El seitán se ha convertido en uno de los alimentos de moda entre aquellas personas que siguen una alimentación vegana, pero también resulta muy interesante para los que simplemente quieren introducir más proteínas de origen vegetal en su alimentación. La popularización de las recetas con seitán ha crecido en los últimos años, convirtiéndose en un pilar fundamental en las dietas vegetarianas y veganas.
Este alimento es un sustitutivo de la carne muy utilizado en la cocina vegetariana y macrobiótica. Con gran cantidad de proteínas vegetales, es uno de los alimentos más versátiles y saciantes en la cocina vegetal.
¿Qué es el Seitán?
El seitán es un producto alimenticio elaborado a partir del gluten del trigo. En pocas palabras, esta es una preparación a base de gluten de trigo, la proteína que le da su estructura elástica al pan. En su forma más habitual, se hace a partir de una pasta elaborada con harina de trigo y agua.
Su preparación implica separar el gluten del almidón, lavando y amasando la masa de harina de trigo bajo agua corriente. Este proceso resultaba en una masa rica en proteínas que podía cocinarse y sazonarse para asemejarse a la carne en textura y sabor.
Esta proteína de trigo es extremadamente versátil y se adapta a una amplia variedad de preparaciones culinarias, desde guisos y estofados hasta platos a la parrilla y fritos. Además, su sabor neutro lo hace muy apropiado a la hora de mezclar con otros ingredientes.
En su forma natural, el seitán cocido en caldo vegetal puede tener un ligero sabor a tamari, que se asemeja un poco al olor del café, y posee una textura esponjosa y elástica. Por sí mismo, no tiene un sabor distintivo, actuando más bien como una esponja que absorbe los sabores de los condimentos, salsas y caldos con los que se prepara.

Seitán Casero: Fácil y Económico
Preparar seitán en casa no es tan difícil como podéis creer. Está riquísimo, es muy fácil de preparar si sigues este tutorial paso a paso y mucho más económico que el seitán envasado. Si queremos saber de qué está hecho el seitán casero necesitamos saber que son sólo unos pocos ingredientes: harina de trigo, agua y un buen caldo.
Aunque el seitán se puede encontrar en herbolarios y en algunas grandes superficies es bastante caro, por eso es una gran opción hacerlo en casa, ya que sale mucho más barato. Además, es mejor para el planeta porque evitamos envases, sobre todo si compramos los ingredientes a granel.
Cómo preparar seitán desde cero
- Echa el gluten, la harina integral, el ajo en polvo y la cebolla en polvo en un bol y remueve hasta que se hayan integrado. La receta se puede hacer usando sólo gluten, pero a mi me parece que la textura queda mejor cuando le echamos algún tipo de harina. El ajo y la cebolla en polvo son totalmente opcionales, pero a mi me gusta usarlos porque le dan más sabor al seitán.
- Añade el agua (a mi me gusta usarla a temperatura ambiente) y remueve hasta que se haya integrado completamente. No es necesario amasarla mucho, sólo hasta que los ingredientes se integren por completo. Para que la receta funcione bien lo ideal es usar tazas medidoras o al menos una taza normal de las que se usan para tomar leche o café. La idea es echar el mismo volumen de gluten que de agua, ya que no todas las marcas de gluten pesan exactamente lo mismo.
- Deja reposar la bola en un bol con un paño por encima durante unos 10-20 minutos.
- Haz una bola lo más lisa posible con tus manos. Si no te queda perfecta no te preocupes, no va a afectar al sabor, sólo a la apariencia del seitán. Es importante amasarlo bien para que no queden huecos en el interior del seitán. Invierte en esto todo el tiempo y fuerza que necesites.
- En una olla grande echa el caldo, el tamari o salsa de soja y el alga kombu y cuando rompa a hervir añade la bola de seitán. El caldo y la salsa de soja le dan sabor y color al seitán. Puedes hacer tu propio caldo con verduras enteras, restos de verduras (como receta de aprovechamiento), caldo en polvo, o caldo de verduras envasado.
- Cocina a fuego medio o medio-alto durante 1 hora, parcialmente cubierto. No es necesario remover.
- Retira el seitán del fuego y deja que se enfríe para no quemarte.
SEITÁN CASERO (con harina de trigo) Carne vegetal | VEGAN | Peter Golop
Conservación del Seitán Casero
Puedes usar el seitán inmediatamente o guardarlo en un recipiente hermético en el caldo en el que se ha cocinado en la nevera durante unos 7-10 días. La versión casera se puede conservar en el refrigerador entre 5 y 7 días, siempre que esté bien almacenado en un recipiente hermético y cubierto con su líquido de cocción o un caldo para mantener su humedad. También se puede congelar, pero en ese caso tienes que colarlo y guardarlo sin el líquido. Lo ideal es congelarlo troceado. Puede durar hasta 6 meses en el congelador.
Beneficios y Consideraciones al Consumir Seitán
El seitán es un alimento saludable que podemos incorporar en nuestra alimentación, siempre y cuando puedas consumir gluten. Este ingrediente en particular se destaca por su alto contenido proteico y bajo nivel de grasas, lo que lo hace una opción popular en diversas dietas.
¿Sabías que aproximadamente el 80-90% del seitán está compuesto de proteína de trigo (gluten)? Aunque el seitán es una magnífica fuente de proteínas vegetales y tiene múltiples beneficios, no es adecuado para todas las personas. Celíacos y personas con intolerancia al gluten: el seitán está hecho de gluten de trigo, por lo que es completamente inapropiado para quienes tienen enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten.
Seitán y Tofu: Parecidos pero Diferentes
Mientras que el seitán se hace a partir de gluten de trigo, el tofu proviene de la soja. El tofu es más suave y tiene una textura más delicada, mientras que el seitán es más firme y masticable. Ambos son excelentes fuentes de proteínas, pero el tofu es adecuado para quienes no pueden consumir gluten.

| Característica | Seitán | Tofu |
|---|---|---|
| Origen | Gluten de trigo | Soja |
| Textura | Firme y masticable | Suave y delicada |
| Contenido de proteína | Alto | Alto |
| Apto para celíacos | No | Sí |
Formas de Disfrutar el Seitán
El seitán se puede comer tal cual porque ya está cocinado, pero yo personalmente prefiero cocinarlo de alguna manera adicional. Mi forma preferida es troceándolo en rebanadas o rodajas y salteándolo vuelta y vuelta con un chorrito de aceite. El seitán absorbe muy bien los sabores, así que marinarlo antes de cocinar potencia su textura y gusto.
- Se puede saltear, hervir, cocinar al vapor o al horno, a la plancha, al grill, ¡como tú quieras!
- En tiras para hacer fajitas o platos asiáticos tipo wok.
- Troceado en dados para hacer sopas, guisos o estofados.
- En brochetas o pinchitos.
- En forma de filetes. Empanado también queda delicioso.
Cinco Recetas Fáciles con Seitán
Si estás introduciendo el seitán en tus comidas, no te pierdas estas cinco recetas fáciles y con mucho sabor. ¡Muy buenas a todos! Hoy os traigo una receta fácil y simplificada de mi «carne vegetal» favorita: el Seitán. Como siempre, preparaciones sencillas, con ingredientes fáciles de encontrar, para que te sea fácil y accesible.
1. Seitán con Salsa Barbacoa
Haz un asado con seitán y cúbrelo con una jugosa salsa barbacoa.
- Junta los elementos húmedos y los secos. Amasa con el robot de cocina o con las manos durante unos cinco minutos, hasta que el seitán quede compacto.
- Dale forma, como si fuera una pechuga de pollo, y coloca en una fuente.
- Utiliza de nuevo la licuadora o la batidora para combinar los ingredientes del estofado. Si la salsa queda muy espesa, añade un poco de agua.
- Pasado este tiempo dale la vuelta y pinta con un poco más de salsa para estofar. Prosigue la cocción en el horno durante otros veinte o veinticinco minutos. Revisa un par de veces y pinta con más líquido si fuera necesario.
- Saca el seitán de la bandeja y pincélalo, por ambos lados, con salsa barbacoa.

2. Nuggets de Seitán
Prepara esta receta de nuggets vegetales caseros que te solucionan una comida en el trabajo o una cena informal.
- Mezcla los ingredientes para reemplazar el huevo.
- Forma nuggets con el seitán preparado y cuece al vapor cinco minutos por cada lado.
3. Sándwich de Seitán y Chucrut
Un modo de comer seitán de forma fácil y en cualquier ocasión es en un sándwich. Pruébalo con un poco de chucrut, cebolla y champiñones.
- Haz la cebolla y los champiñones en una sartén pequeña con un poco de aceite, a fuego medio.
- Usa la misma sartén para hacer las rodajas de seitán.
- Cubre con el seitán, el chucrut escurrido, los champiñones y las cebollas.

4. Brochetas de Seitán
Emplea el seitán para hacer unas brochetas llenas de productos de la huerta que harás a la parrilla.
- Pinta los ingredientes ensartados con un pincel mojado en la salsa.
5. Seitán Salteado con Verduras
¿Te preguntas qué hacer con el seitán? Una alternativa es este salteado con verduras y salsa de soja. Un platillo bien sabroso y rico en proteínas. Además, se puede hacer en menos de 30 minutos, lo que lo convierte en una comida ideal para la semana.
- Preparar las verduras. Cortar en juliana la cebolla y ambos pimientos, o en tiras alargadas y finas. Repetir el corte con el seitán.
- Tomar una sartén y agregar una a dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente, incorporar la cebolla y remover.
- Después agregar los pimientos y condimentar con la sal y la pimienta.
- Sumar el seitán a la sartén. Remover y cocinar todo junto de 3 a 4 minutos más, para lograr un acabado crujiente y dorado de la proteína. Me gusta la textura del seitán cuando se cocina correctamente y dorado en la sartén es mi forma preferida, así queda bien dorado y crujiente en los bordes.
- Incorporar la salsa de soja e integrar todo los ingredientes.
- Servir el seitán con las verduras salteadas sobre arroz integral y un puñado de espinaca cocida. Servir el seitán con verduras y salsa de soja sobre una porción de cous cous o de arroz blanco o integral. E incluso con una porción de calabaza asada, calabacines a la plancha o puré de patata será brutal.