A partir de cierta edad, cuando ya se ha empezado la alimentación complementaria, podemos darle al bebé los purés de toda la vida o bien innovar un poco con algunas cremas igual de saludables con las que probará nuevos sabores y que seguro le encantan.
La alimentación exclusiva del bebé durante los primeros 6 meses de vida debe ser la leche materna siempre que sea posible, o de fórmula cuando la mamá no pueda darle el pecho, ya que aporta todos los nutrientes necesarios para que el bebé crezca sano. A partir de los 6 meses, se le pueden dar una gran variedad de alimentos.
Siempre sigue las recomendaciones del pediatra, aunque a grandes rasgos se le puede ofrecer frutas y verduras de temporada, excepto las acelgas o espinacas que no conviene dárselas hasta el año de edad ya que, como dice la Agencia Española de Consumo Seguridad Alimentaria y Nutrición, tienen una alta cantidad de nitratos, compuestos que se encuentran naturalmente en algunas plantas y que en el cuerpo se transforman en nitrito, pudiendo resultar tóxico en niños menores de un año.
Las carnes se pueden dar junto con las verduras, conviene que sean cortes magros como pavo, pollo o ternera. El pescado también puede añadirse al puré o papilla (teniendo especial cuidado con las espinas) y puede ser fresco o congelado, en sustitución de la carne.
¿Qué es la sémola y por qué es buena para los bebés?
La sémola es la harina de cualquier cereal poco molida. Para su elaboración, se suele utilizar el trigo, pero se encuentran sémolas de otros cereales, como el maíz, la avena, el arroz o la cebada. Algunas tienen gluten, como la sémola del trigo o del centeno, y otras no, como la del arroz y el maíz, por ejemplo. La sémola para bebés es uno de los cereales aceptados por ellos y, junto con la fruta, uno de los primeros en incorporarse en la alimentación complementaria, por tener una textura suave y sabor dulce.
La sémola es una harina gruesa de cereal (suele ser de trigo y, en ese caso, sí contiene gluten, pero la hay de otros granos). Se puede preparar con leche (como unas gachas) o con caldo (como una sopa). La sémola es un alimento que ofrece una serie de beneficios nutricionales. Es una buena fuente de proteínas de alta calidad, ya que contiene 15 aminoácidos esenciales. Además, es rico en minerales tales como calcio, hierro, magnesio, sílice, cromo y cobre. Contiene vitaminas E, F y del grupo B.
Beneficios de la sémola para bebés
- Fácil de digerir.
- Aporta energía.
- Fuente de hierro.
- Aporta proteínas.
- Vitaminas B.
- Favorece el crecimiento.
- Sacia a los pequeños.
Gracias al sésamo, este puré también es muy rico en lecitina (grasa fosforada que contiene nitrógeno), más aún que la soja que algunos consideran el vegetal más rico en esta sustancia. Es un excelente alimento para el cerebro, ideal por tanto para los bebés, ya que es una fase primordial donde el cerebro está cogiendo todos los estímulos de fuera y está aprendiendo mucho.
Se suele recomendar en periodos de debilidad, astenia, cansancio, anemia o en periodo de crecimiento (niños, adolescentes y embarazadas) por su alto contenido en minerales de fácil asimilación. Los bebés se benefician particularmente de las globulinas de esta semilla, rica en ácido glutámico, que favorece la formación de anticuerpos, ayudando a fortalecer el sistema inmunitario y las defensas del organismo. Por otra parte, sus aminoácidos, portadores de azufre, como la lisina, favorecen el crecimiento regular del recién nacido.

La sémola integral es especialmente beneficiosa por varias razones. Para empezar, conserva el salvado y el germen del trigo. Esto implica que mantiene una mayor cantidad de nutrientes como proteínas, fibras, vitaminas y minerales. La sémola refinada, aunque sigue siendo fuente de energía, pierde parte de sus fibras y nutrientes durante el proceso de refinamiento.
Preparación de Sopa de Sémola con Fruta para Bebés (a partir de 7 meses)
Una receta ideal para las meriendas de verano. La fruta aporta vitaminas y agua y la sémola la energía que necesitan. Es importante añadir a esta papilla un poco de grasa porque, de lo contrario, carecería de calorías y el bebé tendría hambre de nuevo rápidamente. Se puede cambiar la fruta cada vez que se prepare esta papilla. Así el bebé se irá acostumbrando a los diferentes sabores y texturas.
Ingredientes
- 90 g de sémola integral en semillas.
- 50 g de fresas (esto es opcional).
- Una cucharada de aceite de oliva.
Pasos de preparación
- Poner en una olla 90 gr de agua y añadir poco a poco la sémola, removiéndola a la vez con las varillas.
- Seguir removiendo hasta que la mezcla hierva.
- Retirarla del fuego y dejarla reposar unos cinco minutos para que la sémola absorba todo el líquido.
- Mientras tanto, lavar las fresas o la fruta escogida y cortarla en trozos pequeños.

Otras preparaciones con sémola para bebés
La sémola, la harina gruesa que procede del trigo y otros cereales, suele emplearse mucho en las recetas de purés y cremas para el bebé, ya que es sabrosa, nutritiva y combina bien con muchos alimentos. A continuación, te ofrecemos algunas ideas para preparar sémola:
Sémola con caldo vegetal y queso cremoso
La sémola con caldo está más rica y queda fantástica. Empezamos con caldo de pavo o de pollo y luego introducimos también el caldo de pescado. Bonita porque se puede hacer de la textura que más les guste. Que les gusta líquida, pues se le añade más caldo; que les gusta espesa pues añade más cereal. Barata porque no consume tiempo. Es muy rápida de hacer. En el mismo recipiente introducir unos 100 gramos de sémola y remover. La sémola doblará el tamaño así que el recipiente debe ser alto y mejor si lo ponéis tapado en el microondas. Habrá consumido todo el caldo.
Sémola con leche y vainilla
Preparación: En un cazo calentar la leche junto con la vaina de vainilla partida. Cuando esté por hervir, añadir la sémola y cocinar a fuego lento por algunos minutos sin dejar de remover.
Sémola con verduras
Preparación: Cocer las verduras y unos minutos antes de que estén cocidas añadir la sémola.
Sémola con pescado
Preparación: Poner a hervir el agua y añadir la sémola y la merluza a trocitos. Cocer durante 5 minutos.
EL TRIGO : PROPIEDADES Y BENEFICIOS PARA LA SALUD
Consideraciones de seguridad y edad para la introducción de la sémola
Cada niño es diferente, y tu pediatra conoce mejor a tu bebé. Si tu bebé tiene alergias conocidas, nació prematuramente o tiene dificultades de alimentación, consulta a tu médico antes de introducir nuevos alimentos. Si observas signos de una reacción alérgica - como urticaria, hinchazón, vómitos o dificultad para respirar - busca atención médica de emergencia de inmediato.
Cada niño desarrolla sus habilidades de masticación y deglución a su propio ritmo. Los métodos de preparación mostrados son pautas generales; siempre debes evaluar la capacidad individual de tu hijo antes de servirle. Todos los alimentos pueden suponer un riesgo de atragantamiento. Eres estrictamente responsable de modificar los tamaños y texturas de los alimentos según las habilidades de tu hijo. Inspecciona siempre físicamente este alimento en busca de peligros ocultos (p. ej., huesos, semillas, espinas o pieles duras) antes de servir.
Asegúrate de que todos los ingredientes estén correctamente lavados, almacenados y cocinados a temperaturas internas seguras para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos. Nunca sirvas carne, aves, mariscos o huevos crudos o poco cocinados a un bebé.
Introduce cada alimento nuevo de uno en uno. Observa de cerca a tu hijo para detectar signos de reacción alérgica (urticaria, hinchazón, vómitos o dificultad para respirar) y busca atención médica de emergencia inmediatamente si se producen síntomas. Se requiere una supervisión activa y cercana de un adulto en todo momento mientras el niño está comiendo o interactuando con alimentos.
