Almendras: Variedades de Floración Tardía y su Procesamiento Post-Cosecha

El almendro se ha consolidado como uno de los cultivos más rentables en la actualidad, impulsado por una creciente demanda social, exigencias administrativas y sus propias características adaptativas. Para maximizar su producción, es crucial entender no solo el cultivo en sí, sino también los procesos posteriores de recolección y secado.

El Cultivo del Almendro: Desde el Clima hasta la Floración

Clima y Riego Óptimos para el Almendro

El almendro, a pesar de ser una especie adaptada a ambientes templados y fríos, muestra un buen progreso durante todo el año, especialmente con temperaturas cálidas. La temperatura ideal para su desarrollo se sitúa entre los 15 y 18 grados. Con la llegada del verano, el almendro demuestra una notable resistencia al cambio de temperatura y la sequedad. Sin embargo, las heladas representan una amenaza significativa, especialmente en primavera, ya que las yemas pueden destruirse a cuatro grados bajo cero y las flores entre dos y tres grados bajo cero.

Los almendros requieren mucho sol, luz y un drenaje adecuado, con suelos más bien secos. Las plantaciones suelen ser más efectivas a partir de árboles jóvenes o brotes, en lugar de semillas. Una vez plantado, el árbol debe regarse abundantemente para mantener la tierra hidratada. Aunque son plantaciones que se adaptan bien al secano, un buen drenaje es crucial. A medida que el árbol crece, el riego se programa, siendo el sistema por goteo el más eficiente para ahorrar recursos y esfuerzo.

Sistema de riego por goteo en un campo de almendros

Fertilización del Almendro

La fertilización se realiza en primavera y durante las temporadas de cultivo. Los almendros son sensibles al exceso de abonado, por lo que se recomiendan biofertilizantes que regulen de manera natural las necesidades del árbol. Un ejemplo es Bulhnova de Probelte, que ha demostrado asegurar la producción e incluso incrementarla con el uso complementario de abono tradicional. Es importante acompañar el riego post-cosecha con un abonado rico en fósforo y potasio, ajustándose al abono y al crecimiento del árbol. Si hay poco desarrollo de hoja o pocos brotes nuevos, se puede añadir nitrógeno.

Floración de los Almendros y su Sensibilidad

Existen tres tipos de floración según las variedades de almendro:

  • Extratempranas: Florecen a finales de enero o febrero.
  • Tempranas: Florecen a lo largo de febrero y a principios de marzo.
  • Tardías: Florecen a finales de febrero o a mediados de marzo.

La floración es uno de los momentos más hermosos en el campo, con flores en tonalidades rosas y blancas. Sin embargo, también es un momento clave y sensible para el almendro, pues coincide con el inicio de la lucha contra enfermedades fúngicas como la Monilia, especialmente en condiciones de humedad ambiental elevada y temperaturas suaves. Variedades como 'Marcona', 'Guara', 'Supernova' y 'Tuono' son particularmente sensibles.

Campo de almendros en plena floración con flores rosas y blancas

Los momentos más sensibles para el almendro son la floración y la caída de pétalos. En plena floración, se recomienda dejar descansar el árbol, no podar (aunque sí se puede deschuponar) y, por supuesto, no labrar, para evitar un gran aborto floral. Se aconseja un tratamiento en floración (hasta un 20-30% de flor abierta si las condiciones lo requieren) con productos específicos, que puede repetirse si persisten las condiciones de humedad y temperaturas suaves.

Después de la caída de pétalos, entre esta fase y el cuajado del fruto, el almendro es nuevamente susceptible a enfermedades como la monilia y la mancha ocre. En variedades sensibles como ‘Guara’, ‘Supernova’ y ‘Tuono’, la mancha ocre puede causar una fuerte defoliación y debilitamiento del árbol.

🌳🤒 Principales Enfermedades del Almendro y Tratamientos

Maduración y Recolección de Almendras

El almendro es particular porque su floración no es correlativa a la maduración de sus frutos. Las variedades extratempranas y tempranas suelen tardar más en madurar, recolectándose entre agosto y septiembre. Por el contrario, las variedades tardías tienen un desarrollo más rápido y suelen estar listas entre finales de julio y mediados de agosto.

La maduración depende mucho de la climatología puntual y la situación del cultivo. Es crucial observar los signos de maduración: cuando las almendras están listas, su envoltura se agrieta, dejando la almendra a la vista. Es conveniente esperar a que se abra completamente, pero sin dejar que caiga al suelo. La recolección puede ser mecanizada o manual. El vareo es casi imprescindible, tras lo cual el fruto se procesa y se separa de la envoltura. Después de este proceso, las almendras deben extenderse en un lugar seco y ventilado para el secado.

Secado y Procesamiento de la Almendra

El secado es uno de los puntos clave en la recolección de la almendra. Un secado inadecuado puede llevar a la aparición de gusanos, hongos (como Aspergillus spp, que produce aflatoxinas peligrosas) o el enranciamiento de la almendra, todos relacionados con la humedad y el calor. Por tanto, el secado debe realizarse en un lugar ventilado y seco.

Prevención y Condiciones para el Secado

Se pueden prevenir muchos daños manteniendo los árboles sanos antes de la recolección, evitando así la aparición de hongos e insectos. Al recolectar, se debe evitar dañar la cáscara y esperar al punto adecuado de madurez.

El lugar de secado no debe superar el 65% de humedad relativa y los 25ºC. Las almendras se extienden sobre lona o rafia en capas de no más de 10 centímetros para evitar la acumulación de agua. Cada día se voltean y se extienden de nuevo para remover la humedad. Los locales deben tener buena aireación para permitir la salida de la humedad generada por el secado y proteger la cosecha con plástico por la noche para evitar la escarcha.

Una vez seca, la almendra se apila en montones para su almacenamiento. Las condiciones ideales incluyen pulcritud, montones ligeramente inclinados (para permitir que la humedad se disipe) y buena aireación. La humedad relativa debe estar por debajo del 65% y la temperatura entre 10ºC y 15ºC.

Tratamientos Post-Cosecha y Plagas

Después de la recolección, el almendro aún necesita atención. Un riego adecuado post-cosecha es crucial, ya que un déficit hídrico puede afectar negativamente la floración, el cuajado de los frutos, la producción y el tamaño de los granos del año siguiente. Este riego favorece la acumulación de reservas de carbohidratos necesarias para el próximo ciclo.

Es importante observar si la hoja no tiene plagas como el tigre o la araña roja, que son muy comunes al finalizar el verano. Compuestos como cobres (Grifón, Curenox o Caldo bordelés) están autorizados para después de la cosecha y son efectivos contra hongos como la Monilia, la mancha ocre o el cribado.

Para fortalecer el árbol antes del reposo invernal y proporcionar reservas para el próximo ciclo, se recomienda la aplicación de boro, molibdeno, zinc y potasio.

Innovaciones en el Cultivo del Almendro en España

La almendra española ha ganado relevancia mundial. Para satisfacer la demanda, se buscan variedades más productivas, de floración tardía y autofértiles, adaptadas a zonas más frías y manejadas como frutal para un máximo rendimiento.

Variedades Tradicionales vs. Nuevas Variedades

Tradicionalmente, el cultivo de almendro en España ha sido de secano y marginal, dominado por variedades como Marcona y Largueta. Estas se adaptan bien a las zonas costeras áridas y cálidas, pero sus rendimientos se reducen sin precipitaciones y su floración temprana las hace susceptibles a heladas primaverales. España ha producido históricamente almendras de cáscara dura, lo que las protege de plagas como el 'Navel Orangeworm' y los pájaros.

Comparación de almendras de cáscara dura y blanda

Para mejorar la calidad y producción, se ha trabajado en la búsqueda de nuevas variedades con floración tardía. Se utilizaron variedades locales de Rusia como 'Primorskiy' y variedades italianas como 'Tuono' (autofértil) como parentales. Esto llevó a la aparición de una segunda generación de variedades autofértiles y de floración tardía como 'Vairo', 'Constantí', 'Marinada' y 'Tarraco' (IRTA), 'Soleta', 'Belona' y 'Mardía' (CITA) y 'Penta' (CEBAS-CSIC).

Característica Variedades Tradicionales (Marcona, Largueta) Nuevas Variedades (Guara, Belona, Lauranne, etc.)
Floración Temprana (susceptibles a heladas) Tardía (escapan de heladas de febrero)
Polinización Necesitan polinizadores y abejas Autocompatibles (autofértiles), no siempre necesitan abejas externas
Cáscara Dura (resistente a plagas y pájaros) Dura (resistente a plagas y pájaros)
Productividad Puede ser menor sin precipitaciones Muy productivas
Resistencia a enfermedades Menor Más tolerantes a Mancha ocre, Monilia y Fusicoccum
Zonas de Cultivo Litoral cálido Interior, zonas más frías

Ventajas de las Nuevas Variedades

Las variedades de floración tardía evitan las heladas de febrero, ya que comienzan a florecer en marzo. Esto ha permitido expandir el cultivo a zonas del interior, donde el clima es más frío. Al ser autofértiles, no se necesita la presencia de abejas ni otras variedades para la polinización, ya que el polen puede fecundar el óvulo de la misma variedad. Además, la morfología de la flor en estas nuevas variedades permite que los estambres estén por encima del pistilo, facilitando la caída directa del polen.

Las variedades españolas de cáscara dura son una ventaja clave, ya que no presentan problemas de agusanado de fruto (como el 'Navel Orangeworm' en EE. UU.) ni de ataques de pájaros, problemas comunes en variedades de cáscara blanda. Esto reduce la necesidad de fumigaciones antes y después del procesamiento.

Además de la autofecundación y la floración tardía, estas nuevas variedades son muy productivas y más tolerantes a enfermedades como Mancha ocre, Monilia y Fusicoccum, aunque se han detectado casos de Antracnosis y Xanthomonas con la intensificación del cultivo en nuevas zonas.

Portainjertos y Modelos Productivos

El "modelo productivo" actual engloba la variedad, el portainjerto, un buen diseño de huerto y un manejo agronómico adecuado. En España, tradicionalmente se trabajaba con plantas francas. Ahora, se utilizan portainjertos como el 'INRA GF-677' (el más implantado) y la serie 'Garnem', 'Monegro' y 'Felinem' del CITA (híbridos almendro x melocotonero tolerantes a nematodos). También se pueden incorporar portainjertos de melocotón como 'Cadaman' o 'Barrier' por su buena afinidad con el almendro, algunos con "sangre" de ciruelo que ayudan en suelos asfixiantes. La elección del portainjerto depende de las condiciones de la zona productiva.

Actualmente, el IRTA está evaluando portainjertos nuevos, uno enanizante y otro para suelos con problemas de asfixia. Un patrón enanizante, antes no interesante, es ahora fundamental para los sistemas súper intensivos con árboles más pequeños, que son el futuro del cultivo de almendro.

Crecimiento y Expectativas del Mercado

España se posiciona como el país donde más crece el cultivo de almendro, con una estimación de 6 a 8 millones de plantas anuales, lo que representa entre 20.000 hectáreas nuevas cada año. Se espera que la producción se duplique o triplique en los próximos años debido a la alta demanda y las expectativas optimistas a medio plazo.

Los precios seguirán siendo buenos, aunque influenciados por la oferta, la demanda, la paridad euro/dólar y el pánico productivo. Actualmente, la demanda supera a la oferta, a pesar de una disminución del consumo en China.

Enfermedades y Plagas del Almendro

La prevención y la observación son cruciales para mantener la calidad de la almendra. Árboles bien nutridos y con un riego adecuado son menos susceptibles a plagas y enfermedades.

Enfermedades Fúngicas y Bacterianas

  • Monilia (Monilia laxa): Causa las mayores pérdidas en el cultivo. Inverna en frutos momificados y micelio en madera y brotes. Las primeras infecciones ocurren a mediados de abril, con lluvias y temperaturas favorables. Los síntomas incluyen lesiones circulares anaranjadas en los frutos con exudación de goma, amarillez y desecación de hojas y ramas.
  • Mancha bacteriana: Considerada de cuarentena en la Unión Europea. Afecta a frutales del género Prunus. Causa manchas angulosas y translúcidas en las hojas, que se necrosan. En los frutos, aparecen manchas deprimidas oscuras con exudados gomosos, que luego se resaltan en la cáscara, dando lugar a las almendras "pelonas". Es poco frecuente en zonas tradicionales, pero relevante en nuevas áreas de expansión con condiciones climáticas favorables.

Plagas de Insectos

  • Gusano cabezudo: Larvas invernantes atacan brotes y frutos. En brotes, causan galerías, gomosis, marchitez y secado. En frutos, penetran devorando la semilla. Los daños en brotes son importantes en plantaciones jóvenes, pero en frutos son más perjudiciales.
  • Oruga defoliadora: Inverna en estado larvario. Al inicio de la brotación, las orugas se alimentan de flores, brotes nuevos y pequeños frutos. Los primeros adultos aparecen a finales de primavera, dando lugar a la primera generación que causa los mayores daños en brotes.
  • Carpocapsa: Inverna como larva en capullos de seda. Los primeros adultos aparecen a finales de primavera. Las hembras ponen huevos en hojas y frutos. Las larvas penetran en los frutos, dirigiéndose a las semillas. Las variedades de cáscara blanda y de brotación tardía son más sensibles.
  • Barrenador: Plaga específica del almendro. Se detecta por frutos vacíos, más pequeños, con poco peso y a menudo con exudación gomosa. Los frutos afectados permanecen adheridos al árbol después de la recolección.

Estrategias de Prevención

Es fundamental la tolerancia a enfermedades de las variedades, ya que existen variedades con mayor resistencia. Se deben establecer tratamientos preventivos según la temporada: en noviembre, aceite + cobre; en yema hinchada, aceite + cobre + fungicida. Es vital observar las previsiones del tiempo para prevenir heladas y lluvias excesivas, que favorecen las enfermedades fúngicas y la aparición de insectos.

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