Portugal es un país de tradiciones y, el día de la boda, eso no se pone de parte. Dice el proverbio portugués que “prometida que come pastel, no quita más el anillo” y es común ver parejas recién-casadas, vestidas con los trajes de la ceremonia, en la pastelería más portuguesa de Lisboa.
No es por casualidad que estos pasteles son tan conocidos. Entre turistas y residentes, se estima que todos los días sean vendidos 20 mil Pasteles de Belén, siendo que, en algunos fines de semana, este número duplica.

Orígenes e historia de los Pasteles de Belém
En el inicio del siglo XIX, en Belén, junto al Monasterio de los Jerónimos, había una refinación de caña-de-azúcar asociada a una pequeña tienda. Debido a la revolución Liberal de 1820, todos los conventos y monasterios portugueses fueron cerrados años más tarde y, por consecuencia, todos los trabajadores y clero fueron expulsados de esos lugares.
En una tentativa de supervivencia, un elemento del Monasterio colocó para venta, en ese pequeño lugar de comercio, unos pasteles dulces que pasaron rápidamente a designarse por “Pastéis de Belém” por la zona donde eran vendidos.

La diferencia entre Pasteles de Belém y Pasteles de Nata
Mucha gente confunde los dos pasteles pero, a pesar de semejantes, no son la misma cosa. A pesar de que los Pasteles de Nata existan un poco por todo el país y de existiren versiones de estos dulces en prácticamente todas las ciudades portuguesas, los Pasteles de Belén solo existen en Belén y su receta confidencial garantiza una experiencia gastronómica única e inolvidable.
PASTELES DE BELÉM (Pastéis de Belém) | Receta fácil PASO A PASO
La receta de los Pasteles de Belém es un secreto celosamente guardado, transmitido de generación en generación, lo que los convierte en una verdadera joya de la repostería portuguesa. Esta exclusividad, junto con su sabor inconfundible y su textura crujiente y cremosa, es lo que atrae a miles de personas cada día a la histórica pastelería de Belém.
Características distintivas de los Pasteles de Belém
- Receta secreta: Su fórmula es un secreto guardado por los maestros pasteleros de la Fábrica dos Pastéis de Belém.
- Producción artesanal: Cada pastel se elabora cuidadosamente a mano, siguiendo métodos tradicionales.
- Sabor único: Una combinación perfecta de dulzura y cremosidad con un toque de canela.
- Textura: Una base de hojaldre crujiente que contrasta con el relleno suave y delicado.
