Cada vez es más frecuente encontrar personas que no pueden o deciden decir no al gluten. Pero esto no significa renunciar al placer de la tarta. Con almidón de maíz y harinas de cereales sin gluten se pueden preparar excelentes pasteles, como el de mandarina y chocolate negro.
Esta sigue siendo desde hace años, una de mis recetas más compartidas, más repetidas, y más aclamadas. Y lo mejor de todo es que es también una de las más fáciles que he hecho nunca. He llevado esta tarta al trabajo para compartir con los compañeros, a comidas con amigos, picnics, a cenas, fiestas de cumpleaños, para animar a convalecientes… Y todo el mundo que la ha probado, ha acabado por pedirme la receta. Así que puedo decir que prácticamente todo aquel que me conoce, ha hecho esta tarta alguna vez. Por eso me parece lo justo publicarla aquí para que todos la podáis hacer y la podáis encontrar fácilmente si queréis recurrir a la receta.
Esta tarta tiene un sabor intensísimo a mandarina. Unas buenas mandarinas dulces de temporada son de mis cítricos favoritos. Y como en la receta vamos a usar no solo el zumo sino también la pulpa y algo de la piel, el aroma será aún más profundo.
Una de las claves del éxito de esta tartita es que todo en ella es fino. Se hornea en un molde desmoldable grande para que el resultado sea un bizcochito muy fino. La capa de chocolate que le vamos a añadir por encima será también finita, lo que dará como resultado una proporción ideal entre bizcocho y chocolate negro. Si el bizcocho fuera más grueso, resultaría más como un muffin, y si la capa de chocolate también fuera más gruesa, anularía el sabor delicado de la mandarina. Así que avisados quedáis, si todo es finito, conseguiréis que cada bocado sea una combinación perfecta de dulce-cítrico-chocolate.
He hecho esta tarta más veces de las que puedo recordar. Y nunca ha vivido para ver el día siguiente. Es una de las favoritas de mi familia y me hace mucha ilusión que la podáis hacer vosotros también, así que vamos con la receta.

Método de Preparación
Opción 1: Bizcocho Fino de Mandarina y Chocolate
- Cocemos las mandarinas enteras con su piel en agua hirviendo durante unos 40 minutos.
- Escurrimos las mandarinas y las dejamos enfriar.
- Trituramos las mandarinas en un robot de cocina.
- Batimos los huevos, el azúcar, la sal y la vainilla a punto de nieve.
- Vertemos la harina de almendras, la harina de maíz tamizada y la levadura en polvo, incorporando de arriba hacia abajo.
- Del mismo modo incorporamos la canela, las mandarinas batidas y las pepitas de chocolate.
- Colocamos la mezcla en un molde untado con mantequilla.
- Horneamos a 180 grados durante 40 minutos.
Opción 2: Bizcocho Esponjoso con Mandarina y Chocolate
- Precalentar el horno a 180C/350F.
- En un bol batir los huevos con el azúcar hasta que esté ligeramente espumoso (a mano es suficiente).
- Añadir el aceite y batir con suavidad.
- Añadir la harina tamizada junto con la levadura e incorporar sin batir en exceso.
- En el vaso de una batidora de brazo o en una blender añadir las mandarinas y la piel y triturar hasta tener un puré de mandarina.
- Añadir al resto de la masa que tenemos en el bol e incorporar suavemente.
- Verter en un molde desmoldable engrasado y forrado con papel de horno.
- Hornear durante 25 minutos.
- Una vez transcurrido el tiempo sacar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.
- Derretir el chocolate y verter una fina capa sobre el bizcocho.
- Decorar con almendra crocanti si se desea.

Opción 3: Tarta de Chocolate y Mandarina con Crema de Naranja
Esta tarta combina una masa quebrada crujiente con una deliciosa crema de naranja.
Masa Quebrada
- En un bol mezclar 220 g de harina de repostería, 30 g de cacao sin azúcar, 30 g de harina de almendras y 100 g de azúcar glas.
- Añadir 150 g de mantequilla cortada en pequeños trozos y mezclar con la punta de los dedos hasta conseguir una textura arenosa.
- Batir ligeramente un huevo L y añadirlo.
- Continuar mezclando hasta conseguir una masa homogénea.
- Envolver en film transparente y guardar en la nevera durante media hora.
- Pasada esa media hora, recuperar la masa, estirarla con un rodillo y colocarla sobre un molde de 28 cm de diámetro, eliminando el sobrante.
- Pinchar toda la base del fondo con un tenedor.
- Cubrir con papel de hornear y colocar encima piedritas de horneado o legumbres.
- Hornear en horno precalentado a 180º con aire y calor abajo durante 15 minutos.
- Retirar el papel con las legumbres y volver a hornear en "vacío" durante 12 o 14 minutos para conseguir un fondo crujiente y tostado.
- Retirar del horno, esperar 10 minutos y desmoldar con cuidado sobre una rejilla para dejar enfriar totalmente.
Crema de Naranja
- Batir 6 huevos en un cuenco con unas varillas, añadir 250 g de azúcar, 550 ml de zumo de naranja y 60 g de maizena desleída en dos cucharadas de zumo.
- Verter la mezcla en un cazo y cocer al baño María, removiendo constantemente hasta que consiga consistencia (sin sobrepasar los 80º de temperatura).
- Retirar del fuego y añadir 30 g de mantequilla en trozos, mezclando hasta su total incorporación.
- Añadir la ralladura de dos naranjas y mezclar. Dejar enfriar.
Montaje de la Tarta
- Rellenar la base de masa quebrada con la crema de naranja.
- Pelar los gajos de las mandarinas (y quitarles las semillas si las tienen).
- Cubrir la tarta con los gajos de mandarina.
- Pintar con brillo (opcional).
- Refrigerar hasta el momento de servir.

Consejos y Variaciones
La combinación de chocolate y mandarina es una de las mejores que existen en el mundo de los postres. Si usas un chocolate de calidad y unas mandarinas de temporada, el resultado será excepcional.
Si no encuentras mandarinas, puedes cubrir la tarta con gajos de naranja pelados a lo vivo.
Para un acabado diferente, puedes decorar la tarta con almendra crocanti o pistachos picados.
Para una versión sin gluten, utiliza almidón de maíz y harinas de cereales sin gluten.
Receta dulce: tarta de mandarina y chocolate
Este bizcocho puede servir tanto para un desayuno de fin de semana como para servirlo como postre acompañado de una bola de helado de mandarina. El contraste de texturas y sabores hará las delicias de los comensales más exigentes. Y lo mejor de todo es que es súper sencillo de hacer.
