Cocinar pescado azul es fundamental para nuestra salud, y esta receta de sardinas en papillote con verduras es una opción ideal. La técnica del papillote es una de las más saludables y perfecta, en este caso, para utilizarla con unas sardinas, que desprenden un olor tan fuerte cuando las cocinas. En este caso, lo evitamos al ir encerradas en un paquetito y asarlas en el horno.
Es una receta mega fácil y rápida con pescadito azul pequeño, que ya sabes que es recomendable tomarlo dos veces por semana para tratar la inflamación. A continuación, te presentamos los ingredientes necesarios para preparar esta delicia en casa para dos personas o más.

Ingredientes necesarios
Para esta preparación puedes optar por diferentes combinaciones de vegetales. Aquí tienes una lista sugerida basada en los ingredientes principales:
- Sardinas: Si vas a usar de las grandes pon 4 ó 5 por persona, o bien de las pequeñas (unas 10 por cabeza), limpias, sin cabeza y sin la tripa.
- Verduras variadas: Zanahorias, calabacín, berenjena, pimiento rojo y cebolla.
- Complementos: Champiñones, espárragos verdes, brócoli y tomates cherrys.
- Aromáticos: Dientes de ajo, tomillo, perejil, albahaca y orégano.
- Líquidos y grasas: Aceite de oliva virgen extra, zumo de limón, salsa de soja y una nuez de mantequilla.
- Toque especial: Garbanzos cocidos, sal y pimienta.
Resumen de ingredientes principales
| Ingrediente | Cantidad Sugerida | Preparación |
|---|---|---|
| Sardinas | 4-10 unidades | Limpias, sin cabeza ni tripa |
| Calabacín / Berenjena | 1 unidad de cada | Cortados en bastones |
| Cebolla | 1 unidad | En juliana (tiras finas) |
| Garbanzos cocidos | 100 gramos | Escurridos |
| Zumo de limón | 2 unidades | Colado |
Limpiar sardinas - Karlos Arguiñano
Preparación paso a paso
Antes de comenzar con el montaje, es importante preparar los ingredientes correctamente. Limpia las sardinas con antelación para que no suelten mucha agua y estén sequitas. Lavamos bien las sardinas, las secamos perfectamente y les echamos un poco de sal. Si lo prefieres, limpia las sardinas, sazónalas e introduce una ramita de tomillo en el interior de cada una.
Para las verduras, lavamos, secamos y cortamos en bastones el calabacín, la berenjena y el pimiento rojo. Pelamos la cebolla y la cortamos en juliana, esto es, en tiras finas también. Una vez todo listo, seguimos estos pasos:
- Precalentado: Comenzamos precalentando el horno a 200ºC (o 180ºC según la intensidad de tu horno).
- Preparar el papel: Cortamos ocho cuadrados o rectángulos de papel sulfurizado para hacer los paquetes para el papillote, o bien usa papel de aluminio.
- Montaje: Colocamos en 4 de esos papeles una mezcla de todas las verduras y unos pocos garbanzos y echamos un poco de sal. Ponemos en cada uno 3 sardinas.
- Aliño: Salpimentamos, rociamos con zumo de limón, y echamos por encima perejil, orégano y ajo molido. También puedes usar una mezcla de hierbas aromáticas y aceite de oliva.
- Cierre: Cerramos bien los paquetes poniendo encima los otros 4 papeles sulfurizados -tienen que quedar muy bien cerrados-. Corta 2 trozos de papel de aluminio si prefieres este material y ciérralos herméticamente.

Cocción y presentación
Una vez que los paquetes están listos, los colocamos en una bandeja y horneamos unos 15 minutos a 200ºC. Si prefieres una temperatura menor, hornea a 180º C, durante 6-8 minutos aproximadamente, hasta que el paquete esté bien hinchado.
Pasado el tiempo, sacamos con cuidado de no quemarnos, dejamos reposar 2 minutos y servimos en cada plato un paquetito. Lo cortamos con unas tijeras ¡y lo llevamos a la mesa para comer el plato calentito! Abre el papillote con cuidado, retira las sardinas y emplátalas con el salteado de verduras.
Guarniciones recomendadas
Como recomendación adicional, puedes servir con ensalada al lado y “Cachelos“. Los cachelos son patatas nuevas con piel -límpialas con agua previamente por si tuvieran tierra- que se cuecen en abundante agua con sal y unas hojas de laurel. Si las tomas al mediodía puedes acompañarlas de una ensalada y un poquito de cereal si te apetece.

Otra opción deliciosa es acompañarlas de una ensalada de rúcula, con zanahoria, rabanitos, germinados de brócoli, semillas de sésamo y una vinagreta de limón, aceite y mostaza. El resultado es un plato equilibrado, lleno de sabor y extremadamente limpio para tu cocina.