Tarta de Queso Fría con Limón y Leche Condensada sin Horno

Si lo que buscas es un postre fresco y delicioso, sin duda querrás encontrar una Tarta de limón con leche condensada y queso crema. Su toque especial entre acidez, dulzor y suavidad, galardona a esta tarta como una de las más irresistibles. Ni que decir de la facilidad a la hora de prepararla, sin duda la tarta ideal en cualquier momento del día así como para ocasiones especiales. Para preparar una fácil y deliciosa tarta de limon con leche condensada y queso crema, necesitaremos pocos ingredientes, seguramente la mayoría ya los tienes en tu despensa. Entonces ¿Qué es lo más difícil de este postre? Sinceramente, esperar mientras se enfría en el frigorífico para poder probarlo, pero te aseguramos que vale la pena.

La tarta de limon con leche condensada y queso crema es el postre que enamora desde el primer bocado y que sin duda se quedará entre tus recetas favoritas. Disfruta y comparte un postre irresistible, fresco y fácil de hacer, sin duda es la opción ideal. De verdad que es deliciosa y además no necesita horno y es muy fácil de hacer.

Las tartas que son muy dulces, son especialmente indicadas para combinar con limón, porque la acidez compensa muy bien el dulzor. Así que no te cortes a la hora de poner zumo de limón en esta tarta. Verá que en los ingredientes te doy la opción de poner entre 150 g y 200 g. Mención a parte que el toquecito de las galletas es un plus de sabor.

Esta tarta de limón y queso fría es muy fácil de preparar y lo mejor es que no necesitamos ni horno ni el fuego para hacerla. Su elaboración en frío la convierte, junto con su fresco sabor a limón, ¡en el postre de verano perfecto! La clave de esta tarta de queso está en el limón, tanto en su zumo, como en la ralladura. Éste le dará el sabor sin necesidad de recurrir a gelatinas saborizantes artificiales. Es más, en nuestra receta os enseñamos cómo preparar una tarta fría de limón ¡sin gelatina! Consiguiendo una textura suficientemente sólida, pero muy cremosa, valiéndonos solamente del zumo de este cítrico.

Hacerla es tan sencillo que solo nos llevará unos 30 minutos, eso sí, debéis tener en cuenta que toda tarta fría necesita sus horas de reposo. Lo mejor es poder organizarnos para hacerla el día anterior a servirla y así disfrutarla en su mejor versión.

infografía ingredientes tarta de limón

Ingredientes

  • 1 paquete de galletas
  • 100 gramos de mantequilla
  • 500 gramos de queso crema
  • 400 gramos de leche condensada
  • 1 unidad de limón (el zumo + la ralladura)

Preparación

  1. Tritura las galletas con un mortero o colocándolas en una bolsa de plástico y golpeándolas con un rodillo.
  2. Derrite la mantequilla al baño María o en el microondas y mezcla con las galletas hasta formar una pasta que será la base de la tarta.
  3. Pon esta mezcla en un molde desmontable presionando bien con los dedos para que quede lisa y compacta y luego llévala a la nevera.
  4. Echa la leche condensada en un recipiente con el queso de untar (el queso debe estar a temperatura ambiente).
  5. Bate a velocidad mínima con varillas eléctricas o a mano hasta que quede todo bien homogéneo.
  6. Añade a esta preparación la ralladura de limón y vierte el zumo poco a poco, sin dejar de mezclar hasta conseguir una pasta esponjosa.
  7. Saca la base de galletas de la nevera y echa encima la crema de queso y limón.
  8. Llévala de nuevo al frigorífico durante unas 4-5 horas aproximadamente hasta que se endurezca.

Retiramos el aro del molde desmontable y el papel de acetato. Recuerda que para montar la nata esta tiene que estar muy fría. Ponemos la nata en una manga pastelera con una boquilla Saint Honoré y decoramos como mas nos guste.

tarta de queso con limón y decoración

La clave de esta tarta de queso con limón está en que todo el sabor a limón lo aporta el limón natural, sin utilizar saborizantes ni gelatinas. Además, será el propio limón el que nos va a ayudar a que cuaje la tarta sin necesidad de utilizar gelificantes. Esta es una tarta bastante ligera, con textura tipo mousse y con un potente sabor a limón.

Mientras tanto, rallamos los dos limones y los exprimimos para obtener su zumo, reservamos.

Cuando la nata se haya montado, le añadimos los 250 g de queso crema, los 100 g de azúcar blanco y el zumo y la ralladura de los dos limones. Alisamos la superficie de la tarta y la llevamos a la nevera durante un mínimo de 6 horas, aunque es preferible dejarla de un día para otro. Pasado este tiempo, desmoldamos y decoramos al gusto.

Par este postre ni tan siquiera emplearemos el horno, por lo que se elabora de una forma muy cómoda, rápida y sencilla. Asimismo, tampoco necesitaremos de muchos ingredientes, y son de los que podrás tener en casa perfectamente en cualquier momento. Aunque al tener que conservarse en la nevera, sí requiere de unas horas para que se cuaje bien.

Tritura las galletas con ayuda de una picadora para que queden bien finas. Cubre la base de un molde redondo desmontable con la galleta y presiona ligeramente para evitar que se despegue. Reservar la base de la tarta de limón en el frigorífico mientras preparas la masa.

Añade en un bol grande la nata para montar, el queso crema y la leche condensada. Mezcla bien con la batidora de varillas hasta obtener una masa homogénea de consistencia algo espesa. El zumo de limón, además de añadir sabor a la tarta fría, también es el ingrediente clave que actuará como espesante al igual que lo haría la gelatina o la cuajada. Por este motivo es muy importante tener algo de paciencia e integrarlo bien en la masa.

Introduce la tarta de limón en el frigorífico para dejar que se solidifique. Una vez esté lista la tarta, desmolda con cuidado y decora la parte superior con chocolate blanco rallado, leche condensada o el dulce que más os guste.

Cubra la base de un molde con la galleta y presiona ligeramente. Desmolda, decora con chocolate blanco ¡y listo!

La tarta más fácil y resultona De todas las tartas que he preparado y compartido, esta Tarta Fría de Limón sin horno se lleva la medalla de oro por su sencillez y espectacular resultado. Con muy poco esfuerzo, se consigue una delicia que enamora tanto por su sabor como por su presentación: cremosa, fresca, y tan bonita que parece sacada de una pastelería.

Los cítricos son auténticos aliados en la cocina, especialmente en repostería. Aportan ese toque aromático y refrescante que conquista desde el primer bocado. Esta tarta, además de ser dulce sin empalagar, tiene una textura suave y ligera que la hace perfecta para los días calurosos. ¿Un truco? Una vez cuajada, puedes cortarla en porciones y congelarla: se transforma en una tarta helada irresistible.

tutorial para decorado de pasteles con ganache de chocolate y dulce de leche

Tu mejor aliada contra el calor Cuando el verano aprieta, lo último que apetece es encender el horno. Por eso esta receta es ideal: sin complicaciones, sin horneado, y con un resultado que salta a la vista. Te aseguro que, cuando la pruebes, se convertirá en un clásico de tu recetario. Un detalle que me encanta: el único azúcar que lleva es el de la leche condensada, pero el limón, con su punto ácido, equilibra perfectamente el dulzor. El resultado es una tarta refrescante, bonita y absolutamente deliciosa.

Los cítricos son una maravilla en cocina y especialmente en repostería, nos dan ese toque fresco y aromático que enamora al primer bocado. Esta tarta es tremendamente cremosa, dulce pero sin empalagar y muy, muy fresca. Puedes congelarla y servirla como tarta helada.

Ingredientes detallados para tarta de queso fría con limón
Ingrediente Cantidad
Leche condensada 380 g (1 lata pequeña)
Queso crema 400 g
Zumo de limón 120 ml (2 limones y medio)
Nata para montar (mínimo 35% MG) 200 ml
Galletas tipo MARÍA 18 o 20 aprox.
Mantequilla 100 g

Para decorar:

  • Ralladura de limón bien limpio y seco
  • Rodajas de limón
  • Hojas de hierbabuena o menta fresca
  • Nata montada (150 ml + azúcar a gusto)

Mezclar en un bol el queso crema con la nata, mezclar hasta obtener una crema uniforme, continuar añadiendo, la leche condensada y el zumo de limón, batir hasta que la mezcla resulte homogénea.

Cubrir el fondo del molde con galletas, rellenar con trocitos de galletas los huecos vacíos, poner la primera capa de crema y a continuación, poner en cada capa, 4 galletas si usas (como yo) un molde de 15 cm. o con 5 galletas si utilizas un molde de 18 cm. y otra capa de crema, repetir la operación hasta llenar el molde y acabar la crema, en total, tendremos 4 capas de galletas.

Refrigeramos la tarta unas 5 horas o mejor toda la noche.

Al día siguiente desmoldar, rallar piel de limón por toda la superficie, hacer unos pequeños rosetones de nata montada todo alrededor de la tarta y colocar en cada rosetón un trocito de limón y una hoja de menta.

Refrigerar hasta el momento de servir.

Todos los ingredientes conviene que estén FRÍOS. NATA MONTADA: Yo usé ESTA RECETA para montar la nata y así asegurarme que no se bajaría después de decorar la tarta. Monté 1 brick de 200 ml con 1 cucharada sopera de azúcar glas, pero me sobró la mitad.

Esta tarta, SE PUEDE CONGELAR, conviene partirla en raciones antes de congelarla para facilitar servirla sin dificultad directamente del congelador.

TEXTURA: No importa que la textura de la crema no se vea muy espesa porque al enfriar en la nevera adquirirá firmeza.

Es una tarta ideal para el verano pero en cualquier momento del año triunfarás cuando la lleves a la mesa.

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