La filosofía de la ciencia es una disciplina que busca comprender la naturaleza del conocimiento científico, sus métodos y su impacto en la cultura y la sociedad. A lo largo de la historia, ha evolucionado desde las primeras cátedras en el Nuevo Mundo hasta las complejas reflexiones del siglo XXI, marcadas por el éxito práctico y epistemológico de la ciencia moderna.
Orígenes de la Enseñanza Filosófica en América
El establecimiento de la filosofía en América tiene raíces profundas, aunque su inicio exacto ha sido objeto de debate. Rafael Moreno M. en su ensayo “La Filosofía en la Nueva España” atribuye el primer curso de filosofía en América a Fray Alonso de Veracruz en 1542, en Tiripitío, Michoacán, con la fundación de la primera Casa de Estudios Superiores por frailes agustinos. Sin embargo, esta afirmación es controvertida. Las primeras cátedras de filosofía en el Nuevo Mundo fueron impartidas en el Colegio y la Universidad del Convento de los Predicadores de la ciudad de Santo Domingo del Puerto.
Figuras como Fray Pedro de Córdova, Fray Antonio de Montesinos y Fray Bernardo de Santo Domingo, todos ellos doctos en conocimientos filosóficos y teológicos, fueron fundamentales en la enseñanza filosófica durante los albores de la conquista espiritual. Además, por real cédula del 22 de diciembre de 1529, se destinó una casa de la corona para que el licenciado Sebastián Ramírez Fuenleal instituyese un colegio. Este colegio, que daría prioridad a la enseñanza de Artes y Teología, existía antes de 1530, según Pedro Henríquez Ureña. Dicho Estudio, conocido desde 1540 como Colegio de Gorjón, alcanzó categoría universitaria el 23 de febrero de 1558, siendo Domingo de Arcos el probable primer profesor de filosofía.

La Influencia de las Órdenes Religiosas
La época colonial se caracterizó por un marcado interés religioso y una preocupación por la idea del "otro mundo" y la "otra vida". Los Padres Dominicos fueron cruciales en la difusión de las doctrinas filosóficas y teológicas de Santo Tomás de Aquino, ayudando a forjar un tipo de hombre que, aunque con miras al más allá, no olvidaba las cosas de "este mundo" y "esta vida".
Posteriormente, la llegada de los Padres de la Compañía de Jesús, quienes regentaron la Universidad de Santiago de la Paz o de Gorjón desde el 24 de julio de 1739, provocó una disputa filosófica y religiosa. Mientras los Dominicos defendían a Santo Tomás, los Jesuitas eran partidarios de Francisco Suárez. Otras órdenes también tenían sus propias preferencias filosóficas: los Franciscanos seguían a Duns Escoto y los Agustinos a San Agustín y Santo Tomás. Las doctrinas de la Universidad Jesuítica de Santo Domingo se basaron en el aristotélico-tomismo, con las particularidades impuestas por la escuela suarecina, generando nuevas discordias sobre temas como la Gracia, la Inmaculada Concepción y el Probabilismo.

El prestigio del Padre Antonio Rubio, tanto en Europa como en América, explica el uso de sus obras por los catedráticos de filosofía de la Universidad Jesuítica. Fue llamado “Padre y lumbrera de los peripatéticos mexicanos” por sus comentarios a la dialéctica aristotélica.
Continuidad y Crisis en la Enseñanza Filosófica
La promoción de los estudios filosóficos continuó incluso en épocas de adversidad para la Colonia. La clausura de la Universidad de Santiago de la Paz en 1767, debido a la expulsión de los Jesuitas, llevó a la intensificación de las actividades docentes en la de Santo Tomás de Aquino. Sin embargo, la ocupación francesa (1801-1808) provocó una crisis en la enseñanza, suprimiendo la universidad y el Colegio de San Fernando. Ante esta situación, el Arzobispo Dr. Pedro Valera Jiménez estableció un Curso de Latinidad y Psicología Dogmática en el Palacio Episcopal antes de 1812.
En Cuba, el Pbro. Félix Varela escribió un tratado de Lógica y Metafísica titulado Institutiones Philosophiae Eclecticae para la clase de filosofía. En Santo Domingo, el Dr. Andrés López Medrano fue catedrático de Lógica y autor de un manual de la disciplina en 1814. En este periodo, el Dr. Juan Vicente Moscoso, jurisconsulto notable, era conocido como “el Sócrates dominicano” e impartía cátedras de filosofía en su hogar. Una pléyade de pensadores, entre ellos Juan Pablo Duarte, forjaron la Patria Dominicana, inspirados en ideales de libertad.
La Filosofía en la República Dominicana Independiente
Un año y cuatro meses después de la proclamación de la República, se estableció una cátedra de Latinidad, seguida dos años más tarde por cátedras de Filosofía y Matemáticas. El 10 de junio de 1848, el Seminario Tridentino fue restablecido, y su ley fundacional incluía una cátedra de filosofía y humanidades. Para Lógica y Metafísica, los profesores debían utilizar extractos de la ideología de Desttut-de-Tracy.
El proceso histórico de la enseñanza filosófica en la naciente República continuó a través del Colegio de “San Buenaventura”, fundado el 28 de octubre de 1852. Allí, en 1854, el Dr. Fernando Arturo de Meriño impartía cátedras de filosofía. La influencia de Eugenio María de Hostos en la formación del profesorado nacional en la segunda mitad del siglo XIX fue significativa, aunque sus enseñanzas filosóficas fueron consideradas negativas desde el punto de vista de las ideas filosóficas por críticos como Manuel A. Peña Batlle.
Biografia de EUGENIO MARIA DE HOSTOS
El Siglo XX y la Modernización de los Estudios Filosóficos
A principios del siglo XX, se intensificaron los esfuerzos por promover los estudios filosóficos. En 1918, Monseñor Adolfo A. Nouel impulsó el incremento de la filosofía. Un verdadero movimiento de superación nacional se inició el 16 de agosto de 1930 con el ascenso de Rafael L. Trujillo. Pedro Henríquez Ureña, un insigne filólogo y humanista, fue uno de los primeros en responder al llamado del nuevo gobierno. Como Superintendente General de Enseñanza, Henríquez Ureña resaltó la función preponderante de la filosofía en la cultura y se propuso restablecer la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Santo Domingo. Con este fin, creó la Facultad Libre, que comenzó sus labores el 18 de febrero de 1932 con asignaturas como Castellano, Latín, Literatura, Historia del Arte e Introducción a la Filosofía.
Aunque la Facultad Libre de Filosofía y Letras tuvo una vida corta, su legado fue significativo. En junio de 1938, el Ateneo Dominicano inició un ciclo de actividades culturales que llevó a la fundación de una Escuela Libre de Filosofía y Letras el 18 de julio del mismo año. Esta escuela ofreció asignaturas como Historia de la Filosofía hasta Sócrates, Psicología, Literatura, Historia General de la Literatura Universal, Lengua y Literatura Griega, Historia de las Religiones, Historia del Arte, Historia de los Pueblos Antiguos, Sociología y Latín.
La Filosofía de la Ciencia en la Actualidad
En el siglo XXI, la filosofía de la ciencia se ha consolidado como un campo de estudio esencial. Vivimos inmersos en un mundo moldeado por la ciencia moderna, exitosa tanto en términos prácticos como epistemológicos. La naturalización de la filosofía, que se da a partir de métodos descubiertos empíricamente a través del desarrollo de la ciencia, implica que un filósofo de la ciencia debe estudiar ciencia, tal como lo hicieron Aristóteles o Descartes.
A un cierto nivel, la filosofía de la ciencia estudia la ciencia, a otro nivel estudia la filosofía, y a otro nivel estudia la época. Hay un núcleo de lo que es ciencia, y este núcleo se traslada al lado metodológico. Las ciencias sociales, en particular, enfrentan el reto de conocer sistemas complejos de relaciones humanas, a diferencia de las ciencias naturales que estudian sistemas aislados con propiedades simples. Sin embargo, en el siglo XXI, las ciencias sociales gozan de algo que no existía antes: puentes con la biología, la física y la química.
Ejemplos de esta integración incluyen la ciencia cognitiva y la psicología evolutiva, campos que están en plena aceptación y gozan de una conexión interdisciplinaria. En general, en República Dominicana, la investigación científica propiamente dicha es limitada, y el fenómeno del mercado libre aplicado a la academia ha influido en la dirección de los estudios.
Aportaciones de Pensadores Dominicanos a la Filosofía de la Ciencia
A principios del siglo XX, algunos pensadores dominicanos comenzaron a incursionar en la filosofía de la ciencia. F. Eugenio Moscoso Puello publicó en 1907 ensayos como “La Forma Específica”, de tipo científico-natural, y “Discurso del Cinematicismo”, de idéntica dirección. En “La Forma Específica”, Moscoso Puello dedicó su obra al eminente biólogo francés M. Félix Le Dantec, considerado un "materialista radical". Aunque el libro fue juzgado "imprudente" para el medio dominicano de la época, su "Discurso del Cinematicismo" analizó concepciones fundamentales de la filosofía hindú, el panteísmo chino, el politeísmo egipcio, la metafísica griega, el materialismo, el kantismo, el empirismo inglés y la filosofía postkantiana.

En 1910, Pedro Henríquez Ureña publicó en México su obra Horas de Estudio, donde enjuició el Positivismo de Comte, el Positivismo Independiente o Experiencialismo de John Stuart Mill, el Pragmatismo de James y de Nietzsche, y la Sociología hostosiana. También Osvaldo García de la Concha, en 1914, concibió las bases de una teoría que rechazaba las concepciones de Einstein acerca de la Relatividad, y en 1915, Arístides Fiallo Cabral publicó su Doctrina Biocósmica de la Gravitación Universal y de la Generación de los Mundos.
F. Eugenio Moscoso Puello, Arístides Fiallo Cabral y Osvaldo García de la Concha orientaron su pensamiento por los vastos dominios de la filosofía científico-natural, mostrando un talento extraordinario y una visión sinóptica de las corrientes filosóficas y científicas de su tiempo.
| Año | Autor | Obra / Aportación | Campo de Estudio |
|---|---|---|---|
| 1907 | F. Eugenio Moscoso Puello | “La Forma Específica” | Filosofía Científico-Natural |
| 1907 | F. Eugenio Moscoso Puello | “Discurso del Cinematicismo” | Filosofía Científico-Natural |
| 1910 | Pedro Henríquez Ureña | Horas de Estudio (crítica al Positivismo, Experiencialismo, Pragmatismo, Sociología hostosiana) | Filosofía General, Sociología |
| 1914 | Osvaldo García de la Concha | Bases de una teoría que rechazaba la Relatividad de Einstein | Física, Filosofía de la Ciencia |
| 1915 | Arístides Fiallo Cabral | Doctrina Biocósmica de la Gravitación Universal y de la Generación de los Mundos | Cosmología, Astronomía, Filosofía Científico-Natural |