La pediculosis capitis, comúnmente conocida como piojos y liendres, es una ectoparasitosis permanente que afecta al cuero cabelludo humano. El parásito responsable, Pediculus humanus var. capitis, desarrolla todo su ciclo biológico en el huésped humano, alimentándose de la sangre del cuero cabelludo. Esta afección es especialmente prevalente en la población pediátrica, afectando con mayor frecuencia a niños de entre 6 y 12 años, y es de 2 a 4 veces más común en el sexo femenino, en parte debido a la longitud del cabello.
Aunque la pediculosis capitis no representa un problema de salud grave en términos de transmisión de enfermedades, sí genera una considerable angustia en los padres, estigma social, aislamiento y absentismo escolar. Se considera una de las enfermedades más contagiosas, junto con el resfriado común. En Estados Unidos, se estima que entre 6 y 12 millones de personas se infestan anualmente. La prevalencia en países industrializados oscila entre el 1% y el 3%, pero puede superar el 25% en entornos escolares. La incidencia ha aumentado globalmente en la última década, en gran parte debido al uso indiscriminado de pediculicidas y la consecuente aparición de resistencias.

Ciclo Vital del Piojo
El ciclo vital del piojo comprende tres etapas:
- Huevo (liendre): La hembra fértil deposita los huevos en la raíz del pelo, utilizando una sustancia pegajosa e insoluble al agua para su adherencia. Una hembra puede poner entre 150 y 250 huevos durante su ciclo vital de 30 días. La incubación de los huevos dura aproximadamente una semana (6-9 días). Las liendres, que miden unos 0,8x0,3 mm, se vuelven más visibles a medida que se separan de la raíz del pelo debido a su crecimiento. Las liendres que se encuentran a más de un centímetro de la raíz del pelo probablemente ya estén vacías.
- Ninfa: Cada huevo libera una ninfa, que es una versión más pequeña del piojo adulto. La ninfa realiza tres mudas en su maduración, convirtiéndose en adulto en 7-10 días tras la eclosión. Las ninfas son transparentes y difíciles de ver, pero se vuelven marronáceas tras ingerir sangre.
- Piojo adulto: Miden entre 2 y 4 mm y poseen 6 patas con pinzas. Su coloración varía de blanquecina a oscura, dependiendo del color del cabello del huésped. Las hembras son más grandes que los machos y pueden poner hasta 8 huevos al día. Los piojos adultos viven hasta 30 días en el cuero cabelludo, necesitando alimentarse de sangre hasta 6 veces al día.
Los piojos y sus huevos pueden sobrevivir unas horas fuera del cuero cabelludo; este tiempo se reduce a 30 minutos en agua o en presencia de detergentes. Los piojos prefieren zonas oscuras como la nuca y detrás de las orejas, y son más activos durante la noche.

Transmisión y Síntomas
La transmisión de los piojos se produce principalmente por contacto directo de cabeza con cabeza. También pueden transmitirse al compartir objetos de aseo capilar, almohadas o gorros. Los piojos no pueden volar ni saltar, se mueven de un pelo a otro mediante sus pinzas.
Aunque la infestación asintomática es frecuente, el síntoma más común es el picor, que suele aparecer entre 1 y 4 semanas después de la infestación inicial. Este picor es una reacción a la saliva del piojo, que puede desencadenar rascado y sobreinfecciones bacterianas (impetiginización). En casos de lesiones sobreinfectadas, pueden aparecer adenopatías occipitales y cervicales, malestar general o fiebre.
La infestación no genera inmunidad, lo que favorece las reinfestaciones. Manifestaciones menos frecuentes incluyen anemia (en casos severos y prolongados) y alopecia cicatricial.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en la visualización de liendres, ninfas o piojos vivos. Es útil realizar la inspección con el pelo mojado y buena iluminación, utilizando lupas o dermatoscopios. Las liendres, que se encuentran adheridas a los 6 mm proximales del pelo, son más fáciles de detectar que los piojos vivos, especialmente en las zonas cervical y retroauricular. A diferencia de la pediculosis del pubis, los piojos de la cabeza no afectan a cejas ni pestañas.
Un método eficaz para la detección es el uso de un peine metálico o lendrera, peinando sistemáticamente el cabello húmedo sobre una superficie clara para facilitar la observación de los piojos. Otras entidades, como las vainas peripilares, pueden confundirse con liendres, pero estas últimas se movilizan fácilmente a lo largo del tallo del pelo.

Tratamiento
El objetivo principal del tratamiento es la eliminación de huevos y liendres. El peinado sistemático con una lendrera metálica, preferiblemente sobre el pelo húmedo y con ayuda de suavizantes o vaselina para facilitar el deslizamiento, es fundamental. El vinagre blanco diluido puede ayudar a despegar las liendres.
El rasurado del cabello es una opción para facilitar la detección y el peinado. El peinado debe realizarse al menos dos veces el primer día de tratamiento y de forma alterna o diaria hasta la desaparición de huevos y liendres. Si tras el tratamiento se observan solo uno o dos piojos adultos, podría tratarse de una reinfestación; la presencia de varios piojos indica resistencia y la necesidad de cambiar de pediculicida.
Tratamiento con Aire Caliente
El tratamiento con aire caliente (58-60°C) ha demostrado una alta mortalidad de piojos y huevos, con la ventaja de no generar resistencias. Se requiere aproximadamente 30 minutos para tratar todo el cuero cabelludo. Es importante evitar el uso de secadores de pelo convencionales, ya que no alcanzan la temperatura necesaria.
Tratamientos Tópicos
El uso masivo de pediculicidas neurotóxicos (PAN) ha generado resistencias generalizadas. Por definición, los PAN no tienen efecto ovicida.
- Permetrina 1%: Tratamiento de elección, con doble acción pediculicida y escabicida. Puede usarse a partir de los 2 meses de edad. Actúa paralizando el sistema nervioso del piojo y tiene poca actividad sobre los huevos. Se aplica durante 10 minutos y se recomienda una segunda aplicación 10-14 días después. Han aparecido resistencias significativas.
- Malatión al 5%: Insecticida organofosforado de acción rápida, con poder ovicida. Se recomienda como segunda línea de tratamiento por su toxicidad. No debe aplicarse en menores de 6 años.
- Lindano: Insecticida derivado del benceno, con escaso poder pediculicida y ovicida. Su uso está contraindicado en mujeres gestantes, prematuros y niños con historial de convulsiones debido a su toxicidad neurotóxica.
- Spinosad: Nuevo PAN, con eficacia cercana al 85%. Su tolerabilidad y seguridad aún no han sido suficientemente estudiadas. Se recomienda a partir de los 4 años de edad.
Pediculicidas de Origen Vegetal y Otros Mecanismos
Existen pediculicidas de origen vegetal (como el aceite del árbol de té) que actúan asfixiando al insecto. La evidencia sobre su eficacia es limitada.
El miristato de isopropilo y el 1,2-octanediol disuelven la capa cerosa del exoesqueleto del piojo, provocando su deshidratación y muerte. No han mostrado complicaciones ni efectos secundarios.
Las dimeticonas, siliconas sintéticas, cubren la cutícula del piojo, obstruyendo sus conductos de oxigenación y provocando su muerte por asfixia en pocas horas. Son inodoras, incoloras e hidrofóbicas, y se consideran un tratamiento de primera línea por su perfil de seguridad y la baja probabilidad de desarrollar resistencias.
Tratamiento para los piojos
Medidas Complementarias y Prevención
Además del tratamiento específico, es crucial implementar medidas de higiene para evitar reinfestaciones. Se recomienda revisar y tratar a todos los miembros de la familia ante un diagnóstico de pediculosis. Los objetos que hayan estado en contacto con la cabeza del infectado (peines, diademas) deben limpiarse, y sábanas y ropa lavarse a 60°C o guardarse en una bolsa sellada durante 48 horas.
La prevención en niños pequeños es difícil debido al contacto cercano. La vigilancia regular por parte de los padres para detectar y tratar infestaciones tempranas es la medida más eficaz. Es importante recordar que la pediculosis capitis no está relacionada con la higiene personal y puede afectar a cualquier persona.
La resistencia a tratamientos clásicos como la permetrina es un problema creciente, lo que impulsa la búsqueda y el uso de alternativas más seguras y eficaces, como la dimeticona.

Tabla 1. Tratamientos Pediculicidas y sus Características Principales
| Tratamiento | Mecanismo de Acción | Eficacia | Efectos Secundarios / Contraindicaciones | Observaciones |
|---|---|---|---|---|
| Permetrina 1% | Neurotóxico | 70-80% con primera aplicación; efecto residual | Baja toxicidad; resistencias frecuentes | Tratamiento de elección inicial; requiere segunda aplicación |
| Malatión 5% | Inhibición de colinesterasa (neurotóxico) | Pediculicida y parcialmente ovicida | Inflamable; no en < 6 años; posible teratógeno | Segunda línea de tratamiento |
| Lindano | Neurotóxico | Escaso poder pediculicida y ovicida | Neurotoxicidad (convulsiones); contraindicado en gestantes, prematuros | Último recurso, uso restringido |
| Alcohol bencílico | Asfixia (oclusión de poros respiratorios) | Pediculicida (no ovicida) | Dermatitis de contacto, irritación ocular; contraindicado en recién nacidos | Requiere segunda aplicación; no aprobado en España |
| Spinosad | Neurotóxico | Alta eficacia (aprox. 85%) | Tolerabilidad y seguridad en estudio; recomendado a partir de 4 años | Potencialmente superior a permetrina |
| Miristato de isopropilo / 1,2-octanediol | Disolución de capa cerosa (deshidratación) | Moderada a alta eficacia | Sin complicaciones ni efectos secundarios conocidos | Actúa mecánicamente |
| Dimeticonas | Asfixia (oclusión de poros respiratorios) | Alta eficacia (superior a permetrina/malatión) | No absorbible; inflamable | Tratamiento de primera línea; baja probabilidad de resistencias |
| Ivermectina (tópica/oral) | Parálisis neuromuscular | Eficaz contra resistencias a permetrina | Aprobada en crema para rosácea en España; oral solo en >15 kg | Potencial opción en casos de resistencia |