La dieta sin gluten es una necesidad para las personas con enfermedad celíaca y sensibilidad al gluten no celíaca. Garantizar la seguridad y la calidad de los productos sin gluten es un desafío clave en la industria alimentaria, especialmente en lo que respecta a su almacenamiento y manipulación. Una despensa bien organizada es fundamental para evitar la contaminación cruzada y asegurar una alimentación equilibrada.
La importancia del almacenamiento específico para productos sin gluten
El almacenamiento de productos sin gluten debe realizarse en un lugar específico, en un sector aparte, ya que no pueden mezclarse con otro tipo de alimentos o productos. Esto es crucial para evitar la contaminación cruzada, un riesgo significativo para las personas con intolerancia al gluten.
Los expertos aseguran que las propias empresas deberían acercar este tipo de información a las personas, como forma de acercarse a los consumidores. Este punto es especialmente necesario si convives con personas que pueden comer gluten.

Consejos para organizar una despensa 100% libre de gluten
- Conocimiento de los alimentos: Es importante que conozcas todo lo que puedas acerca de los alimentos que no contienen gluten.
- Envases herméticos: Para evitar el contacto cruzado, es clave que guardes los alimentos en tu despensa en recipientes y envases herméticos o bien con un cierre muy seguro que favorezca que no haya esparcimientos.
- Variedad de alimentos: A la hora de llenar la despensa, busca siempre la variedad de alimentos libres de gluten y así te asegurarás de que tu dieta sea más equilibrada y nutritiva.
- Comida preparada sin gluten: Una forma de aunar todas las pautas anteriores, información en etiquetados, envases adecuados y variedad de alimentos, es contar siempre en la despensa con opciones de comida preparada libres de gluten.
- Conservas vegetales: Las conservas vegetales son sin duda un “fondo de despensa” que nos permiten tanto cocinar con ellas deliciosas recetas, como preparar unas guarniciones rápidas y saludables.
Normativa y etiquetado “sin gluten”
La Comisión Europea ha publicado el Reglamento de Ejecución (UE) No 828/2014 de la Comisión de 30 de julio de 2014, relativo a los requisitos para la transmisión de información a los consumidores sobre la ausencia o la presencia reducida de gluten en los alimentos. Este reglamento establece los criterios que permiten el empleo en los alimentos de las menciones “sin gluten” y “muy bajo en gluten”.
Tales declaraciones podrán adicionalmente acompañarse de las menciones “adecuado para las personas con intolerancia al gluten” o “adecuado para celíacos”.

Productos genéricos y no genéricos en una despensa sin gluten
Es fundamental distinguir entre productos genéricos (que naturalmente no contienen gluten) y productos específicos sin gluten (procesados para eliminarlo o reducirlo). Aquí algunos ejemplos:
Alimentos que suelen ser genéricos (sin gluten por naturaleza):
- Refrescos: de sabores, light, sin azúcar, sin cafeína. Tónica, bitter y gaseosa.
- Especias, condimentos y sazonadores.
- Colorantes y aromas naturales en rama, hebra y grano (envasados sin procesar).
- Especias y hierbas naturales en rama, hebra y grano envasadas sin procesar.
- Legumbres.
- Quesos frescos con o sin lactosa, enteros, cuñas, media cuña (tipo blanco, pasteurizado natural, Burgos, Quark, Mozzarella, Villalón, requesón, etc.).
Alimentos que *no* se consideran genéricos (requieren verificación o son específicos sin gluten):
Ningún plato preparado o precocinado se considera genérico. Esto incluye:
- Harinas y derivados. Ninguna clase de harina, panes rallados, etc., son genéricos.
- Helados.
- Platos preparados y precocinados.
- Postres.
- Productos para dietas vegetarianas.
- Productos de consumo navideño.
- Purés y cremas.
- Sopas y pastillas de caldo.
ETIQUETADO DE PRODUCTOS SIN GLUTEN
Espacios con oferta sin gluten y manipulación de alimentos
Un Espacio con oferta sin gluten es aquel que dispone de productos específicos sin gluten (galletas, magdalenas, etc.) envasados en formato individual o monodosis, que se sirven directamente al cliente celíaco sin manipular y este los puede consumir en el mismo punto de venta.
Un establecimiento no puede adherirse a la categoría «espacio con oferta sin gluten» aunque disponga de productos específicos sin gluten envasados (galletas, magdalenas, etc.) si también prepara bocadillos sin gluten, ensaladas, creps sin gluten, etc., puesto que en este caso se manipulan alimentos. La manipulación implica un mayor riesgo de contaminación cruzada.
