La alcachofa es un vegetal ligero y saludable que nos permite dar rienda suelta a nuestra imaginación en la cocina, especialmente durante su temporada. Podemos prepararlas de infinidad de maneras: rellenas, al horno, guisadas, o como en esta ocasión, rebozadas y fritas para lograr un resultado crujiente y delicioso.

Por qué Apostar por las Alcachofas Rebozadas
Las alcachofas rebozadas crujientes son perfectas para servir como aperitivo cuando tenemos invitados en casa, ya que además de resultar deliciosas, son muy fáciles y rápidas de hacer. Al cocinarlas fritas, resulta mucho más sencillo conseguir que los más pequeños de casa consuman este alimento que tanto tienden a rechazar. Por supuesto, debido a la cantidad de aceite que su elaboración requiere, recomendamos moderar su consumo y alternar esta receta con otras más saludables, como la de alcachofas a la plancha.
Las alcachofas, junto con los champiñones, son de esas conservas que nada tienen que ver, ni en sabor ni en aspecto, con el producto original. Así que, las alcachofas, mejor en temporada, y el resto del año usar congeladas o en aceite. Me gustan de todas las formas, rellenas, al horno, guisadas, fritas crujientes, o como las de hoy, rebozadas. Es una receta muy conocida y no tiene mucho que cambiar o innovar, como mucho un truco para que conserven su color sin oxidarse.
Alcachofas de bote rebozadas: el snack perfecto para cualquier ocasión
Ingredientes Necesarios
- Alcachofas
- Harina de trigo (para rebozar)
- Huevo batido (para rebozar, opcional para la versión sin huevo)
- Sal
- 1 limón
- Aceite para freír
- Alioli o mayonesa de ajo para acompañar (opcional)

Preparación Paso a Paso
Limpieza y Corte de las Alcachofas
Antes de ponernos manos a la obra con la receta de alcachofas rebozadas crujientes, es imprescindible limpiar bien las hortalizas. Para limpiar las alcachofas, cortamos un limón al medio y lo dejamos a mano para frotar los cortes de la alcachofa. Cortamos el fondo y el tallo de la alcachofa y retiramos las hojas exteriores hasta que queden las hojas más tiernas. Cortamos la punta de la alcachofa dejando solo el corazón. Frotamos con limón, y cortamos perpendicularmente la alcachofa en cuatro rodajas. Repetimos con el resto de las alcachofas.
Una vez limpias, puesto que la alcachofa tiende a oxidarse con mucha rapidez, recomendamos dejarlas en un recipiente completamente cubiertas con agua y un chorro de zumo de limón. Llena un bol con agua y zumo de limón.
Escaldado (Opcional, pero Recomendado)
Podríamos ponernos a rebozar y freír en este momento, pero me gusta más el resultado si antes escaldamos las alcachofas con agua y sal dos o tres minutos. Pasados unos 5 minutos, ponemos un cazo con agua y sal al gusto a hervir para cocer las alcachofas. Si quieres, puedes saltarte este paso, aunque te aconsejamos no hacerlo para que las alcachofas rebozadas fritas queden todavía más crujientes. Así pues, cuando el agua empiece a hervir, añadimos las hortalizas y dejamos que se cocinen a fuego medio.
Truco: Para evitar que se oxiden mientras se cuecen, las alcachofas deben estar cubiertas de agua en todo momento.
Cuando estén listas, retiramos el cazo del fuego, las escurrimos y cortamos las alcachofas en láminas finas.

Rebozado y Fritura
Todavía húmedas, pasamos las láminas de alcachofa por la harina y las cubrimos por completo. Como ves, para que la harina se quede bien adherida a la hortaliza es fundamental no secarlas. En esta ocasión, realizaremos un rebozado un tanto diferente a lo que estamos acostumbrados: una variante de la masa orly. A continuación, agregamos 100 gramos de harina de trigo previamente tamizada, una pizca de sal y mezclamos hasta obtener una masa ligeramente espesa y homogénea. Sacamos las alcachofas del bol con agua y limón, y las secamos bien con papel de cocina. Las pasamos por huevo batido (si se usa) y las ponemos a freír en abundante aceite, moderadamente caliente para que se hagan las alcachofas. Les damos la vuelta para que se doren por el otro lado.
Toque Final
Para retirar el exceso de aceite, vamos dejando las alcachofas rebozadas fritas sobre papel absorbente. Una vez listas, las servimos espolvoreando una pizca de sal gorda por encima. Como ves, el resultado es un aperitivo a base de alcachofas fritas crujientes, perfectas para comerlas a modo de chips e, incluso, acompañadas de una salsa o dip, como el dip de queso parmesano. Las servimos acompañadas de salsa mayonesa de ajo para ir mojando a medida de que las comemos. Por esta vez vamos a recomendar comer con los dedos, sin cubiertos.

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