Os traigo una tosta que os va a encantar. Se prepara en un periquete con cuatro cosas de fondo de armario, o despensa, y bien presentada resulta un aperitivo de lo más. En la capacidad de improvisación está, creo yo, la de ser un buen anfitrión. En éstas me he visto yo alguna que otra vez, y mi repertorio de cosas sencillas y resultonas me ha sacado de más de una.
¡La comida entra por los ojos! Para ello, el chef tiene que tener a mano productos que le permitan jugar con los ingredientes componentes de un plato, sin que le suponga tener que realizar más elaboraciones.
La Cebolla Frita Crujiente: Un Ingrediente Esencial
La cebolla es para mí, el ingrediente más importante en la cocina española. Esta cebolla en chips, vale la pena tenerla en casa, ya que es el complemento ideal para ensaladas, perritos calientes, hamburguesas, tortillas y guisos.

Opciones Comerciales y sus Ventajas
Una de las cosas que me gustan es acompañar una buena ensalada o una hamburguesa con la cebolla frita crujiente del Mercadona. Los crujientes de cebolla, como los de Santa Rita, están muy bien conseguidos, no son grasos y son muy crujientes, lo que los convierte en una solución perfecta para un aperitivo rápido y delicioso.
Tostas Sencillas y Resultonas con Cebolla Crujiente
A continuación, os presento algunas ideas de tapas rápidas que incorporan este delicioso ingrediente, perfectas para cualquier ocasión.
Tosta de Queso de Cabra con Cebolla Frita Crujiente
En esta tosta he utilizado una combinación que me encanta: el queso de cabra, un clásico que siempre triunfa. Aquí te mostramos cómo prepararla:
- En primer lugar, tostamos el pan.
- A continuación, cortamos en rodajas no demasiado gruesas el rulo de queso de cabra.
- Las colocamos en un plato llano y las ponemos en el microondas unos segundos para que se ablanden ligeramente.
- Con una cuchara, colocamos el queso derretido sobre la tosta; como dos rodajas por cada una.
- Finalmente, coronamos con una buena cantidad de cebolla frita crujiente para añadir el toque final.
Importante: Han de tomarse de forma inmediata porque si no el queso se vuelve a solidificar y la sensación ya no es la misma. Una vez preparada, ¡prohibido recalentar! Mejor fría… sería un crimen. Soy objetora de calentar todo aquello que cruja en el microondas; no comprendo cómo en muchos bares pueden servirte una croqueta de esa forma.

Tosta de Crema de Queso Azul y Cebolla Crujiente
Esta tapa es increíblemente sencilla y se hace muy rápido, además de estar deliciosa. Son productos que casi siempre se tienen en casa y permiten improvisar un aperitivo de lujo.
Tiempo de preparación: 10 min
Tiempo de cocción: 3 min
- Cortamos el pan de molde de las formas que más nos gusten, y lo tostamos por los dos lados en el grill.
- Sobre los panes tostados, ponemos una generosa capa de crema de queso azul.
- La cubrimos con los crujientes de cebolla.
- Opcionalmente, a otros, les podemos poner pipas de girasol, cubriendo todo el queso para añadir otro toque de textura y sabor.
Cebollas Crocantes en 10 Minutos | El de las trufas
Prepara tu Propia Cebolla Frita Crujiente Casera
Si prefieres preparar tu propia cebolla frita crujiente desde cero, el proceso es sencillo y el resultado, delicioso. Te permitirá tener siempre a mano este complemento perfecto, con el control total sobre los ingredientes.
Ingredientes:
- Cebolla
- Sal al gusto
- Harina de maicena (fécula de maíz)
- Aceite de oliva para freír

Instrucciones para la Preparación:
- Comenzamos cortando la cebolla. Puedes cortarla a la mitad, hacer cortes sin llegar hasta el final y seguidamente cortarla en brunoise (cubos muy pequeños) para un crujiente más fino y uniforme.
- Pon la cebolla cortada en un túper, añade un poco de sal y una cucharada de harina de maicena.
- Cierra el túper herméticamente y revuelve bien para que toda la cebolla se impregne de la maicena de forma homogénea.
- En una sartén profunda, coloca suficiente aceite de oliva para freír y caliéntalo a fuego fuerte.
- Fríe la cebolla, en varias tandas si es necesario para no bajar la temperatura del aceite, hasta que esté dorada y muy crujiente.
- Una vez frita y dorada, sácala inmediatamente a un plato con papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y luego déjala enfriar completamente. Al enfriarse, se volverá aún más crujiente.
