Nyotaimori: La Controversia del Sushi Servido sobre el Cuerpo Humano

El nyotaimori (女体盛り), a menudo llamado sushi corporal, es una práctica culinaria que consiste en servir sashimi o sushi sobre el cuerpo desnudo de una mujer. Su variante masculina se conoce como nantaimori (男体盛り). Esta costumbre, originaria de Japón, ha generado considerable atención mediática a nivel internacional y se considera una forma de sitofilia, una parafilia que combina el erotismo con la comida.

El origen del nyotaimori se remonta a las prácticas sitofílicas del período Edo en Japón, específicamente al juego wakamezake, donde se vertía sake en la región púbica de las trabajadoras sexuales para ser consumido. Con el auge económico de Japón en la década de 1960, la industria de los onsen (baños termales tradicionales) en la prefectura de Ishikawa adoptó y desarrolló esta práctica como una táctica publicitaria para atraer a clientes masculinos, especialmente aquellos que viajaban por negocios a la región.

La preparación de una modelo para el nyotaimori es rigurosa. Debe ser capaz de permanecer inmóvil durante horas, tolerando la exposición prolongada a alimentos fríos. El vello corporal, incluido el vello púbico, debe ser depilado, ya que en Japón la exhibición de vello púbico puede considerarse un acto sexual. Antes de servir la comida, la modelo se baña con un jabón sin aroma y se enjuaga con agua fría para bajar ligeramente la temperatura corporal.

Para cumplir con las normativas sanitarias en diversas partes del mundo, a menudo se interpone una capa de plástico u otro material entre el cuerpo y la comida, asegurando que la comida no entre en contacto directo con la piel. Los trozos de sushi y sashimi se suelen tomar con palillos (ohashi).

El nyotaimori ha sido objeto de debate y controversia, especialmente en sociedades más conservadoras. En 2013, un restaurante en Vila-real, España, se vio obligado a cancelar sus sesiones de body sushi tras recibir más de un centenar de denuncias por considerarse una práctica sexista y atentar contra la dignidad de la mujer. El Observatorio de la Publicidad No Sexista alertó a la Generalitat Valenciana, lo que llevó a la suspensión de la actividad.

A pesar de la controversia, la práctica ha aparecido en diversas producciones cinematográficas y televisivas, como la película "Mapa de los sonidos de Tokio" de Isabel Coixet y la serie "Sexo en Nueva York", lo que ha contribuido a su difusión mediática.

Los expertos en cultura japonesa, como el profesor de Arte Japonés David Almazán, rechazan la idea de que el nyotaimori sea una tradición centenaria japonesa. Lo relacionan más bien con extravagancias de círculos privados de ricos y mafiosos (yakuzas) o como una práctica importada y adoptada en Occidente. Muriel Gómez, del departamento de Asia Oriental de la Universitat Oberta de Catalunya, sugiere que estas sesiones interesan principalmente en Occidente y distorsionan la percepción de la cultura nipona.

La legalidad del nyotaimori varía según la jurisdicción; actualmente es ilegal en China, por ejemplo. En España, carece de una regulación sanitaria específica, rigiéndose por la normativa general de manipulación de alimentos.

La práctica ha sido descrita por quienes la realizan como una forma de mantener la economía, cobrando por permanecer desnudo e inmóvil durante un tiempo determinado, mientras los comensales disfrutan de la comida. Los modelos a menudo enfatizan la "dignidad" de su trabajo, asegurando que no hay contacto físico inapropiado y que se cumplen las condiciones higiénicas.

Modelo femenina tumbada como bandeja para sushi

El nantaimori, la variante masculina, también existe, aunque con menor visibilidad mediática. En algunos casos, como en el restaurante Pele Mele de Madrid, se adaptan los alimentos servidos sobre el cuerpo para despedidas de soltero, incluyendo jamón, chorizo y queso.

A pesar de que algunos defensores argumentan la libertad individual y la ausencia de daño, críticos como Marina Albiol consideran que el sushi corporal convierte a la mujer en un objeto y no es un plato de buen gusto. La diputada autonómica Mónica Oltra, en cambio, defiende la práctica aludiendo a la libertad individual, y critica las críticas como "pacatas y castradoras".

En resumen, el nyotaimori es una práctica controversial que fusiona gastronomía y erotismo, con orígenes inciertos y una recepción mixta a nivel cultural y legal, generando debate sobre la cosificación del cuerpo y la interpretación de las tradiciones culturales.

Lo que la industria oculta

Para la preparación de la comida, un cocinero nipón elabora los platos en el momento, asegurando la frescura y calidad del sushi y sashimi. La temperatura corporal de los modelos, mantenida a unos 36 grados, es un factor clave para la conservación de los alimentos, aunque esto no sustituye la calidad de un plato preparado y servido de manera tradicional.

La práctica exige que los modelos tengan figuras firmes para evitar que el sushi se deslice. Mark Scharaga, propietario de una compañía de banquetes nyotaimori, explica que se deben considerar las "curvas y contornos diferentes" para lograr una presentación óptima.

La idea de que el nyotaimori sea una práctica afrodisíaca es cuestionable. Muchos argumentan que el verdadero estímulo reside en la compañía y la conexión humana, más que en un ritual gastronómico con estas características. La gastronomía japonesa, en su esencia, valora la exquisitez, la limpieza y el respeto por los ingredientes, aspectos que el nyotaimori podría, según algunos, diluir en favor del espectáculo.

Infografía sobre la preparación y controversia del Nyotaimori

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