La tarta de gelatina de naranja es un postre colorido y refrescante que deleita tanto a jóvenes como a mayores. Su base crujiente de galleta, la suave textura tipo mousse de naranja y la gelatina superior, hacen de esta tarta un verdadero placer para el paladar. La preparación de esta tarta es bastante sencilla y requiere solo unos pocos ingredientes básicos.
Las tartas que no necesitan horno son perfectas para principiantes en la cocina ya que son facilísimas de preparar y te ahorras el estar pendiente de los tiempos de cocción. Esta cheesecake de naranja es irresistible y la tendrás lista en un abrir y cerrar de ojos. Para postre o merienda, es una tarta fresquita que funciona muy bien en cualquier época del año. Ahora que llega el buen tiempo, además, apetece comer cosas refrescantes y el marcado sabor a cítricos te refrescará un montón.
Si se utiliza zumo de naranjas recién exprimidas, la tarta siempre resulta apetitosa. Si se desea un toque más ácido, se puede añadir el zumo de un limón, que aunque es un paso opcional, dará a la tarta un toque ácido muy rico. Si no te gustan los sabores muy ácidos, no le añadas el limón.

Preparación de la Base de Galleta
En primer lugar, engrasamos y forramos el molde. Forra con papel de horno un molde de 22 centímetros. Recorta el papel sobrante y ya lo tienes listo para hacer la tarta. Empezamos triturando las galletas. Derrite la mantequilla en el microondas y coloca las galletas en una picadora. Cuando hayas conseguido una harina de galleta, mézclala con la mantequilla derretida. Cubre el fondo de un molde desmontable con la mezcla de galleta y presiona firmemente para formar una base compacta.
Cuando la galleta esté totalmente empapada, repártela bien por la base del molde y asegúrate de tapar bien los bordes para que la tarta no se sobre por la junta. Presionamos en el molde, hasta que quede todo por igual, siendo esto la base de la tarta. Lleva el molde al frigorífico para que se endurezca la mantequilla.

Elaboración de la Mousse de Naranja
Reserva una cucharada del total de la gelatina, que equivale a 4 o 5 gramos. El resto de gelatina, hidrátalo con zumo de naranja. Probé a usar zumo de naranja en lugar de agua y funciona a las mil maravillas y la tarta de naranja sin horno gana en sabor. En un recipiente con agua, echamos la gelatina en remojo durante 8-10 minutos.
Calienta en un cazo la gelatina que tenías hidratando. No hace falta que llegue a hervir. Cuando la gelatina esté disuelta, retira del fuego. En un bol, echamos el queso philadelphia, el azúcar, la nata líquida y la leche condensada. Lo mezclamos hasta que esté todo disuelto. Calentamos la leche, sin llegar a hervir y cuando llegue a ese punto, la retiramos del fuego y le agregamos la gelatina escurrida. A continuación la volcamos con cuidado en el molde que tenemos con la base de galletas y lo introducimos en el frigorífico durante 3 horas como mínimo.
Coloca el queso crema en un bol y añade un poco de zumo de naranja. Mezcla bien con la batidora y ve añadiendo el zumo. Reserva un vaso de zumo para hacer la cobertura de la tarta. Añade el azúcar. Cuando tengas todos los ingredientes integrados, añade la gelatina sin dejar de mezclar. Vierte la mezcla de la tarta de naranja en el molde a través de una cuchara para no destrozar la base. Cubre con un film transparente y guarda en el frigorífico hasta que la gelatina cuaje por completo. Yo la dejo toda la noche. Guarda el resto del zumo en el frigorífico para usarlo en la cobertura de la tarta.

Preparación de la Cobertura de Gelatina de Naranja
Prepara la gelatina de naranja siguiendo las instrucciones del paquete, utilizando la mitad de la cantidad de agua recomendada. Hidratamos 5 hojas de gelatina en agua fría y la dejamos reposar al menos 5 minutos. Ponemos 150 gramos de zumo de naranja y 160 gramos de azúcar blanco en un cazo y llevamos al fuego. Escurrimos la gelatina y la integramos por completo en la mermelada caliente. Dejamos enfriar un poco y vertemos esta mezcla sobre la superficie ya cuajada de la mousse.
Ponemos en remojo las 2 hojas de gelatina durante unos 5 minutos, y una vez escurridas la disolvemos en el zumo de naranja caliente. Reservamos hasta que enfríe un poco, pero sin llegar a cuajar. Una vez frío el zumo con la gelatina lo volcamos sobre la tarta, de manera que caiga suavemente sobre ella. Calienta al fuego la gelatina y, sin dejar de remover, espera a que se disuelva. Añade el resto de zumo y espera a que se enfríe bien. Vierte encima de la tarta cuando esté bien frío.
Lleva la tarta a la nevera y espera a que cuaje la gelatina de encima, más o menos una hora y media. Este tiempo es orientativo, te podría tardar más. Ya tienes la tarta lista para decorar como más te guste y comerla en compañía de los tuyos. Yo la he decorado con hojitas de menta y flores de romero. Puedes ver este vídeo en YouTube para poder comentarlo, marcar Me gusta o suscribirte a mi canal de videorecetas. ¡Y eso es todo! Tu exquisita tarta de gelatina de naranja está lista para ser disfrutada. Anímate a probar esta receta y a experimentar con algunas variaciones creativas para llevar tu tarta al siguiente nivel.
Tarta de naranja SIN HORNO. ¡Fácil y rápida!
Consejos Adicionales
- Si te gustan los postres más dulces, endulza a tu gusto la cobertura de la tarta de naranja.
- He usado zumo de naranjas exprimidas en casa, pero puedes usar un zumo envasado si lo prefieres, pero recuerda que el mejor zumo solo lleva naranjas exprimidas, nada más.
- Si tienes niños en casa, haz como yo y déjales la «divertida labor» de exprimir el zumo a las naranjas. Será inevitable derramar unas gotas, tampoco demasiadas, jeje, y te asegurarás de que se meriendan su buen vaso de zumo recién exprimido.
- Seguro que también te quedaría perfecta si la hicieras con zumo de mandarina.
