Las albóndigas de merluza son un plato tradicional que, aunque requiere tiempo, recompensa con un sabor espectacular. Son ideales para ocasiones especiales o cuando se desea disfrutar de una comida casera y deliciosa.
En mi casa, las albóndigas de merluza son plato de fiesta, en primer lugar porque llevan tiempo y porque durante la semana me resulta complicado hacerlas. No es raro que si un domingo vienen mis hijos a comer me pidan este delicioso plato y lo haga encantada.
La merluza es un pescado muy polivalente, hay muchísimas opciones para cocinarlo. En general, la merluza admite variedad de preparaciones. La hago muchas veces a la romana, pero también si un día tenemos una celebración especial nos gusta mucho hacerla en salsa verde con almejas, y ya no os digo nada si la pongo guisada, ¡hay que correr a buscar un buen pan porque es imposible parar de mojar!
Para una dieta especial y si buscamos una merluza minimalista, la infalible receta de merluza de Pepe Solla no te va a defraudar.

Preparación de las Albóndigas de Merluza
El proceso de elaboración de estas albóndigas comienza con la preparación de la masa. Es importante picar bien los filetes de merluza, ya sea a cuchillo para obtener una textura más rústica o utilizando una procesadora para una consistencia más fina.
En un bol, se mezcla la merluza picada con ajo picado, perejil picado, sal, un huevo y una rebanada de pan de molde remojada en leche. Es importante escurrir bien la rebanada de pan antes de añadirla a la mezcla. Se integra todo muy bien con las manos hasta obtener una masa homogénea y manejable.
Se forman las bolitas de pescado, procurando que sean de un tamaño similar. Para que queden más jugosas, se recomienda que la masa no quede ni demasiado líquida ni demasiado seca. Si la mezcla resulta muy líquida, se puede añadir un poco más de pan rallado; si está muy seca, un poco más de leche o nata.
Una vez formadas las albóndigas, se pasan por harina, asegurándose de que no queden pegotes. Luego, se sellan en una sartén con un poco de aceite caliente, solo vuelta y vuelta para formar una ligera costra. No es necesario que se cocinen por dentro en este punto, ya que terminarán de hacerse en la salsa.
Frabiconsejos:
- Yo utilicé merluza fresca porque es muy fácil comer pescado fresco viviendo en Galicia, pero esta receta se puede hacer perfectamente con merluza congelada.
- Si los guisantes son congelados, asegúrate de que sean de buena calidad para que conserven su color y textura. Hay algunos que después de cocer y cocer siguen pareciendo balines.

Elaboración de la Salsa Verde
Mientras se preparan las albóndigas, se puede ir adelantando la salsa. En una olla baja, se calientan unas cucharadas de aceite de oliva y se sofríe la cebolla y el ajo picados muy finamente hasta que evapore el líquido. Se añade el vino blanco y se deja que el alcohol se evapore.
A continuación, se agrega el caldo de pescado. Si se desea, se puede añadir un poco de guindilla en este punto. Se sazona con sal y pimienta al gusto.
Preparación del Caldo de Pescado:
- En una olla, se colocan los ingredientes del caldo (cabeza y espina de la merluza, puerro, laurel).
- Se cubre con agua (aproximadamente 2 litros y medio) y se añade un poco de sal.
- Se lleva a ebullición, se desespuma y se deja cocer a fuego medio-bajo unos 20 minutos.
- Finalmente, se cuela el caldo y se reserva.
Mientras la salsa se cocina a fuego medio-bajo, se incorporan las albóndigas selladas a la olla. Se tapa y se lleva a ebullición, luego se baja el fuego al mínimo.
Se añade la harina desleída en un poco de caldo o agua, moviendo la olla con movimientos de vaivén para que se integre bien sin romper las albóndigas. Se agregan los guisantes y se vuelve a integrar con movimientos suaves.
Se deja cocinar unos minutos más hasta que los guisantes estén calientes. Es un plato que da cierto trabajo, pero el resultado es espectacular.

Servicio y Acompañamiento
Las albóndigas de merluza se sirven calientes, acompañadas de los guisantes de la salsa. Como acompañamiento adicional, se pueden ofrecer patatas fritas cortadas en dados, arroz blanco, patatas cocidas o una buena ensalada.
La albóndigas de merluza son una forma distinta, original y muy rica de comer pescado, un plato lleno de sabor y con la esencia de las recetas de toda la vida. Esta manera de cocinar el pescado, en forma de albóndigas, hace que éste sea un plato muy vistoso, ideal para que los niños, o las personas a las que les da un poco de pereza comer pescado, se animen a consumirlo.
Albóndigas de MERLUZA en SALSA VERDE con berberechos - ¡Receta de pescado MUY FÁCIL!
Otras Variaciones y Consejos
No se aconseja la congelación de las albóndigas de merluza, ya que el proceso de congelado cambia totalmente la textura y el sabor de la merluza. Sin embargo, si sobran, se pueden guardar en el frigorífico y al día siguiente recalentadas están tan ricas o más que el primer día.
Para hacer las albóndigas se puede usar cualquier pescado blanco que guste, como el rape, y se puede mezclar con gambas, langostinos o salmón. Si se prefieren, se pueden añadir los langostinos picaditos en la masa de las albóndigas en lugar de incorporarlos enteros en la salsa.
También se puede optar por hacer una salsa de tomate casera y terminar de cocinar las albóndigas en ella. Quedan fenomenal.
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