La Crêpe Suzette es uno de los postres más conocidos de la cocina internacional. Pocos platos combinan la elegancia francesa, el refinamiento culinario y un toque de espectáculo tan a la perfección como este clásico. Es un símbolo de la repostería francesa por su sencillez y elegancia. Deliciosos y con un intenso sabor cítrico, quedan de maravillas con helado de vainilla o crema chantilly.
La crêpe Suzette es una crêpe dulce, rellena con "beurre Suzette" (mantequilla Suzette), una mezcla de mantequilla, azúcar, zumo exprimido de mandarina o naranja, y triple sec de naranja. La característica distintiva de las crêpes Suzette es el beurre Suzette, con el que se rellenan las crêpes antes de doblarlas en triángulos. Este relleno consiste en mantequilla que ha sido ablandada hasta que tenga la consistencia de una pomada. Se bate con azúcar y zumo, bien de naranja o de mandarina, y Grand Marnier o Cointreau. Las finas tiras de piel de naranja sirven para decorar o se pueden añadir a la mantequilla.
Tradicionalmente se flamea en la mesa, lo que le da un aroma intenso y un toque espectacular en la presentación. Muy clásico y de alta cocina, en los restaurantes buenos que cuentan con él en la carta te lo preparan en la mesa, te lo flambean y te lo sirven calentito.

Historia y leyendas del origen de la Crêpe Suzette
Pero detrás de este plato hay más que una simple receta. Su historia está marcada por el azar, las leyendas y la audacia culinaria. El origen de la crêpe Suzette no está claramente documentado. Como muchas de las recetas famosas en la actualidad, los crepes suzettes nacieron gracias a la casualidad.
Una de las historias más conocidas se remonta al año 1896: un joven aprendiz de cocina llamado Henri Charpentier trabajaba en el Café de Paris de Montecarlo. Este postre nació a finales del siglo XIX y su origen más famoso atribuye su creación a Henri Charpentier, quien accidentalmente flambé unas crêpes servidas al Príncipe de Gales en Montecarlo. El postre encantó tanto que fue bautizado en honor a una joven llamada Suzette que acompañaba al príncipe. Con el tiempo, se convirtió en un clásico de la repostería francesa y un icono de la técnica del flambé. La historia más difundida sobre el origen de la crêpe suzette cuenta que el Príncipe de Gales, frecuentemente pasaba el invierno en la Costa Azul francesa, en Montecarlo, y un día en compañía de un grupo de personas fueron a comer. Mientras el maître preparaba las crêpes para el postre, se derramó e incendió por descuido el licor de mandarina que había cerca. La anécdota no aclara el invento de la receta, solo del flameado que aparentemente es una variante posterior de la receta original. La discrepancia radica en quién fue el maître que se equivocó y dio origen a tan famoso plato. Un pinche llamado Henri Charpentier que trabajaba en el Café de Paris de Monte Carlo en 1895 se dejó llevar por sus ganas de impresionar al futuro rey británico Eduardo VII. Mientras hacía una salsa de naranja y licor para unas crepes, esta se prendió fuego. Le entró el pánico, pero como al probarla la encontró suculenta, decidió servírsela a su Alteza igualmente. Aunque si esta historia es verdad sería más justo que las crepes se llamaran crepes Charpentier, ¿no?
Léon Daudet, en París vécu (1929), habla de las crêpes llamadas Suzette que alrededor de 1898 era una de las especialidades del Restaurante Maire (famoso por su homard Thermidor (langosta Thermidor), sus oeufs Toupinel (huevos a la Toupinel) y su entrecôte bordelaise (entrecot con salsa bordelesa)), la diferencia es que eran hechas con mermelada y perfumadas con aguardiente "Lo que las mejoraba grandemente”.
Otra opción atribuye el origen del nombre del postre al señor Joseph, cocinero del restaurante parisino Le Marivaux. En 1897, el restaurante suministraba diariamente unas crêpes a la Comédie-Française para una función en la que actuaba la famosa actriz Suzanne Reichenberg.
El origen de los crepes se remonta a la Edad Media en la zona de Bretaña, y desde entonces se han convertido en un clásico de la gastronomía francesa. Actualmente se han internacionalizado y se encuentran en restaurantes de medio mundo tanto en su versión salada (llamada 'galette') y elaborada con harina de trigo sarraceno, como en la dulce con harina de trigo candeal. No obstante, existe un día especial que les es propio: el día 2 de febrero, día de la Candelaria, que celebra la presentación de Jesús en el Templo, 40 días después de la Navidad. Su nombre proviene de candela y recupera los ritos romanos de los agricultores para pedir protección a Dios para las cosechas del año. La tradición dictaba que había que hacer saltar en la sartén al primer crepe con la mano derecha mientras se sujetaba una moneda de oro con la izquierda. Luego se envolvía la moneda con la citada torta y se conservaba en un armario hasta el año siguiente en que se recuperaba y se daba como limosna a los más necesitados. Rellenos de azúcar, de crema de chocolate o de mantequilla Suzette. Con la receta que os ofrecemos hoy, conmemoramos esta festividad con todos sus honores culinarios.
Historia de las crepes .... entérate ❣
Receta de Crêpe Suzette
La crêpe Suzette se elabora preparando primero unas crêpes finas. Luego, en una sartén se hace una salsa con mantequilla, azúcar, ralladura y zumo de naranja, a la que se añade licor como Grand Marnier o Cointreau. Las crêpes se bañan en esa salsa y, justo antes de servir, se flambéan para potenciar el aroma y dar el toque característico del postre.
Ingredientes para 4 personas
Para la masa de las crêpes:
- 125 g de harina
- 250 ml de leche
- 1 huevo M
- 1 cucharada de mantequilla fundida
- 1 pizca de sal
- 1 cucharada de azúcar
- 2 ml de licor de naranja (opcional)
Para la salsa Suzette:
- 125 g de azúcar
- 250 ml de zumo de naranja
- Ralladura de una naranja
- 50 g de mantequilla
- 50 ml de licor de naranja (Grand Marnier, Cointreau o Triple Sec)
- 5 ml de agua (para el caramelo)

Elaboración de Crêpe Suzette
Así es el paso a paso de estos crepes con salsa Suzette:
- Preparar la masa de las crêpes:
- Funde la mantequilla en un cazo hasta que se tueste ligeramente y desprenda olor a avellana. Este paso le dará un sabor muy especial a la masa. Deja templar.
- En un bol, bate el huevo con unas varillas. Añade la leche y la harina sin dejar de batir para que no se formen grumos.
- Incorpora la mantequilla fundida cuando esté templada. Bate de nuevo para que se mezcle bien con el resto de ingredientes.
- Añade una pizca de sal y una cucharada de azúcar (y el licor de naranja si lo usas). Mezcla bien hasta obtener una crema ligera.
- Deja reposar la masa al menos media hora (o 30 min) para que las crêpes queden finas y elásticas. Si puedes, déjala reposar por lo menos una hora para que se hidrate y suavice.
- Cocinar las crêpes:
- Calienta una sartén antiadherente con un poco de mantequilla (o unta con mantequilla cuando esté caliente).
- Vierte una cucharada de masa, extiéndela por igual girándola hasta cubrir el fondo, procurando que quede una capa muy fina.
- Dórala por los dos lados, cocínala unos segundos y dale la vuelta. Cocina y reserva en un plato, apilándolas y tapadas con un paño para que se mantengan calientes.
- Vamos apilando las crepes en un plato reservándolas al calor, tapadas con un paño.
- Preparar la salsa Suzette:
- Preparamos la mantequilla Suzette: comenzamos haciendo un caramelo en seco con el azúcar. Calienta una cacerola o sartén al fuego y añade el azúcar poco a poco, dejando que se vaya caramelizando sin removerlo.
- Cuando el caramelo tenga un color rubio (o dorado), añade el zumo de naranja con precaución (se disolverá en él el caramelo) y deja hervir 2 min.
- Introduce la mantequilla en trozos poco a poco hasta que se integre.
- Saca tiras y ralladura de la piel de naranja y limón sin nada blanco por debajo. Añade las tiras de piel y la ralladura de naranja (y de limón si usas). Mezcla bien.
- Añade el licor de naranja (Grand Marnier, Cointreau o Triple Sec) y un poco de agua (opcional si es para el caramelo inicial).
- Montaje y flambeado:
- Empapa en la salsa una a una las crêpes y dóblalas en cuatro (en forma de pañuelo), reservándolas en un lado de la sartén o en un plato.
- Espolvoreamos con azúcar.
- Calienta el licor de naranja en un cazo (o el cointreau) casi hasta ebullición.
- Rocía las crêpes con el licor caliente. Con una cerilla larga (preferentemente) prende el licor y deja que se queme. ¡Cuidado con este paso, tened una tapa a mano por si acaso la cosa se va un poco de madre!
- Servir de inmediato, regando las crêpes con la salsa reducida y decorando con ralladura de naranja y azúcar glass.

Trucos y consejos
- Dejar reposar la masa 30 min para crêpes finas y elásticas.
- Cocinar en sartén antiadherente bien caliente y con poca mantequilla.
- Hacer la salsa con mantequilla, azúcar, naranja y añadir el licor al final.
- Flambear con cuidado para aromatizar sin quemar la crêpe.
Información nutricional de la Crêpe Suzette
Una crêpe Suzette aporta entre 250 y 350 calorías por ración, con unos 30-40 g de hidratos de carbono provenientes de la harina y el azúcar, 12-18 g de grasas principalmente de la mantequilla, y 4-6 g de proteínas del huevo y la leche. Además, ofrece algo de vitamina C por la naranja y pequeñas cantidades de calcio, hierro y vitamina A, aunque en general es un postre energético, rico en azúcares y grasas, más pensado para el disfrute ocasional que por su valor nutricional. Consumida con moderación, es una opción deliciosa para una ocasión especial.
Variantes de las Crêpes Suzette
La receta tradicional de crêpe Suzette lleva mantequilla, azúcar, jugo de naranja y licor (como Grand Marnier o Cointreau), que se flamea para intensificar su sabor. Sin embargo, existen muchas variantes. Algunas versiones utilizan otros licores como ron, brandy o Triple Sec. Para una opción sin alcohol, se puede usar solo jugo de naranja con un poco de ralladura de limón. También se puede añadir un relleno: frutas salteadas (como manzana o plátano), crema pastelera o nata montada.

| Variante | Ingredientes clave | Características |
|---|---|---|
| Clásica | Mantequilla, azúcar, zumo de naranja, Grand Marnier/Cointreau | Flambeada, sabor cítrico intenso |
| Con Ron/Brandy | Mantequilla, azúcar, zumo de naranja, ron/brandy | Notas más robustas y cálidas del licor |
| Sin alcohol | Mantequilla, azúcar, zumo de naranja, ralladura de limón | Ideal para todas las edades, mantiene el sabor cítrico |
| Rellenas de frutas | Clásica + frutas salteadas (manzana, plátano) | Añade textura y dulzura natural |
| Rellenas de crema | Clásica + crema pastelera o nata montada | Más cremosas y decadentes |
Conservación y recalentamiento
Es mejor servir la crêpe Suzette recién hecha, pero puede conservarse. Las crêpes ya cocidas pueden guardarse hasta 2 días en la nevera o congelarse separadas con papel vegetal. La salsa se conserva 3-4 días refrigerada en un recipiente hermético. Para recalentar, calienta las crêpes en una sartén a fuego bajo y la salsa en un cazo. Si deseas flamearla de nuevo, añade el licor al final y prende con cuidado fuera del fuego directo.