El pollo asado es un plato que, con sus variantes, está presente en prácticamente la gastronomía de todo el mundo. Es una de esas recetas que tenemos que saber hacer y conocer el secreto para que salga jugoso y con la piel crujiente. De todos los métodos de preparación que tiene este alimento, el que requiere menor intervención es el que hace uso del horno. Pero cuidado, porque, aunque es sencillo cocinar el pollo de esta manera, también existe un riesgo de cocinarlo de más si te descuidas con los minutos y grados.
El éxito de esta receta es lograr que el pollo no se seque y para ello, un buen control del tiempo y la temperatura para hornear pollo es fundamental. El resultado puede variar notablemente en función del tipo de horno que tengas, de su capacidad para distribuir el calor y, por supuesto, del peso y el volumen del pollo que hayas comprado.
Ingredientes esenciales para tu pollo al horno
Para preparar un pollo asado delicioso, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 1 pollo (se recomienda que sea campero para que esté más jugoso y sabroso). Debe estar completamente limpio de plumas y con el interior vacío.
- 200 ml de agua más la que vaya necesitando durante el horneado.
- Unas ramitas de tomillo y romero fresco.
- 1/2 limón.
- Aceite de oliva y sal.
Para la marinada
La marinada es clave para realzar el sabor del pollo y mantenerlo jugoso. Para prepararla, necesitarás:
- Unas ramitas de hierbas frescas: tomillo, romero.
- 1 cucharadita de postre de pimienta negra recién molida.
- 1 cucharada sopera de zumo de limón (de ese medio limón que hemos incluido más arriba).
- 1 cucharada sopera de brandy o coñac.
Para la guarnición
De guarnición no hay nada mejor que cocinar unas verduras en el horno en el propio jugo que va soltando el pollo. En este caso, proponemos:
- 1 zanahoria por persona.
- 2 cebollitas francesas o chalotas por persona.

Preparación del pollo al horno: paso a paso
Sigue el paso a paso de esta receta y te aseguro que te costará volver a comprar un pollo asado ya preparado.
Paso 1: Preparación inicial del pollo y precalentamiento del horno
Lo primero que vamos a hacer es sacar el pollo de la nevera y dejarlo colocado en una rejilla de horno sobre la que lo vamos a hornear, y con una bandeja de horno debajo. Esto va a favorecer que consigamos una piel crujiente. Precalienta el horno a 180ºC con la resistencia de arriba y de abajo.
Paso 2: Elaboración de la marinada
Ahora vamos a preparar la marinada. Recoge solo las hojas y pica el tomillo y el romero. Ponlos en un pequeño bol junto con el resto de ingredientes: pimienta negra recién molida, zumo de limón, aceite de oliva, agua, brandy y sal. Mézclalo todo bien.
Paso 3: Limpieza y sazonado del pollo
Retírale al pollo las posibles plumas que pueda tener y recurre a un soplete o fuego para quemar pequeñas plumas que siga habiendo. Échale sal al pollo tanto por fuera como por dentro y masajéalo con tus manos para que la sal quede bien fijada a la piel. Masajea el pollo con aceite de oliva por fuera, de forma que quede bien impregnado.
Paso 4: Aplicación de la marinada y elementos aromáticos
Ahora toca pintar el pollo con la marinada con ayuda de un pincel de cocina, tanto por dentro como por fuera por toda la piel. En el interior del pollo introduce las ramitas de tomillo y romero y también la mitad del limón de forma que quede con la cáscara hacia la abertura del pollo, como si estuviera cerrándolo.

Paso 5: Horno y cocción
Dale la vuelta al pollo para empezar a hornearlo con las pechugas hacia abajo. Vierte directamente en la bandeja de horno (¡nunca por encima del pollo!) 200 ml de agua. Cuando el horno haya alcanzado los 180ºC introduce el pollo sobre la rejilla y con la bandeja debajo a una altura media o un poco por debajo, y deja que se cocine una hora con las pechugas hacia abajo y después dale la vuelta y sigue cocinándolo el resto del tiempo. Además, cada 30 minutos riégalo con los jugos que están quedando en el fondo de la bandeja.
Pollo ASADO Súper Fácil y Jugoso | KWA
Tiempo de cocción del pollo al horno
La regla a seguir para hornear el pollo es que debemos contar 30 minutos por cada 500 g de pollo. Por ejemplo, un pollo de 1,7 kg estimará entre 1 hora y media y 2 horas de horneado.
A continuación, una tabla para orientarte con los tiempos de cocción según el peso del pollo:
| Peso del pollo | Tiempo de cocción estimado (180°C) |
|---|---|
| 500 g | 30 minutos |
| 1 kg | 1 hora |
| 1.5 kg | 1 hora 30 minutos |
| 1.7 kg | 1 hora 40 minutos - 2 horas |
| 2 kg | 2 horas |
Consideraciones para el tiempo de cocción en horno eléctrico
El tiempo de cocción de un pollo al horno eléctrico varía dependiendo de su peso. Un pollo entre 1,6 y 3,2 kg requerirá de dos a cuatro horas de cocción. Subir la temperatura no disminuirá el tiempo de cocción del pollo al horno eléctrico, pero el calor excesivo, de hecho, secará la comida.
- Por ejemplo, los muslos necesitan ser puestos en el horno a 350 grados F (175°C) durante, al menos, 40 minutos.
- Las patas requieren de aproximadamente 35 minutos.
- Un trozo de pollo deshuesado de cuatro onzas (1,10 kg) tardará cerca de 20 a 30 minutos en un horno a 350 grados F (175°C).
Trucos para un pollo asado jugoso y con piel crujiente
- Control de la piel: Si en algún momento ves que se está dorando demasiado la piel para tu gusto y todavía le queda bastante tiempo de horneado puedes sacar el pollo un momento, taparlo por encima con papel de aluminio y seguir con el horneado.
- Hidratación: Si ves que apenas queda líquido en la bandeja inferior añádele otros 100 ml de agua siempre que lo necesite porque lo que quede es una salsita increíblemente deliciosa.
- Preparación de la guarnición: Cuando le falte una hora al pollo para que esté listo, pela las zanahorias y córtalas por la mitad, y pela también las cebollitas o chalotas y pártelas igualmente por la mitad. Coloca las verduras en la bandeja del horno para que se cocinen con todos los jugos que está soltando el pollo.
- Finalización y dorado: Cuando le faltan apenas 10-15 minutos para terminar de hornearse, destápalo si lo tenías tapado con papel de aluminio y sube la temperatura del horno hasta los 200ºC para que la piel se dore. Tardará alrededor de 10-15 minutos, vigílalo bien.
- Reposo: Saca el pollo con la rejilla y la bandeja del horno y deja que repose todavía en la rejilla unos 10 minutos antes de trincharlo.

Verificación del punto de cocción
La temperatura interna del pollo debería encontrarse alrededor de los 165° F (73°C) antes de comerlo. Por ello, y para asegurarte de que está correctamente cocido, mete un termómetro instantáneo en la parte más gorda del pollo, pero no lo hagas cerca de la grasa o del hueso. Una manera visual de corroborar el punto de cocción es fijarte y asegurarte de que el jugo vertido sea de color claro y no rosa. Para que llegue en su punto a la mesa, cuando lo hayas horneado y justo antes de subirle la temperatura al horno puedes cortar un trocito de la pechuga que asoma por la zona cercana al cuello y ver si está bien hecha.
Variaciones y consejos adicionales
- Marinado personalizado: Puedes preparar una marinada a tu gusto. La de esta receta es todo un clásico pero puedes darle un toque muy especial utilizando especias como pimentón e incluso comino o curry, le dan un puntito exótico que le va genial al pollo.
- Guarniciones: De guarnición unas sencillas verduritas a la plancha o una buena ensalada también le van genial, sobre todo si incluyes esta receta en un menú con varios platos. Y por supuesto puedes hornear otras verduras o patatas a la vez que el pollo.
- Calidad del pollo: Se puede hornear cualquier tipo de pollo, pero si lo vais a preparar casero, con el tiempo y atenciones que implica, os recomiendo que invertáis un poco más en un buen pollo, un pollo campero con su piel bien amarillita que tenga esa poca capa de grasa que después hará que quede jugosísimo y súper rico.
- Cocción a baja temperatura: Este es un método relativamente nuevo que determina el tiempo de cocción del pollo al horno. Primero, se precalienta el horno a 90 grados y se coloca el pollo en la rejilla, con una bandeja debajo para que recoja el jugo que suelta. Esta cocción a baja temperatura provoca una gran tiernificación de la carne.
Servir y degustar
Pon en la mesa la guarnición de zanahorias y cebollitas, los jugos en una salsera y por último sirve en los platos de los comensales las porciones de pollo asado. Si te sobra carne o salsa ni se te ocurra tirarlas ya que se pueden aprovechar de mil formas (congelarlo para otro día, croquetas, lasaña con pollo…), le va a dar a todo lo que toque un sabor espectacular.
Es una delicia servir un pollo tan jugoso por dentro y con una piel tan crujiente, y además acompañado con la salsa de sus propios jugos y la guarnición de verduras es un plato de auténtico… ¡escándalo!
