“Los pimientos de Padrón unos pican y otros no”. Seguro que en más de una ocasión has dicho u oído este refrán tan popular cuando has probado una ración de estos pequeños pimientos. Originarios de la localidad gallega de Padrón, son una delicia que suele degustarse como aperitivo.
El pimiento de Padrón es una variedad originaria del cultivo agrícola del convento de San Francisco de Herbón en la provincia de La Coruña, en Galicia. Tiene la peculiaridad de que a veces pica y a veces no y suele comerse frito. Es un clásico en cualquier bar de tapas y de la cocina gallega, sabroso, picante o dulzón, y sirve de guarnición a pescados y carnes. Espectaculares con huevos fritos.

Origen y Denominación de Origen Protegida
El origen de los pimientos del Padrón se remonta al siglo XVI, cuando los monjes franciscanos del convento de Hebrón en Galicia plantaron semillas de pimientos traídas desde Tabasco, México. A medida que esta planta se adaptaba a las condiciones climáticas y de suelo gallegas, surgió una nueva variedad con características únicas: el pimiento del Padrón. Gracias a esta singularidad, cuenta con una Denominación de Origen Protegida (D.O.P.), conocida como “Pemento de Herbón,” que garantiza su autenticidad y calidad. Los pimientos de Padrón son uno de los más sabrosos regalos que nos ofrece la tierra de Galicia. Estos pimientos, de un sabor único, pequeño tamaño y un característico color verde oliva, cuentan con su propia denominación de origen protegida, con su capital en Herbón, en la parroquia de Padrón, en la provincia gallega de A Coruña.
¿Por qué pican los pimientos de Padrón?
Una vez servidos, llega lo más divertido, pues algunos pican y otros no. ¿Cómo saber distinguirlos? Pues bien, parte del encanto de cocinar y comer pimientos de Padrón es que no lo sabes hasta que no te los metes en la boca. En su origen, los pimientos de Padrón picaban todos cuando se cultivaban en América. Pero desde que se comenzaron a cultivar en Galicia, esto ya no es así. La explicación a este picor intenso la encontramos en la Capsicina, una sustancia que la planta genera para evitar que los animales no se coman los frutos y sus semillas.
Parece que los pimientos que menos agua reciben y les da más el sol son los que más pican, mientras que los que reciben más agua y menos sol, no pican. Esta sería la razón por la cual los pimientos que se recogen en agosto son mucho más picantes que los que se recogen en cualquier otra época del año. Este toque picante se debe a la capsaicina, una sustancia cuya concentración varía en función de factores como el estrés hídrico, la temperatura y la madurez del fruto. Este juego de sabores hace que los pimientos del Padrón sean un aperitivo divertido y popular en la gastronomía gallega, generalmente servidos fritos y espolvoreados con sal gruesa.

¿Cuánto pica el pimiento de Padrón?
Para saber cuánto pican los pimientos de Padrón solo hay que probar uno. El grito que pegarás será importante. Pero aunque no lo creas, hay una forma de medir el picor de los alimentos. Se trata de la Escala Scoville y la unidad de medida son los SHU (Scoville Heat Units).
Según esta escala, un pimiento verde normal tendría 0 SHU, mientras que un chile habanero alcanzaría entre los 100.000 y 350.000 SHU. Por su parte, el alimento que nos ocupa, el pimiento de Padrón picante llega a los 2.500 y 5.000 SHU. No está nada mal, ¿verdad?
¿Cómo hacer que no piquen los pimientos de Padrón?
Ahora bien, ya sabemos que unos pican y otros no. Pero, ¿hay alguna manera de que no pique ninguno y así comer una ración sin miedo? Pues sí, sí lo hay. Lo mejor es quitar la parte del rabo y eliminar las pepitas antes de freírlos. Inmediatamente después, los introducimos en agua hirviendo con sal y así conseguiremos que dejen de picar.
¿Cómo hacer que piquen los pimientos de Padrón?
Por el contrario, si lo que quieres es mantener el encanto de la incertidumbre antes de morder un pimiento de Padrón, déjalos según los han recogido de la planta y sigue la receta de pimientos de Padrón que te compartimos a continuación.
Personalmente, estos últimos años no me he topado con ningún pimiento de Padrón picante y, como me intrigaba, me puse a investigar y parece que actualmente hay que cambiar el dicho a «unos pican y otros tampoco». En 2008 los técnicos de la Consellería do Medio Rural de Galicia registraron el Entenza, una nueva variedad de pimiento de Padrón que no pica. Pues nada… comer estos pimientos ya no es lo que era. Ya no pican, y cuando los comamos ya no podremos referirnos a la famosa frase: Unos pican y otros no. Ni entrar en esa agradable algarabía cuando a un comensal le tocaba el pimiento que pica y todos reíamos por lo sucedido.
Cómo hacer pimientos de Padrón fritos
La preparación es tan sencilla que hasta el más negado en la cocina podría hacerte unos pimientos de Padrón para chuparse los dedos. Hoy te enseñaremos cómo freírlos para que puedas prepararlos sin dificultades, consiguiendo un resultado perfecto, tostados en su punto y con el sabor salado y picante que tanto les caracteriza. Para conseguir los pimientos de Padrón perfectos tendremos que freírlos rápidamente en una buena cantidad de aceite de oliva y sazonarlos con sal gruesa para disfrutar de una textura tersa por fuera y jugosa en su interior. El resultado son unos pimientos brillantes y tiernos, con el toque justo de sal.
Ingredientes para Pimientos de Padrón
- 250-400 gramos de pimientos de Padrón frescos
- Aceite de oliva virgen extra (cantidad suficiente para freír)
- Sal gruesa
Instrucciones
- Antes de cocinar los pimientos de Padrón es importante lavarlos y secarlos muy muy bien para que después no salten. Lava bien los pimientos del Padrón y sécalos con un paño limpio para evitar salpicaduras al freírlos. Revisamos y limpiamos bien los pimientos, por si tienen algún resto de tierra. Si hay algunos pimientos de un tamaño mayor, conviene pincharlos dos o tres veces con la punta de un cuchillo para evitar que exploten. Si queréis podéis pinchar todos, aunque no es necesario.
- A continuación, ponemos el aceite en una sartén y la colocamos al fuego medio. Calienta abundante aceite de oliva en una sartén amplia, a fuego medio-alto, hasta que alcance una temperatura de 160-180 °C. Cuando el aceite ya esté templado, añadimos los pimientos.
- Añade los pimientos a la sartén, sin amontonarlos ni sobrecargar, para que se frían de manera uniforme. Los tapamos con una tapadera. Dejad que se hagan durante un par de minutos. Como los pimientos suelen salpicar mucho, os recomiendo que tapéis vuestra sartén con la tapa de una cacerola. Así evitamos accidentes.
- Pasados un par de minutos, les damos la vuelta a los pimientos de Padrón y dejamos que se hagan también por el otro lado. Lo normal es que la piel se arrugue y los pimientos encojan en el proceso. Debido a la forma irregular de los pimientos, tendrán algunas zonas más doradas y arrugadas que otras. Fríelos durante aproximadamente cinco a siete minutos, o hasta que la piel comience a arrugarse y empiecen a dorarse.
- Después de otros dos minutos, los sacamos del fuego y los ponemos en un plato. Retíralos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Por último, les pones un poco de sal por encima, y listos para disfrutar. Sazona inmediatamente con sal gruesa al gusto, mientras aún están calientes, para que la sal se adhiera bien. Añadimos la sal en escamas por encima y los pasamos a la fuente en donde los vayamos a llevar a la mesa.
- Sirve al momento, aún calientes, como aperitivo o acompañamiento.
Como preparar Pimientos de Padrón
Valores Nutricionales Estimados (por ración)
Rinde entre dos y cuatro porciones, dependiendo de si se sirve como tapa, aperitivo o acompañamiento.
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 50-80 kcal |
| Grasas | 6-8 gramos (en su mayoría grasas saludables del aceite de oliva) |
| Hidratos de carbono | 2-4 gramos |
| Proteínas | 1 gramo |
| Fibra | 1-2 gramos |
| Sodio | 200-300 mg (según la cantidad de sal añadida) |
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción. Los pimientos del Padrón fritos se pueden conservar en la nevera hasta 24 horas en recipiente hermético, aunque se recomienda consumirlos en el momento para disfrutar de su textura y sabor óptimos.
Pimientos de Padrón con Chipirones Rebozados
Así lo hacemos, acompañando a unos chipirones rebozados y también fritos.
Ingredientes
- 500 gramos de chipirones
- 500 gramos de pimientos del padrón
- Harina
- Sal
- Aceite de oliva
- Limón
Preparación
- Comenzamos limpiando bien los chipirones retirándoles todo el interior (tripa, pluma...).
- Secamos bien los chipirones con papel de cocina para que no salten al freírlos.
- Echamos abundante aceite de oliva en una sartén y freímos los pimientos de Padrón.
- Los sacamos sobre papel de cocina.
- Pasamos los chipirones por harina, los freímos también y los sacamos igualmente sobre papel de cocina.
- Servimos en una fuente los chipirones y los pimientos, les echamos sal y acompañamos con unos trocitos de limón.

Beneficios Nutricionales y Propiedades Terapéuticas
Además de su versatilidad culinaria, los pimientos del Padrón aportan múltiples beneficios para la salud. A continuación, exploramos sus componentes nutritivos más destacados:
Capsaicina: Más Que un Toque Picante
La capsaicina, responsable del picor en algunos pimientos, tiene propiedades antiinflamatorias y analgésicas. Aunque se aprovecha sobre todo en cremas tópicas, también contribuye a mejorar la circulación y fortalecer la salud cardiovascular. Además, acelera el metabolismo, ayudando en la quema de calorías.
Antioxidantes Potentes
Los pimientos del Padrón contienen antioxidantes como carotenoides y vitamina C, que protegen las células del daño oxidativo provocado por los radicales libres. Esto ayuda a prevenir enfermedades crónicas, como el cáncer, y fortalece el sistema inmunológico.
Vitaminas y Minerales Esenciales
- Vitamina B: Los pimientos contienen vitaminas del complejo B, como la B6 y la B9, esenciales para la producción de energía y el correcto funcionamiento cerebral.
- Vitamina A: En forma de carotenoides, esta vitamina es crucial para la salud ocular y la visión nocturna.
- Vitamina C: Sorprendentemente, los pimientos del Padrón tienen una concentración de 143 mg de vitamina C por cada 100 gramos, superando a muchos cítricos. Esta vitamina es esencial para el sistema inmunológico, la absorción del hierro y actúa como un potente antioxidante.
- Fibra: Con 2 gramos de fibra por cada 100 gramos, contribuyen a la salud digestiva, reducen el colesterol y el azúcar en la sangre, y proporcionan una sensación de saciedad.
Usos en la Cocina: Versatilidad y Sabor
Los pimientos del Padrón son ideales para preparaciones rápidas y sencillas. Aunque la forma más tradicional de disfrutarlos es fritos y sazonados con sal gruesa, se prestan a una variedad de recetas. Pueden disfrutarse por sí solos, comiéndolos como si de pipas se trataran, de un solo bocado y agarrándolos por el pedúnculo. Pero también se sirven como acompañamiento a carnes, pescados o mariscos, siendo una guarnición deliciosa y diferente que cualquiera, dentro o fuera de tierras gallegas, puede preparar en casa.
Algunas ideas incluyen:
- Tortillas y Ensaladas: Añádelos a la tortilla o inclúyelos en ensaladas tras asarlos o freírlos ligeramente.
- Rellenos: Perfectos para rellenar con queso, carne picada, quinoa u otros ingredientes.
- Pinchos y Brochetas: Alterna los pimientos con pollo, gambas o chorizo para un aperitivo delicioso.
- Pizzas: Como topping, combinan bien con quesos como mozzarella o queso de cabra.
- Guarniciones: Acompañan de maravilla a carnes, pescados y pastas.
- Tempura: Freírlos en tempura ofrece una textura crujiente y un sabor delicioso.
- Tartar Vegetal y Ceviche: Pueden ser un componente original y fresco en preparaciones frías.
Cultivo del Pimiento de Padrón
Y si fácil es la forma de cocinar los pimientos de Padrón, no mucho más complicado es cultivarlos. De esta forma disfrutarías de tus propios pimientos cuando lo desees y no tardando mucho. Pues desde que lo siembras hasta que los recoges apenas tardan unos dos meses. Y si cultivas pimientos de Padrón, ¿por qué no plantas tomates, especias…?

Eventos y Celebraciones en Padrón
Padrón no es solo famosa por sus pimientos, sino también por diversas actividades y celebraciones que enriquecen su cultura y atraen a visitantes:
- Marcha Ciclista: Una marcha ciclista no competitiva para toda la familia por Padrón y sus parroquias.
- Celebración Medieval: Eventos de temática medieval en las calles del casco histórico de Padrón.
- Casa-Museo de Rosalía de Castro: Un lugar de interés cultural y turístico.
- Festival en honor a Rosalía de Castro.
- Carreras de Caballos de Padrón: Parodia de las carreras de caballos inglesas que convierten Padrón en un escenario de sonrisas y glamour. Con cada nueva edición gana en vistosidad y participación. Para esta ocasión especial, las personas asistentes preparan una indumentaria muy al estilo británico donde no faltan las pamelas y sombreros ornamentados y exagerados.
- Romería do Santiaguiño do Monte: Romería popular que se desarrolla entre los días 24 y 25 de julio, ligada íntimamente a la tradición jacobea y a la figura del apóstol Santiago. Se celebra en el contorno de una ermita que lleva el mismo nombre y en unas peñas que, tal y como cita la historia de la tradición, fueron el lugar escogido por el apóstol Santiago para predicarle a la gente del lugar. Se trata de un paraje sin parangón para pasar unos días en familia con gaiteros, cabezudos y con una gran sardinada acompañada de bollos preñados y pan de maíz. Hace falta destacar singularidad de que el día 24 de julio por la tarde se realiza el gran Derbi Asnal, muy arraigado entre los padroneses. Fiesta declarada de Interés Turístico de Galicia.
- Fiesta de Exaltación del Pimiento de Herbón: Se celebra desde el año 1978, rindiendo homenaje a este famoso pimiento.
- Homenaje del Mar a la Poetisa Rosalía de Castro: Subida por el río Sar de las embarcaciones tradicionales gallegas hasta el paseo del Espolón. En este lugar, cerca del puente de Santiago, se izan las velas al son de las gaitas que entonan la “Marcha del Antiguo Reino de Galicia”.