La Vicia faba L., comúnmente conocida como haba, es una especie herbácea anual perteneciente al género Vicia y a la familia Fabaceae. Su cultivo se remonta a tiempos inmemoriales, siendo apreciada tanto para el consumo humano como animal. Originaria de la cuenca mediterránea o de Asia Central, hoy en día es una planta subcosmopolita cultivada en diversas regiones del mundo, destacando países como Australia, China, Egipto y Etiopía como principales productores.
La planta de haba presenta un porte recto y erguido, con tallos fuertes y angulosos que pueden alcanzar hasta 1.6 metros de altura. Sus hojas son compuestas, paripinnadas, y se disponen de forma alterna a lo largo del tallo. Las flores, agrupadas en inflorescencias pedunculadas de 1 a 5 flores, son de tamaño considerable en comparación con otras especies del género, llegando a los 4 cm. La corola, de tipo papilionácea, se compone de cinco pétalos desiguales, generalmente blancos o ligeramente amarillentos. Una característica distintiva son las alas, que presentan una mancha púrpura oscura o negra, y el estandarte, surcado por venas radiales oscuras.

El fruto de la Vicia faba es una legumbre, comúnmente llamada vaina. Esta vaina, de color verde en estado inmaduro y que se oscurece y vuelve pubescente al secarse, presenta dos valvas unidas por suturas. Su tamaño oscila entre 10 y 30 cm de longitud y 2 a 3 cm de anchura. Internamente, la vaina está recubierta por un tejido esponjoso y blanquecino que protege las semillas y actúa como un falso tabique separador. Las semillas, dispuestas en fila, son reniformes, de tamaño variable según la variedad, y de color verde amarillento que puede volverse bronceado al madurar. El peso de una semilla individual suele oscilar entre uno y dos gramos, y su poder germinativo se mantiene durante cuatro a seis años.
La raíz de la planta de haba crece en profundidad, pudiendo alcanzar una longitud similar a la del tallo, lo que contribuye a su buena implantación. La especie fue descrita originalmente por Carlos Linneo en su obra Species Plantarum en 1753.
Clasificación Taxonómica
La clasificación taxonómica de Vicia faba se enmarca dentro de las siguientes categorías, aunque se encuentra en revisión para adaptarse a las categorías actuales:
- Dominio: Eukarya
- Supergrupo: Archaeplastida
- Filum: Chloroplastida
- División: Streptophyta
- Subdivisión: Spermatophytina
- Clase: Magnoliopsida
- Orden: Fabales
- Familia: Leguminosae
- Género: Vicia
Nombres Vernáculos
La Vicia faba es conocida por una amplia variedad de nombres vernáculos en diferentes lenguas y regiones:
- Español: Alubia, alvera, fabera, faba, fabes, haba, habera, habita, habones.
- Portugués: Fava, faveira.
- Gallego: Faba.
- Euskera: Baba.
- Catalán: Faba, favera.
Requerimientos Ambientales y Cultivo
La Vicia faba prospera en zonas templadas, mostrando una preferencia por climas marítimos sobre los continentales. Tolera mal las temperaturas extremas y es sensible a la falta de agua, especialmente durante las etapas de floración y llenado de las vainas. En cuanto al suelo, presenta pocas exigencias, aunque prefiere aquellos de pH neutro, profundos, frescos y bien drenados. Soporta cierta salinidad en el terreno.
El cultivo de la haba se realiza principalmente en invierno, y en climas fríos, en primavera. Puede sembrarse en regadíos o en secanos frescos, tanto en cultivo puro, ya que no requiere tutores, como mezclado con gramíneas como la avena o el triticale. La dosis recomendada para el cultivo puro es de aproximadamente 50 semillas por metro cuadrado.

Propiedades Nutricionales y Usos
La semilla de la Vicia faba es una fuente rica en carbohidratos y proteínas. Las semillas inmaduras se consumen como legumbre fresca o secas, mientras que las semillas completamente maduras requieren remojo previo a su cocción. Las hojas también son comestibles y se pueden preparar cocidas, de manera similar a las espinacas.
Nutricionalmente, la Vicia faba tiene un beneficio nutricional de 3 sobre 5. Aporta una cantidad significativa de proteínas (19% PB) y azúcares solubles. En su forma forrajera, las producciones pueden alcanzar las 8 toneladas de materia seca por hectárea. Aunque puede ser menos productiva que el guisante forrajero, destaca por no encamarse y por su mayor contenido en azúcares solubles, facilitando su recolección y ensilado.
En cuanto a su consumo, los usos culinarios son variados. Se prepara en guisos como los michirones o la fabada, se incluye en menestras y paellas, y se consume en ensaladas. En Roma, es popular cocida con cerdo o alcachofas, y en Malta es el ingrediente principal del kusksu. En México, se utiliza en la sopa de habas y como tentempié frita y salada. En Portugal, la "favada" es un plato emblemático elaborado con habas y carne de cerdo.

Es importante mencionar que las habas contienen fitohemaglutinina, una lectina. Las personas con favismo deben evitar su consumo, ya que contienen vicina, un glucósido alcaloide que puede desencadenar una crisis hemolítica. Sin embargo, existen cultivares modernos con bajo contenido en vicina-convicina, seguros para personas con deficiencia de G6PD.
Interés Forrajero y Variedades
Los ejemplares de Vicia faba cultivados para forraje pertenecen a las variedades botánicas minor y equina, cuyas semillas son de menor tamaño que las destinadas al consumo humano (var. major). Algunas variedades forrajeras comercializadas incluyen 'Alameda', 'Brocal', 'Econa', 'Palacio', 'Prothabat 69', 'Rutabon' y 'Vitabon'.
En los últimos años, se ha recomendado el cultivo de Vicia faba, junto con otras leguminosas forrajeras, para sustituir al raigrás italiano en rotaciones intensivas en áreas templadas. El objetivo es reducir la dependencia de fertilizantes nitrogenados, simplificar los aprovechamientos a uno único y cubrir el déficit proteico en la alimentación del ganado rumiante.
Modo de Dispersión de la Semilla
Según estudios recientes, la Vicia faba se clasifica en la clase 2 de distancia de dispersión de semillas, con modos de dispersión predominantes específicos. La altura de la planta es de aproximadamente 0.75 metros, y el peso de la semilla es de alrededor de 657.3 mg.
Las habas, un cultivo ideal en la agricultura ecológica
Hongos e Insectos Asociados
Se han identificado 7 especies de hongos y 3 especies de insectos asociados a la Vicia faba. Entre las plagas más relevantes se encuentran el pulgón negro (Aphis fabae), la sitona (Sitona lineatus), el lixus (Lixus algirus), el mildiu (Peronospora viciae), la roya (Uromyces fabae) y el mal del esclerocio (Sclerotinia sclerotiorum). Particularmente problemática es la fanerógama parásita Orobanche crenata (jopo), contra la cual no existe un remedio eficaz.

La Vicia faba, con su rica historia, versatilidad culinaria y beneficios nutricionales, continúa siendo un cultivo de gran importancia a nivel global.