Muchas son las personas que evitan comer patatas pensando que engordan y que no son saludables. Son alimentos a los que hemos colocado la etiqueta de enemigo número uno, a veces injustamente o por desconocimiento, pero otras muchas por no saber que podemos cocinarlos de maneras distintas y con grandes resultados. La verdad es que mucho va a variar su energía dependiendo del método de cocción que utilicemos. Como explica Mónica Herrero Martínez, especialista en nutrición y dietética, "la patata es un tubérculo, no es un alimento excesivamente calórico, sino que lo que aumenta su valor energético es la forma de cocinarlo".

La importancia de la técnica culinaria
No va a ser lo mismo comer unas patatas asadas que unas patatas fritas. Mientras que 100 gramos de patata cocida contienen 80 kcal, 100 gramos de patatas fritas multiplican su valor calórico por más de tres veces, unas 310 kcal. Al freírla, la patata absorbe mucho aceite y este multiplica las calorías totales. Por ello, a la hora de la cena tendríamos que decantarnos por recetas que aporten menos calorías, como patatas cocidas, al horno o microondas.
La mejor forma de cocinarla sería con piel, ya que mantiene sus propiedades nutritivas, así como la fibra y el almidón que contiene, siendo esto último especialmente llamativo para aquellas personas que busquen una cena fácil y que no engorde. La patata cocida es, además, un excelente alimento nocturno siempre que se coma mesuradamente.
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Beneficios del almidón resistente
Lo que quizás es más desconocido y excelente para nuestra salud es el truco de dejarlas enfriar en la nevera durante toda la noche una vez cocidas. Este proceso permite que el almidón se transforme en almidón resistente, un prebiótico que sirve de alimento para las bacterias de nuestra microbiota intestinal, ayudando a mejorar la salud digestiva, regular los niveles de azúcar en sangre y combatir la inflamación. Al guardarlas en la nevera 24 horas, se forman nudos en las cadenas de azúcares que no pueden ser digeridos, lo que hace que pase menos glucosa a la sangre y se reduzcan las calorías de la patata.
Comparativa de valor energético
| Preparación | Calorías (por 100g) |
|---|---|
| Patata cocida | 80 kcal |
| Pasta o arroz cocido | 130-150 kcal |
| Patatas fritas | 310 kcal |
Combinaciones ideales para la cena
Debemos combinar la patata cocida con verduras u hortalizas, ya sea como ensalada, crema de verduras, purés o salteados. Será un plato saciante, aportando bastante fibra y con muy poca grasa. Por otro lado, la idea de que comer patata por la noche ayuda a dormir mejor tiene algo de base, ya que contribuye a la producción de melatonina y serotonina, facilitando el inicio del sueño y promoviendo un sueño reparador. Es importante recalcar que el hecho de que la patata ayude a descansar mejor depende del metabolismo de cada persona y de los hábitos previos.

En conclusión, cenar alimentos reales ricos en hidratos de carbono, en la cantidad y proporción adecuada, puede tener más ventajas que inconvenientes. Incluir patatas en una dieta variada y bien equilibrada no debería ser motivo de preocupación. Lo importante es controlar la cantidad, elegir una cocción saludable como el hervido o el horno, y acompañarlas siempre de vegetales para obtener un plato equilibrado, saciante y nutritivo.