populares, el pollo frito. Pero tan famoso es el adobo que preparan en Buffalo, la segunda ciudad más importante del Estado de Nueva York, que las alitas al estilo de Buffalo tienen fama en todo el país, y ya casi en todo el mundo.
La textura de los alimentos en la cocina a baja temperatura o cocina 'sous vide' es otro mundo. Estas alitas de pollo a baja temperatura combinan el crujiente de la fritura con la extraordinaria jugosidad de la baja temperatura.
