Todo Sobre la Tarta Red Velvet y de Queso

La Tarta Red Velvet, también conocida como pastel de terciopelo rojo, es un pastel en capas de color rojo intenso que tradicionalmente se acompaña con un glaseado de queso crema o crema armiño. Su origen es incierto, pero se ha popularizado en el sur de Estados Unidos y ha sido un postre famoso en el hotel Waldorf-Astoria de Nueva York desde la década de 1920. La receta de esta deliciosa tarta ha evolucionado con el tiempo, convirtiéndose en un clásico atemporal.

Tarta Red Velvet clásica

Historia y Evolución de la Tarta Red Velvet

El pastel de terciopelo rojo perdió popularidad después de que el colorante rojo número 2 se relacionara con el cáncer en la década de 1970. Sin embargo, en el siglo XIX ya habían aparecido las primeras recetas de pastel de chocolate, algunas de las cuales incluían suero de mantequilla que, combinado con cacao crudo en polvo, daba a la masa un tono burdeos natural. Con el tiempo, se puso de moda en las panaderías de lujo.

No sería hasta 1943 que la tarta Red Velvet se haría famosa de la mano de Irma S. Rombauer, autora estadounidense de libros de cocina y conocida por publicar "The Joy of Cooking", uno de los libros de gastronomía más leídos del mundo. A ella se la considera la madre de la receta actual, que más tarde acabarían popularizando gran parte de los hoteles de lujo de Nueva York y Los Ángeles.

La tarta Red Velvet tal y como la conocemos hoy ya no se cocina con remolacha, sino que se recurre al cacao y el colorante alimentario para darle ese rojo característico. Después de añadirle su cobertura de queso crema, la Red Velvet se ha convertido en una de las tartas más deseadas y pedidas en pastelerías y cafeterías de todo el mundo.

¡Te Engañaron! Todo lo que NO Sabías sobre la Famosa Red Velvet Cake

Variaciones Populares

Existen diversas variantes de la Tarta Red Velvet, incluyendo el pastel bundt de terciopelo rojo, el pastel Döberge y la tarta helada. Las alternativas sin tarta incluyen galletas de terciopelo rojo, brownies, rollos de canela, cafés con leche, tés, waffles, pop-tarts y sundaes.

En la cultura popular, la Tarta Red Velvet apareció en la película "Magnolias de Acero" como un pastel con forma de armadillo, lo que resultó en un aumento inmediato del interés en ella. En 2002, los cantantes Jessica Simpson y Nick Lachey lo utilizaron como pastel de bodas.

Infografía: Tipos de postres Red Velvet

Tarta Red Velvet y Mousse de Queso de Cabra: Una Propuesta Innovadora

Esta Tarta Red Velvet y mousse de queso de cabra es una opción ideal para todos los amantes del Red Velvet y el queso. El resultado es una tarta con una textura muy tierna, suave y jugosa. La esencia del Red Velvet clásico se mantiene, con bizcochos de Red Velvet intercalados con capas de cheesecake, emulando el papel del frosting de queso crema. Además, el frosting de chocolate blanco le da un toque fantástico, completando un postre redondo.

La mezcla de texturas en el mismo corte es un acierto, no solo encontramos bizcocho, sino que hay dos capas más tiernas, las de queso, que encajan perfectamente con el resto de la tarta. El relleno central hecho con la mousse de queso de cabra tiene una textura muy cremosa y aireada, mucho más que otras mousses. De hecho, si cortas un trozo muy fino, te costará que se mantenga de pie debido a su consistencia más suave. El conjunto, sin lugar a dudas, es todo un acierto.

Corte transversal de la tarta Red Velvet con mousse de queso de cabra

Ingredientes para un Molde de 20 cm de Diámetro

Para el Bizcocho Red Velvet:

  • 420 g de harina floja de repostería
  • 380 g de azúcar
  • 143 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 3 huevos L
  • 300 g de buttermilk ó 300 g de leche entera con un chorro de zumo de limón
  • 25 g de cacao en polvo sin azúcar
  • 6 g de levadura química o impulsor
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 12 g de colorante rojo en pasta "Extra Red"
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de vinagre (6 g) + 1 cucharadita de bicarbonato (5 g)

Para la Mousse de Queso de Cabra:

  • 200 g de crema de queso tipo Philadelphia
  • 65 g de queso de cabra
  • 4 y 1/2 hojas de gelatina (9 g) + 90 g de agua caliente a 55ºC
  • 3 claras de huevo L
  • 250 g de nata líquida para montar
  • 150 g de azúcar, dividido en 2 partes

Para la Crema de Mascarpone y Frambuesa:

  • 180 g de queso mascarpone
  • 180 g de nata líquida para montar
  • 100 g de mermelada de frambuesa, de buena calidad o casera

Para el SMBC de Vainilla:

  • 150 g de claras
  • 285 g de azúcar
  • 375 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Para el SMBC de Chocolate:

  • 250 g de SMBC de vainilla
  • 60 g de chocolate negro 70%, fundido y enfriado

Para los Pétalos de Rosa de Manzana:

  • 2 manzanas firmes (variedad Fuji)
  • 300 g de agua + 1 cucharadita de colorante en pasta rojo "Extra Red"

Para Decorar:

  • Sprinkles perlados, dorados y cobre a vuestro gusto

Elaboración de la Tarta

Primer Día: Bizcocho Red Velvet y Pétalos de Manzana

  1. Preparar el bizcocho Red Velvet:
    • Engrasar y enharinar un molde Push-Pan de 20 cm. Precalentar el horno a 175º C.
    • Tamizar la harina, levadura, sal y cacao en polvo. Reservar.
    • Preparar el buttermilk: 300 g de leche con 1 y 1/2 cucharadas de zumo de limón, dejar reposar 10 minutos.
    • Batir la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla suave. Añadir los huevos de uno en uno, mezclando bien.
    • Incorporar el colorante rojo y el extracto de vainilla.
    • Alternar los ingredientes secos con el buttermilk en 3 tandas, mezclando solo hasta integrar para no sobrebatir.
    • Mezclar el bicarbonato con el vinagre y añadir a la masa. Verter en el molde, golpear suavemente y hornear durante 75 minutos o hasta que un palillo salga limpio.
    • Dejar reposar 10 minutos en el molde, desmoldar y enfriar boca abajo sobre una rejilla.
  2. Preparar los pétalos de manzana:
    • Lavar y secar las manzanas. Laminarlas finamente con una mandolina.
    • Colocar las láminas en un deshidratador a 70ºC durante 24 horas, o hasta que estén secas.
    • En un bol, disolver el colorante rojo en agua. Sumergir las láminas de manzana durante 30-40 segundos.
    • Sacar con pinzas, colocar sobre papel absorbente y volver a deshidratar a 70ºC durante 4-5 horas hasta que estén completamente secas.
    • Guardar en un recipiente hermético.

Segundo Día: Buttercream, Crema de Frambuesa y Mousse de Queso de Cabra

  1. Preparar el Swiss Meringue Buttercream (SMBC) de vainilla:
    • En un bol resistente al calor, añadir claras y azúcar. Calentar al baño María, moviendo con varillas, hasta alcanzar 74ºC.
    • Retirar del calor, batir a velocidad media-alta hasta obtener un merengue firme y brillante.
    • Añadir la mantequilla en cuadrados poco a poco mientras se sigue batiendo. Subir la velocidad hasta montar.
    • Añadir la vainilla y batir a velocidad alta hasta integrar. Cubrir con film y reservar.
  2. Preparar la crema de frambuesa y mascarpone:
    • En un bol frío, añadir mascarpone y mermelada de frambuesa. Batir con varillas eléctricas hasta homogeneizar.
    • Verter la nata muy fría y batir hasta que la crema adquiera consistencia y volumen. Refrigerar 30 minutos.
  3. Preparar la mousse de queso de cabra:
    • Hidratar hojas de gelatina en agua muy fría durante 15-20 minutos.
    • En un bol grande, suavizar la crema de queso a temperatura ambiente con el queso de cabra troceado.
    • Escurrir la gelatina e introducirla en agua caliente (55ºC) hasta disolver. Verter sobre la mezcla de queso y mezclar bien.
    • Preparar un merengue con las claras de huevo y el azúcar restante.
    • Incorporar la nata montada y el merengue a la mezcla de queso en varias tandas, con movimientos suaves y envolventes. Reservar.
  4. Montar la tarta:
    • Cortar el bizcocho en 5 partes iguales con una lira.
    • Colocar un antideslizante y un disco para tartas en la base del molde Push-Pan. Poner un poco de crema de relleno para fijar.
    • Rodear el interior del molde con acetato.
    • Colocar una capa de bizcocho y humedecer con almíbar (solo la base).
    • Disponer la mitad de la crema de frambuesa y mascarpone, alisar.
    • Colocar otro bizcocho, presionar ligeramente.
    • Disponer la mousse y alisar.
    • Colocar otra capa de bizcocho.
    • Disponer la otra mitad de crema de frambuesa y mascarpone, alisar.
    • Colocar la última capa de bizcocho y presionar con cuidado.
    • Cubrir con film y refrigerar un mínimo de 4 horas o hasta el día siguiente.
Proceso de montaje de una tarta en capas

Tercer Día: Cobertura y Decoración

  1. Cubrir el exterior de la tarta con SMBC de vainilla:
    • Desmoldar la tarta y retirar el acetato. Colocar sobre un stand para tartas.
    • Repartir el SMBC por toda la superficie, retirando el exceso con un alisador de bordes. Esta capa ayuda a "recoger" las migas. Refrigerar 30 minutos.
    • Disponer otra capa de SMBC, alisar y refrigerar 10 minutos.
    • Realizar líneas inclinadas paralelas para crear un patrón en forma de enrejado. Escudillar pequeños puntos de SMBC en las uniones.
    • Colocar sprinkles perlados en las uniones y algunos dorados aleatoriamente. Refrigerar 30 minutos.
  2. Preparar y decorar con el SMBC de chocolate:
    • Fundir el chocolate negro 70% al baño María y dejar enfriar.
    • Verter el chocolate fundido en un hilo fino y continuo sobre 250 g de SMBC de vainilla mientras la amasadora mezcla a velocidad baja.
    • Batir a velocidad alta hasta integrar ambos elementos.
    • Disponer una capa más gruesa de SMBC de chocolate por la parte inferior de la tarta para crear profundidad. Alisar con un alisador. Refrigerar 30 minutos.
  3. Decorar con los pétalos de manzana:
    • Disponer los pétalos por la base de la tarta, algunos pegados a la crema y otros "clavados", ascendiendo por un lateral hasta la parte superior.

Consejos para un Resultado Perfecto

Para conservar la tarta, es crucial mantenerla refrigerada durante 3-4 días. Lo ideal, antes de consumirla, es atemperarla durante un rato, cuya duración dependerá de la temperatura exterior. Es importante tener en cuenta que las láminas de manzana, con el paso de los días, se irán reblandeciendo debido a la absorción de humedad.

Asegúrate de deshidratar bien la manzana para evitar que, al guardarla en un recipiente hermético, la posible humedad estropee los pétalos. La decoración de la tarta es totalmente personalizable; se puede acompañar con frutos rojos como fresas, frambuesas o arándanos, o con macarons, caramelos o cualquier otro dulce para la ocasión. Si se busca una decoración clásica, se puede adornar con migas de los bizcochos rojos sobrantes.

tags: #tarta #de #queso #roja