Solomillo de Pavo en Salsa de Tomate: Una Receta Deliciosa y Sencilla

Hoy os traigo un plato delicioso y por muy poquito dinero: Solomillo de pavo en salsa de tomate. Es una propuesta de plato principal con el que muchos se chuparán los dedos, sobre todo quienes piensan que comer carnes blancas, como el pavo o el pollo a la plancha, es aburrido.

La combinación de nata o leche evaporada con tomate potencia lo mejor de los dos ingredientes: la acidez del tomate se compensa con la dulzura de la lactosa y su cremosidad hace que se venga arriba, mientras el fruto aporta saborazo a un lácteo que solo es bastante sosete.

Un dúo fabuloso en el que podemos estofar prácticamente cualquier cosa que no pida una cocción muy larga: albóndigas, contramuslos de pollo, champiñones, unas buenas salchichas artesanas o el pavo que escogí estarán listos en unos 20 minutos a fuego muy lento. El tiempo justo para que tanto la leche evaporada como el tomate pierdan un poco de agua y se conviertan en una crema integrada y con una densidad que invita a ponerle una base o un acompañamiento que recoja tanta enjundia.

La receta es de dificultad ninguna y con este solomillo, que pesa 350 gramos, conseguimos 3-4 raciones.

Solomillo de pavo crudo

Ingredientes para 4 personas

  • 600 g de contramuslo de pavo en dados grandes (o pechuga de pavo troceada)
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • Hierbas al gusto (tomillo fresco es una excelente opción)
  • 250 g de passata (o 250 g de tomate triturado escurrido un par de minutos sobre un colador de malla fina y una cucharadita de maicena disuelta en la mínima agua posible para estabilizar el efecto del ácido cítrico)
  • 250 ml de leche evaporada
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva suave

Para acompañar

  • Puré de patatas, cuscús, pasta o pan

Preparación paso a paso

1. Preparar la carne de pavo

Partimos los solomillos en filetes finos o usamos contramuslo de pavo en dados grandes. Siempre debemos cortar la carne en lonchas en frío. Si la cortamos en caliente, se nos romperá en trozos o se nos deshilachará.

En una cazuela o sartén con un poco de aceite, doramos el pavo a fuego medio durante unos tres minutos, removiendo a menudo. Cuando el aceite esté bien caliente, incorporamos la pechuga de pavo troceada y la doramos durante un par de minutos para que se selle bien por todos los lados. Retiramos el pavo y lo reservamos.

Pavo dorándose en una sartén

2. Preparar la salsa de tomate

Empezaremos por preparar la salsa. En la misma cazuela donde doramos el pavo, añadimos un chorro de aceite de oliva (unos 25 g) y ponemos la cazuela a fuego medio. Picaremos la cebolla, el ajo y los tomates, no hace falta que los troceemos muy finamente porque después trituraremos todo. Añadimos el ajo, lo sofreímos 1 minuto e incorporamos la cebolla pelada y picada con un pellizco de sal.

Cuando la cebolla esté tierna y empiece a dorarse, incorporamos los tomates rallados o pelados y picados a cuchillo. Si es necesario, añadir un poco más de aceite. Cuando la cebolla esté dorada, añadir el ajo y darle vueltas durante un par de minutos más.

Mezclamos bien y dejamos que rompa a hervir, entonces bajamos el fuego y dejamos reducir la salsa mientras movemos de vez en cuando. Añadimos el tomate -si se usa tomate triturado y lleva ácido cítrico, también la cucharadita de maicena disuelta en la mínima agua posible- y la leche evaporada, hierbas al gusto (como tomillo fresco) y llevamos a ebullición a fuego medio.

Antes de retirarlos del fuego añade las hojas de tomillo fresco y un poco de piel de limón rallada.

SALSA de TOMATE casera ¡Receta de la ABUELA!

3. Combinar el pavo y la salsa

Después de estos 15 minutos, incorporamos a la cazuela la pechuga de pavo y todos los jugos que pudiera haber soltado en la fuente. Bajamos el fuego al mínimo. Tapamos y dejamos cocinar unos 10 minutos. Le damos vuelta para mezclar la carne con el tomate.

Ajustamos de sal y pimienta, destapamos y cocinamos unos 10 minutos más, o hasta que la salsa tenga una buena ligazón y la carne esté tierna (el tiempo exacto depende un poco del fuego, el recipiente y el tamaño de los dados de pavo). Servimos caliente con la guarnición escogida.

Solomillo de pavo en salsa de tomate

Guarniciones y trucos

Puedes servir el solomillo de pavo con salsa de tomate sobre un puré de patatas rústico sencillísimo: patatas nuevas con piel cocinadas enteras, posteriormente peladas y trabajadas con el aplasta patatas, un poco de leche y algo de mantequilla (o agua de su cocción y aceite de oliva). Siempre con una cantidad generosa de pimienta.

Dependiendo de lo que tengas a mano y las ganas de trabajar, también puede servirse sobre polenta, arroz, quinoa, patatas fritas cortadas en dados, cuscús, una pasta corta… o simplemente con un trozo de pan para untar bien la salsa, algo básico para disfrutar de este cremosísimo estofado.

Para la salsa de tomate, puedes hacer tu propia salsa casera. En una sartén con un chorro de aceite, freímos media cebolla cortada en trozos medianos. Pelamos tres tomates, los troceamos y los añadimos a la cebolla una vez frita. Dejamos que el tomate se haga, y después se tritura.

Si se usa tomate triturado, es posible que lleve ácido cítrico como conservante: en ese caso hay que estabilizar la salsa con una cucharadita de maicena disuelta en -muy poca- agua, o la salsa se cortará. Ante la posibilidad de que un tomate triturado o una passata con ácido cítrico desestabilicen la leche y hagan que la salsa se corte, se ha añadido una cucharadita de maicena en los ingredientes y el proceso, para estabilizar la salsa si se diera el caso.

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