La Alcachofa: Un Aliado Natural para la Salud Renal y Digestiva

La alcachofa (Cynara scolymus) es mucho más que una deliciosa verdura mediterránea. Esta hortaliza, con una rica historia y múltiples beneficios para la salud, ha sido valorada desde la antigüedad por sus propiedades medicinales.

Origen e Historia de la Alcachofa

La alcachofa es originaria del norte de África, desde donde llegó a Roma y Grecia gracias a las incursiones bélicas y el comercio mediterráneo. A España llegó de la mano de los árabes, quienes las cultivaban meticulosamente en sus huertas. El nombre de la alcachofa proviene del árabe, al-khanhuf. Esta hortaliza atravesó el Mediterráneo de la mano de los árabes para desembarcar en Sicilia y de ahí hasta Florencia. Catalina de Médicis la introdujo en la corte francesa de Enrique II y decretó que era un alimento sólo para hombres, pues desde la Edad Media la alcachofa era considerada un alimento afrodisíaco. Quizás se le atribuyó esta propiedad por su enorme capacidad para generar bienestar en el organismo, de ahí que hoy se incluya en el grupo de los llamados alimentos-medicina junto con el ajo y la cebolla.

Cronología del Uso de la Alcachofa

Período Región Uso
Antiguo Egipto Norte de África Cultivo medicinal
Grecia Antigua Mediterráneo Oriental Remedios para cálculos biliares
Imperio Romano Expansión por Europa Alimento aristocrático y medicinal
Al-Ándalus (S. X-XV) España Cultivo intensivo en huertas árabes

Propiedades Nutricionales de la Alcachofa

Infografía del valor nutricional de la alcachofa, destacando vitaminas, minerales y bajo contenido calórico

La alcachofa es una buena fuente de nutrientes: una alcachofa (200 g) cubre el 13% de las necesidades diarias de vitamina C que requiere un adulto y el 14% de las de vitamina B1. Aporta una notable cantidad de fósforo (130 mg/ 100 g), hierro (2 mg/100 g), potasio y, en menor medida, de magnesio y calcio. Al ser además un alimento hipocalórico (50 calorías/100 g), su consumo se aconseja en dietas de control de peso. Sus principios activos son la cinarina, la cinaropicrina y la inulina, un hidrato de carbono que reduce el azúcar en la sangre, aunque también contiene flavonoides, esteroles y ácidos cafeico, orogéníco, críptoclorogénico y neoclorogénico. Las alcachofas están compuestas por un 85% de agua, lo que las convierte en una excelente opción para mantenerse hidratado. Son ricas en fibra dietética, lo que mejora la digestión y previene problemas comunes como el estreñimiento.

Beneficios de la Alcachofa para la Salud Renal

Las alcachofas son un diurético excelente, muy útil para favorecer la emisión de orina y aliviar trastornos urinarios como la infección de vejiga y uretra, las piedras en el riñón, el exceso de ácido úrico y urea o los edemas. La alcachofa incrementa la diuresis y la excreción de urea, una sustancia tóxica que se produce en el organismo como resultado del metabolismo de las proteínas y que debe eliminarse con la orina. Cuando se altera la función renal, el nivel de urea aumenta en la sangre y puede originar dolorosos ataques de gota. También es útil contra la retención de líquidos con oliguria (producción escasa de orina). El potasio es un mineral esencial que ayuda a mantener el equilibrio de líquidos en el cuerpo, estimula la producción de orina y combate la formación de cálculos renales. La cinarina actúa sobre los riñones y provoca un aumento de la diuresis, es decir, de la cantidad de orina eliminada.

Alcachofa, cuándo y cómo tomarla. Tu Farmacéutico Informa - #PlantasMedicinales

Consideraciones sobre los Cálculos Renales

En la mayoría de los casos las piedras del riñón son ocasionadas por oxalatos, y las alcachofas tienen una gran concentración de este elemento, por lo que no deben de abusar de comer este alimento. Esto no quiere decir que comer alcachofas provoque piedras en el riñón, sino que las personas que tengan tendencia a poder tener piedras deben de tener un consumo responsable si el médico especifica que deben de bajar sus niveles de oxalatos. Los extractos de alcachofera están contraindicados en personas con cálculos renales, ya que al aumentar la eliminación de bilis por la vesícula puede provocar un estancamiento.

Alcachofa para la Salud Hepática y Digestiva

Diagrama mostrando la función de la cinarina en la estimulación de la bilis y protección hepática

Con un sabor exquisito, entre dulce y amargo, la alcachofa, consumida con regularidad, incrementa la secreción biliar y la irrigación sanguínea del hígado, lo que ayuda a digerir mejor. Del mismo modo contribuye a eliminar las secuelas de las hepatitis y previene la formación de cálculos biliares. La cinarina que contiene es un flavonoide de acción antiinflamatoria cuya principal virtud es la de regenerar la célula hepática, incluso eliminando la sensación de malestar y náuseas propias de los enfermos hepatobiliares. La razón es que la cinarina estimula la circulación sanguínea en este órgano y aumenta el número de hepatocitos con núcleo doble. Gracias a la cinaropicrina y la cinarina, dos de sus principios activos, favorece la regeneración de las células hepáticas y atenúa el impacto que el alcohol y otras sustancias tóxicas ejercen sobre ellas. La función colagoga es la capacidad de estimular la producción y secreción de bilis por el hígado y la vesícula biliar. Las alcachofas son apropiadas para las personas que padecen enfermedades funcionales y orgánicas del hígado, vesícula biliar y vías biliares (se reduce la posibilidad de aparición de cálculos biliares), así como en los trastornos digestivos.

Tradicionalmente la alcachofa se ha utilizado para aliviar las molestias que pueden aparecer después de las comidas copiosas y abundantes en la parte superior del abdomen, el exceso de gases y las digestiones pesadas. La fibra soluble de las alcachofas no solo ayuda a la digestión, sino que también puede aliviar trastornos digestivos como la diarrea o el estreñimiento. La cinaropicrina es un principio amargo cuya principal virtud es la de ser aperitivo y preparar al organismo para aceptar otros alimentos, de ahí que la alcachofa constituya un alimento idóneo para tomar como entrante o en el primer plato. La alcachofa es un complemento alimenticio que ayuda a mejorar la digestión después de comidas tan pesadas.

Otros Beneficios de la Alcachofa

Imágenes de platos saludables con alcachofa, como ensaladas y guisos
  • Colesterol: Su consumo es importante para rebajar el colesterol LDL y mantener una buena cifra de colesterol HDL. La cinarina, unida a los ácidos presentes en la alcachofa, es la responsable del control del colesterol LDL y de los peligrosos triglicéridos.
  • Diabetes: La inulina que contiene la alcachofa es un hidrato de carbono que se transforma en levulosa, un azúcar natural, sin requerir la intervención de los jugos digestivos. De ahí que la alcachofa ayude a las personas diabéticas a controlar sus niveles de azúcar.
  • Piel: Muchas dermatitis desaparecen o mejoran tras estimular los procesos de desintoxicación hepática. El consumo regular de alcachofas puede contribuir a mejorar, así, algunas afecciones crónicas de la piel. Las alcachofas son ricas en antioxidantes como la quercetina y la rutina, que ayudan a proteger la piel de los daños causados por la exposición al sol.
  • Pérdida de peso: Para aquellos que buscan mantener la línea, las alcachofas son una opción fantástica. La alcachofa favorece a la hora de perder peso.

Cómo Consumir la Alcachofa

La alcachofa es versátil: puedes disfrutarla como alimento o como suplemento concentrado. Existen muchos productos con extracto de alcachofera, ya sean solos o en combinación con otros extractos para abarcar otras indicaciones. Los formatos incluyen alcachofa fresca, en extracto, en cápsulas, o como ingrediente en infusiones.

Infusiones y Tisanas de Alcachofa

  • Para bajar el colesterol: Se vierte en un recipiente hirviendo una cucharada de hojas de alcachofa troceadas y se deja reposar la tisana durante 15 minutos. Después se cuela y se endulza con miel al gusto. Se tomará una taza de la infusión media hora antes de la comida y de la cena.
  • Contra la gota y el ácido úrico: Se dejan reposar en agua tibia 5 g de tallos de alcachofa troceados y una cucharada de diente de león. El preparado se macera durante 12 horas y, después de filtrarlo, se toma caliente tres veces al día.
  • Para problemas de vesícula: Se vierten 20 g de hojas en 750 ml de agua y se calienta la mezcla hasta que entre en ebullición. Después se retira del fuego y se deja reposar durante 5 minutos. De esta tisana se tomará una taza tras la comida y la cena.
  • Para hepatitis y cirrosis: Se añaden a medio litro de agua una cucharada de hojas de alcachofera, 3 o 4 tallos troceados y una cucharada de cardo mariano. Se hierve el preparado y se deja reposar durante 15 minutos. Esta infusión se beberá dos veces al día, una al mediodía y otra antes de acostarse.

Cocinar Alcachofas

La alcachofa es una hortaliza de múltiples usos terapéuticos y culinarios. A la hora de prepararla, habrá que tener en cuenta algunas cosas para evitar su deterioro: conviene evitar los hervores prolongados, pues la sobrecocción afecta a su sabor y textura. Y, una vez cocida, tampoco debe guardarse, porque la coloniza un hongo de color grisáceo llamado bremia que podría resultar nocivo para la salud. En general, la alcachofa es una hortaliza que exige cierto trabajo en la cocina: hay que cortarle parte de la base y las puntas duras, arrancarle las hojas exteriores más fibrosas y, a veces, eliminar la pelusilla del interior. Su sabor delicado y sus singulares propiedades culinarias la convierten en un ingrediente ideal para crear platos festivos y suculentos. Los corazones o fondos de alcachofas son un ejemplo, y se pueden preparar con un sinfín de rellenos distintos.

Imagen de alcachofas cocinadas al horno con hierbas

Precauciones y Contraindicaciones

Aunque en principio los extractos de alcachofa son muy bien tolerados, hay que tener mucha precaución en determinados pacientes. Los extractos de alcachofera están contraindicados en personas con obstrucciones biliares, ya que al aumentar la eliminación de bilis por la vesícula puede provocar un estancamiento, en personas con cálculos renales, en embarazadas y en madres en periodo de lactancia. No es recomendable que los niños menores de tres años consuman este alimento, ya que puede provocarles indigestión. Puede interactuar con anticoagulantes. Si tomas medicación crónica, consulta a tu médico.

El consumo de alcachofas durante el embarazo no tiene que tener inconvenientes, siempre que se haga de manera moderada y con un control, ya que es un alimento que se recomienda en el periodo del embarazo. En el periodo de lactancia no es recomendable consumirla, ya que se trata de un alimento que puede hacer que disminuya la producción de la leche.

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