Descubrir la pasta trofie o trofiette ha sido genial, hace mucho tiempo que no probaba una pasta tan deliciosa. Es una receta clásica, como su nombre indica, de la región de Liguria y de Génova su capital. Se trata de una mezcla de verdura, patata, pasta y pesto, con una presentación muy bonita, especialmente si los trofie son de sabores y colores diferentes, lo que aporta un extra visual al plato.
Los trofie tienen su origen en la región italiana de Liguria, cuya capital es Génova. Según se ha podido leer en Wikipedia, existen dos tipos de trofie: los normales, que se denominan trofie bianco, y unos que se hacen con castaña que se llaman trofie bastarda. La preparación más típica es esta, los trofie con solo pesto o esta versión que lleva patata y judías.

Ingredientes para Trofie con Pesto, Judías y Patatas (para cuatro comensales)
- 400 g de pasta trofie o de otro tipo de pasta corta (aproximadamente 100g por persona)
- 300 g de patatas (1 patata mediana)
- 400 g de judías verdes planas (100-150g de judías verdes redondas)
Para el pesto de rúcula:
- 80 g de rúcula fresca
- 50 gramos de piñones (unas 4 cucharadas)
- 50 gramos de parmesano rallado
- 50 gramos de queso pecorino curado rallado (o uno fuerte)
- 1 diente de ajo grande
- ½ vaso de vino de aceite de oliva suave
- 1/2 cucharadita de sal
- ½ cucharadita de mezcla de pimientas (o la que más te guste)
- Una nuez de mantequilla

Preparación y Tiempos de Cocción
Precocina de las Verduras
Para la cocción de las verduras, he probado a cocerlas de dos formas: una cociendo las verduras separadas de la pasta durante 10-11 minutos y luego juntándolo todo, y la otra forma es cociéndolo junto con la pasta. El resultado es el mismo y queda igual de bien. En internet se encuentran recetas italianas que hacen la cocción de cualquiera de las dos formas. La verdad, que si tenéis sitio en la olla de cocción, casi es preferible cocerlo junto, así por lo menos ahorramos energía y de paso conseguimos que la pasta adquiera parte del sabor de la verdura.
Lo primero de todo limpiamos las judías, les cortamos las puntas y, como se trata de la judía verde redonda, no hace falta quitarles las hebras. Las troceamos en trozos de entre 1-2 cm y las reservamos. Para las judías verdes planas, quitar los hilos laterales y partirlas por la mitad vertical y luego en trozos más pequeños.
Con la patata hacemos algo parecido, la pelamos y la cortamos en dados de menos de un centímetro. El truco está en partirlas en cubitos pequeñitos para que se hagan muy bien con la cocción. Además, al final se tienen que esconder junto con el resto de ingredientes de la receta.

Elaboración del Pesto de Rúcula
Para elaborar el pesto he utilizado rúcula en lugar de albahaca, ya que me gusta mucho más, es más suave y tiene un sabor más agradable, con un toque a nueces que lo hace delicioso. Para prepararlo, poner en la Thermomix o en el vaso de la batidora las hojas de rúcula bien limpias y sin los tallos, el ajo (la cantidad a tu gusto), el aceite y las pimientas. Batir hasta que esté todo picado y nos quede una pasta homogénea. Coloca la pasta resultante en una hondilla y agrégale poco a poco los dos quesos y la mantequilla, que se mezclen bien. Este paso se puede hacer en la thermo o en la batidora, pero la textura no será tan buena, como lo dice Julia della Croce en su libro "La cocina Italiana".
Receta creativa de pesto con rúcula
Cocción de la Pasta y las Verduras
Comprobamos el tiempo que nos marca el fabricante para la pasta. Ponemos una olla grande con agua, cuando comience a hervir añadir sal e incorporar la pasta, la dejamos cinco minutos y añadimos las patatas y las judías. Para cocer las verduras, podemos hacer como comenté antes: si tenemos una olla lo suficientemente grande ponemos la verdura y los trofie juntos. En caso contrario, prepararemos primero la verdura y seguidamente la pasta. Esto es importante, ya que la pasta se tiene que comer siempre recién hecha.
Normalmente los trofie suelen tardar 10-12 minutos. Es importante revisar, porque al ser algo más gruesos por el interior, puede que alguno quede poco hecho. Una vez que hemos terminado la cocción, los escurrimos y ponemos en una fuente en la que mezclamos ya con la salsa pesto. Siempre es mejor que nos pasemos que nos quedemos cortos, así que dadle con alegría al pesto, que nunca está de más. Por último servimos, y si queremos le podemos poner un poco de parmesano recién rallado por encima y ya está listo.
