Licor 43 con Coca-Cola: La Versatilidad de un Clásico Español

La receta del Licor 43, una bebida famosa de Cartagena, ha sido un misterio desde 1946. Solo tres personas "vivas" conocen el secreto de esta bebida, cuya fórmula es también la del éxito de Zamora Company, la empresa española que más alcoholes exporta.

El Licor 43 es un licor dorado que parece haber sido destilado directamente del atardecer en la playa. Es dulce, sensual, con un punto exótico y una historia que tiene más años que tu playlist de reguetón. Este licor es reconocido por su versatilidad, ya que se puede disfrutar solo, con hielo o mezclado en una variedad de cócteles. De hecho, su carácter versátil es una de las razones por las que el 90% del Licor 43 se consume fuera de España.

Botella de Licor 43

Historia y Origen del Licor 43

La historia del Licor 43 se remonta a la antigua Roma, cuando existía una bebida llamada "Liqvor Mirabilis", o "licor maravilloso". Tras la guerra civil española, y con gran esfuerzo, una familia cartagenera decidió reinventar este brebaje de origen romano. En 1946, la familia Zamora revivió la receta secreta y embotelló la magia, dando origen al Licor 43 moderno.

La empresa Zamora Company, fundada hace 75 años, se ha convertido en la mayor exportadora de licores en España. Emilio Restoy, CEO de Zamora Company, junto a su esposa Josefina y sus cuñados Diego y Ángel Zamora, decidieron asociarse y levantar la economía con un curioso negocio: la reinvención del Liqvor Mirabilis, una bebida que solía tomarse en la zona y que está inspirada en una receta romana.

Durante sus primeros años, la apuesta parecía arriesgada. Pese a ello, en los 60, el proyecto cogió estabilidad y, en menos de dos décadas, pasaron de ser una compañía local a ser de las primeras empresas en atreverse a exportar. Incluso, los primeros países a los que exportaron fueron Escandinavia, Alemania y Holanda.

En los 70, Zamora Company apostó por la expansión internacional y hoy comercializan su elixir en 87 países. A pesar de la crisis económica, la empresa facturó cerca de 150 millones en 2020. En 2020, en España, la hostelería, que representaba el 75% de sus ventas, cerró y gran parte de su mercado desapareció. Pero tuvieron mentalidad de resiliencia. Estaban tan convencidos de que iban a salir de la situación, que al final cerraron con un 20% de bajada, cuando la industria, en general, bajó un 30%.

A pesar del apoyo que han recibido en el extranjero, Zamora Company no planea cambiarse de casa. En el 75º aniversario de Licor 43, Restoy reafirma su compromiso con la Marca España y asegura que seguirá fabricando en Murcia. Es fundamental seguir fabricando en Cartagena. Primero, porque ya no se puede confiar en las redes logísticas globales y, segundo, porque Licor 43 es una marca que tiene muy claro su origen. Si se elabora fuera, pierde su esencia.

Familia Zamora Company

¿Qué es el Licor 43?

El nombre "Licor 43" no es una elección aleatoria; se debe a sus 43 ingredientes naturales. Especias, frutas, cítricos, vainilla, son parte de una fórmula secreta que solo unos pocos conocen. Se elabora en Cartagena, España, y aunque tiene raíces romanas, su versión moderna nació en 1946. Desde entonces, ha pasado de ser un licor clásico de sobremesa a protagonizar cócteles en fiestas.

Ingredientes del Licor 43

El Licor 43 es una mezcla de 43 ingredientes naturales, que incluyen:

  • Especias
  • Frutas
  • Cítricos
  • Vainilla

Ingredientes secretos del Licor 43

Mezclas Populares con Licor 43

El Licor 43 es conocido por su versatilidad, lo que permite combinarlo con una amplia variedad de líquidos. A continuación, se presentan algunas de las mezclas más populares:

Mezcla Descripción
Licor 43 con café (Carajillo 43) Caliente o con hielo, esta mezcla es una caricia que te despierta. Es el primer cóctel premium de sobremesa creado por Licor 43, pensado para quienes desean alargar la experiencia gastronómica con algo fresco, elegante y fácil de preparar.
Licor 43 con Coca-Cola Esta combinación intensifica el sabor del Licor 43, creando una bebida equilibrada y refrescante.
Licor 43 con leche (Piscolabis deluxe) Una bomba cremosa que entra sola. Suave, dulce, adictiva.
Licor 43 con Ginger Ale y lima Fresco, chispeante y con un toque ácido que equilibra el dulzor. Puro verano en cualquier época del año.
Licor 43 con Red Bull Para los valientes, endulza la energía y te pone en modo "no me voy de aquí ni con luces encendidas".
Licor 43 con zumo de naranja Otro clásico que te devuelve al Caribe sin billete de avión. Refrescante, ligero y traicionero.

Licor 43 con Coca-Cola: Un Clásico Reinventado

Mientras que en países como Alemania se toma con leche y en México con café, en España, la combinación de Licor 43 con Coca-Cola es una de las preferidas. Esta mezcla permite que el refresco intensifique el sabor del Licor 43, creando una bebida equilibrada y refrescante.

Vaso de Licor 43 con Coca-Cola

El Carajillo 43: La Apuesta Gourmet

Licor 43 ha reinventado la sobremesa con una propuesta de lujo líquido que une tradición e innovación: el Carajillo 43. Este cóctel, que combina 5cl de Licor 43, 5cl de café expreso y hielo, agitado en coctelera, ha sido elevado a la categoría gourmet, demostrando que el café con licor puede ser mucho más que una costumbre. Su sabor sofisticado, que mezcla notas cítricas, botánicas y toques suaves de vainilla con el aroma inconfundible del café, ofrece un equilibrio ideal para culminar cualquier comida y alargar la sobremesa hasta el atardecer.

Cómo preparar el carajillo perfecto

Carajillo 43 no solo encaja con la alta gastronomía, sino que la complementa a la perfección. Su carácter vanguardista y refrescante, junto con su sencillez de preparación, lo convierten en el cómplice perfecto para esos momentos en los que el reloj deja de importar y lo importante es saborear. Esta ruta incluye espacios destacados como Vivo, Les Tres Alzines, Mono y Maro Azul en Barcelona; La Tofona, El Huey, Portolito Centro, La Sastrería y Restaurante Civera en Valencia; en la Comunidad Valenciana en Castellón destaca Green Way, en Benicàssim, el Restaurante Mare y Laplaya. También en Alicante el NIC y en Elche se suma el clásico Granaino. En Murcia, por su parte, el recorrido incluye El Extremeño en la capital, Oasis Las Palmeras en Puerto de Mazarrón, Al Lío Experience en Cartagena, Surfing en La Manga y Ático en Ceutí, además de DEXCARO by Carlos García en Denia. Más dirección sur, en Andalucía se puede disfrutar de Carajillo 43 en lugares de moda en Sevilla como Los Baltazares y Malandro, además del grupo Trocadero, que abarca varias localidades de Málaga y Cádiz, donde se ofrece tanto el Carajillo 43 original como su versión especial, El Carajillo 43 Black Violet. En Madrid, la capital española, puedes visitar Los 33, Kappo, La Tasquería de Javi Estévez, Ten con Ten, Paraguas, Amazónico, Salvaje, Bakan, Rhudo, Arde o Ramses, entre otros.

La Evolución del Cubata en España

La cultura de los combinados en España ha experimentado una notable evolución. Del cubalibre de Ron Negrita y Coca-Cola, se ha pasado a un gin tonic con ginebra finlandesa, tónica Premium edición limitada, limón ecológico y una bolsa de té flotando en el vaso. La sofisticación instagrammer, la histeria foodie, la mixología 2.0 y otros Jinetes del Postureo Etílico han dinamitado la cultura ancestral del cubata y sustituido algo tan español como el combinado de supervivencia por un nuevo paradigma basado en equilibrios, fórmulas, mediciones milimétricas y todas las milongas que uno pueda imaginar para que esa copa futurista que llega a tu mesa cueste más que un entrecot.

En los años setenta surgen por primera vez las bebidas para jóvenes, dulces y un poco estrambóticas, que sirven para iniciarse en los misterios del pimple sin pasar por tragos amargos. La década de los ochenta, con la juventud española en pleno globazo posfranquista, es un Pearl Harbor etílico, pero en lugar de bombas llueven cubatas psicodélicos que parecen venir de mundos muy lejanos y muy beodos. No hay reglas en el universo cilíndrico del vaso de tubo; cualquier mezcla, por mucho que se acerque al matarratas más lesivo, merece ser probada por el respetable. Solo hay tres prerrogativas en la fragua de potingues: que sean de colores psicodélicos, que tengan más azúcar que la fábrica de Willy Wonka y que te proporcionen una curda casi instantánea. En los ochenta se llevan los colores fosforitos y en los noventa las mezclas extrañas. Y de ese laboratorio aberrante surgen mezclas imposibles que no se han vuelto a repetir. El Licor 43 se convierte en el rey del guateque y se mezcla con todo tipo de líquidos: vodka, cola, limón, ¡hasta Cointreau! Los lácteos entran en juego, Dios sabe por qué, y por las barras reptan horrores como la vaca verde (Pippermint con leche), la leche de pantera (ginebra y leche condensada) o el lumumba (batido de chocolate y brandy).

Por otra parte, alguien se inventa una bomba sucia de glucosa llamada Malibú con piña y las caries de los fiesteros se disparan. Los más pijos piden cubalibres, es decir: ron con cola. Ponche Caballero vive su edad de oro; la combinación de este licor con cola y lima recuerda a un famoso caramelo de la época. A un borracho se le cae un chupito de peppermint en la jarra de cerveza y todos aplauden: le llamaremos submarino. Sin embargo, el juego cambia cuando irrumpen en la pista los chupitos radioactivos, armas químicas como el cerebrito (vodka, granadina y Baileys cortado) o la cucaracha (Tía María con tequila), que te devuelven a casa sin cartera, sin llaves y con un agujero de tres horas en la memoria: el paraíso.

El cubata de guerrilla sigue vivo, por supuesto, pero se ciñe a un espectro muy básico de mezclas en el que ya no hay lugar para las mutaciones tutti colori del pasado. Ahora, entre la mocedad de la crisis, se impone esa combinación explosiva y taquicárdica de bebidas energéticas con destilados baratos que tanto cunde en los botellones. El vodka, el ron y el whisky siguen mandando y fundiéndose con refrescos en las discotecas, pero ya nadie se acuerda de los entrañables Licor 43, Cointreau o Ponche Caballero. Eso sí, por encima de todos, el amigo que nunca te falla, uno de los mayores logros de la industria bilbaína de la melopea de los últimos 50 años: en sus infinitas manifestaciones, el kalimotxo sigue siendo más popular que Belén Esteban.

Evolución de los cócteles en España

tags: #43 #con #coca #cola