Receta de Alcachofas con Atún y Almejas: Un Manjar Marino y Terrestre

Las alcachofas con almejas son uno de esos platos que, a mi parecer, evocan la alta cocina tradicional. La sencillez de esta combinación oculta un increíble sabor y una riqueza nutricional.

La alcachofa es una hortaliza que nos proporciona un sinfín de beneficios para nuestra salud, aportando vitamina B1, C, niacina, calcio, fósforo y magnesio. Las almejas, por su parte, aumentan nuestra fuente de vitamina B12 y minerales como el hierro, fósforo o potasio. Esta receta es una buena forma de mantener nuestros niveles de vitaminas y minerales adecuados.

Alcachofas frescas y almejas

La combinación de alcachofas y almejas crea un equilibrio perfecto de sabores y es una receta que podemos preparar siempre que estemos en temporada de alcachofa, es decir, de noviembre a mayo. Si no es temporada, siempre podemos recurrir a las que venden en conserva o congeladas, que si son de calidad, también ofrecerán un resultado muy rico.

Preparación de los Ingredientes

Limpieza de las Almejas

Es importante que las almejas suelten toda la tierra o arena antes de cocinarlas. Para ello, déjalas en remojo de agua con sal durante al menos 1 hora, o incluso 3 horas, cambiando el agua un par de veces. Un truco es recoger las almejas con las manos desde arriba para que la arena quede en el fondo del recipiente.

Limpieza de las Alcachofas

Lo primero y más importante es limpiar bien las alcachofas y evitar que se oxiden. Retiramos las hojas exteriores hasta llegar al corazón, pelamos el tallo y quitamos las puntas. Para que no se oxiden y se mantengan blanquitas, sumérgelas en un cuenco con agua fría y zumo de limón, o con un ramillete de perejil.

Cómo limpiar y pelar alcachofas fácilmente

Elaboración de la Receta

Esta receta, aunque pueda parecer sofisticada, no tiene ninguna complicación. Solo necesitas limpiar bien los ingredientes, preparar una base de sofrito, añadir el resto de los ingredientes y dejar que todo se cocine a la perfección.

Ingredientes para 4 personas:

  • 8 alcachofas
  • 400g de almejas
  • 1 diente de ajo
  • Un cuarto de cebolla rallada (opcional)
  • 1 copita de vino blanco
  • 1 rebanada de pan frito (se puede sustituir por una cucharadita de harina)
  • Perejil fresco picado (opcional)
  • Medio vasito de agua pequeño
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta negra al gusto

Pasos para la preparación:

  1. Prepara las almejas dejándolas en remojo con agua y sal durante media hora para que suelten la arena. Enjuaga y reserva.
  2. Limpia las alcachofas retirando las hojas exteriores hasta llegar a la zona más tierna del corazón. Corta la punta más seca y limpia los troncos. A medida que vayas limpiando las alcachofas, pártelas por la mitad y déjalas en un bol con agua y abundante zumo de limón para evitar la oxidación.
  3. En una cazuela con aceite, dora un diente de ajo junto con la rebanada de pan frito. Una vez dorados, resérvalos en un mortero para hacer una majada.
  4. En la misma cazuela, fríe las alcachofas peladas y cortadas en cuartos hasta que estén tiernas y doradas. Si optaste por cebolla, sofríela a mitad de cocción de las alcachofas.
  5. Mientras las alcachofas se fríen, haz la majada con el ajo y el pan fritos. Añade el vino blanco y el medio vasito de agua. Opcionalmente, puedes añadir unas hojitas de perejil fresco.
  6. Incorpora las almejas y la majada a la cazuela con las alcachofas. Deja reducir la salsa durante tres o cuatro minutos. Este tiempo es suficiente para que espese y para que las almejas se abran, soltando su excelente jugo.
  7. Sirve el plato salseado. Es un plato perfecto para mojar pan y disfrutar del jugo de las almejas con la alcachofa y la majada.
Plato de alcachofas con almejas terminado

Consejos Adicionales para una Receta Perfecta

Variantes y Trucos

  • Si prefieres confitar las alcachofas, después de limpiarlas, pásalas a una cazuela, cúbrelas con aceite de oliva, añade 1 hoja de laurel, perejil y confítalas a fuego muy suave (máximo 80º C), durante 40 o 50 minutos dependiendo del tamaño.
  • Si no tienes pan para freír, puedes sustituirlo por una cucharadita de harina diluida previamente en el vino blanco para espesar la salsa.
  • Para una versión con atún, puedes añadir atún en conserva (natural o en aceite) al final de la cocción, mezclándolo suavemente para que se integre con los sabores.

Beneficios para la Salud

La unión de una de las verduras más saludables, la alcachofa, junto con uno de los mariscos más sabrosos, las almejas, hace de este plato una opción nutritiva y deliciosa. La alcachofa es conocida por sus propiedades digestivas y diuréticas, mientras que las almejas son una excelente fuente de proteínas magras y minerales esenciales.

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