Las Tortas de Alcalá son un tesoro gastronómico con al menos 200 años de historia, originarias de Alcalá de Guadaíra, en Sevilla. Este dulce tradicional es una seña de identidad de la localidad y un referente en los dulces típicos de la provincia de Sevilla.
Se caracterizan por su intenso sabor y por ser una de las recetas más tradicionales de Andalucía, utilizando ingredientes naturales. Su preparación es relativamente simple, y el resultado final es un postre que sorprende por su aroma a anís, el toque tostado del ajonjolí y el contraste entre su exterior crujiente y su interior suave y esponjoso.
Al igual que otros clásicos de Andalucía -como los pestiños, el tocinillo de cielo, las torrijas o los roscos de vino-, estas tortas combinan tradición y sencillez. Es común encontrarlas en pastelerías sevillanas, acompañadas de café o té, y son ideales para disfrutar en cualquier ocasión.

Historia y reconocimiento
Este tesoro gastronómico se elabora desde hace unos 200 años en la localidad de Alcalá de Guadaíra. Se cuenta que los horneros de Alcalá, tras largas jornadas de trabajo en las panaderías, entregaban el sobrante de las masas a mujeres de la zona.
Su éxito se debe en gran medida a la calidad de los ingredientes empleados. En la actualidad, las Tortas de Alcalá están reconocidas como marca colectiva, lo que garantiza su calidad y autenticidad. Mucha gente las confunde con las famosas tortas de Inés Rosales, pero solo en apariencia, pues las Tortas de Alcalá, sin desmerecer a las anteriores, son totalmente artesanales y tienen un sabor y textura diferente.
Características inconfundibles
Las Tortas de Alcalá son unas tortas extra extra finas y extra extra crujientes, además están buenísimas y tan delicadas que no se puede parar de comerlas. Se diferencian de otros dulces en que se elaboran con manteca. Las especias le dan un sabor intenso que, junto a una textura muy fina y crujiente, las hacen inconfundibles.
El anís es el ingrediente estrella de las tortas de Alcalá, que se caracteriza por el intenso aroma de anís, el toque tostado del ajonjolí y el contraste entre su superficie crujiente y su interior esponjoso.

Receta tradicional de las Tortas de Alcalá
La receta tradicional de la Torta de Alcalá parte de una masa sencilla aromatizada con anís en grano, ajonjolí y ralladura de limón opcional. El aceite de oliva infusionado con las semillas otorga sabor y un matiz dorado. Tras un breve reposo para que la levadura actúe, las tortas se estiran hasta quedar finas y se hornean hasta adquirir su característico tono dorado. El resultado son tortas ligeras, crujientes, con matices irresistibles, ideales como acompañamiento o postre.
Ingredientes para las Tortas de Alcalá
- 250 g de harina de trigo
- 80 ml de aceite de oliva virgen extra
- 80 ml de agua templada
- 10 g de levadura fresca (o 3 g de levadura seca de panadería)
- 25 g de azúcar (más extra para espolvorear)
- 1 cucharada de anís en grano (matalahúva)
- 1 cucharada de sésamo (ajonjolí) tostado
- Ralladura de medio limón (opcional)
- 1 pizca de sal

Tiempo de preparación
El tiempo total estimado de elaboración de esta receta es de 1 hora y 45 minutos, que se distribuyen de la siguiente forma:
- Preparación de ingredientes e infusión: 15 minutos
- Reposo de la masa: 60 minutos
- Formado: 15 minutos
- Horneado: 10-12 minutos
Paso a paso para preparar las Tortas de Alcalá
- Infusionar el aceite: Calentar el aceite de oliva a fuego bajo y añadir el anís en grano y el ajonjolí. Dejar infusionar durante unos minutos, removiendo para evitar que las semillas se quemen. Retirar y dejar enfriar.
- Activar la levadura: Disolver la levadura fresca en el agua templada junto con una pizca de azúcar, y espera hasta que burbujee ligeramente. Si usas levadura seca, añádela directamente a la harina en el siguiente paso.
- Mezclar ingredientes secos: Mezcla la harina, el azúcar, la ralladura de limón y la sal en un bol grande.
- Unir la masa: Incorporar el aceite infusionado y la mezcla de levadura con agua. Mezclar bien hasta obtener una masa homogénea y lisa.
- Amasado y reposo: Amasar hasta que la masa esté suave y elástica, cúbrela con un paño y deja reposar en un lugar cálido durante aproximadamente una hora, hasta que doble su tamaño.
- Formar las tortas: Divide la masa en pequeñas porciones y forma bolitas. Aplánalas con un rodillo o con las manos hasta formar tortas finas y redondas de unos 10-12 cm de diámetro. Lograr una masa muy fina es clave para el resultado crujiente.
- Preparar para hornear: Colocar las tortas en una bandeja con papel vegetal y espolvorear con azúcar.
- Hornear: Hornear en horno precalentado a 200°C durante 10-12 minutos, hasta que los bordes estén dorados y crujientes.
- Enfriar y conservar: Dejar enfriar sobre una rejilla y conservar en un recipiente hermético.
Como hacen las Tortas de Alcalá en la Confitería Nueva Andalucía
Dónde adquirir las Tortas de Alcalá
Si quieres probar las auténticas Tortas de Alcalá, lo mejor es que acudas a la localidad de Alcalá de Guadaíra. Allí encontrarás numerosas pastelerías y comercios que las elaboran de forma artesanal. Las de La Centenaria, herederos de Manuel Cabreja, destacan por su tradición desde 1860.
Sin embargo, si no tienes la ocasión de viajar a esta ciudad, existen varias opciones para adquirirlas. Puedes encontrarlas en tiendas online, a menudo presentadas en exclusivas latas de diseño que se renuevan cada año. Es frecuente encontrarlas en obradores y pastelerías sevillanas.
Las tortas de Alcalá de Guadaíra son un producto muy versátil que se puede disfrutar en cualquier momento del día. Su sabor suave y textura crujiente las hacen perfectas para acompañar un café o un té en el desayuno o en la merienda. Además, una de las cosas más destacadas de las tortas de Alcalá es su larga duración, ya que pueden conservarse a la perfección durante varias semanas sin perder su sabor ni su textura.