La asistencia sanitaria en Jaén ha experimentado una profunda transformación a lo largo de los años, desde la gestión de enfermedades mentales hasta la planificación de una moderna Ciudad Sanitaria. La historia de esta evolución es compleja y abarca desde la creación de instituciones especializadas hasta la implementación de proyectos de infraestructura de gran envergadura.
Los Orígenes de la Asistencia Psiquiátrica en Jaén
La Ley de organización de la Beneficencia de 1849 establecía que, entre los establecimientos de carácter provincial, cada provincia debía contar con una Casa de Dementes. Sin embargo, la Diputación de Jaén no construyó este centro hasta mediados del siglo XX, recurriendo a convenios con sanatorios de otras provincias para suplir esta carencia.
Inicialmente, los pacientes con enfermedades mentales de Jaén eran enviados al Hospital de Granada. En 1868, se contrataron los servicios psiquiátricos del manicomio de San Baudilio de Llobregat, en Barcelona, para trasladar allí a los enfermos del Hospital de Granada y a los que necesitaran atención en el futuro. Desde esta fecha hasta 1918, la asistencia psiquiátrica en Jaén consistió principalmente en el envío de enfermos a los centros concertados de Granada y Barcelona, con algunos casos esporádicos tratados en hospitales de Cádiz, Ciudad Real y Zaragoza. Antes de su traslado, los pacientes eran ingresados en el Hospital Provincial para un periodo de observación.

El Sanatorio de La Olla: Un Proyecto Necesario
Durante el periodo de 1910 a 1930, la Corporación Provincial de Jaén tomó conciencia de la urgente necesidad de construir un manicomio provincial, debido a la dificultad que suponía el traslado de enfermos a otras provincias. En junio de 1918, un grave conflicto surgió cuando los pacientes de Jaén internados en San Baudilio fueron devueltos por impago de estancias. La Diputación convocó una sesión extraordinaria el 21 de junio para abordar el asunto. Aunque se realizaron gestiones con manicomios de otras provincias, estos no tenían plazas disponibles, solo Cádiz ofreció seis. Se deliberó también sobre la posibilidad de ubicar a los pacientes en el palacio de Los Uribes de la capital. La urgencia de construir un manicomio y la búsqueda de recursos, como la venta de fincas, un crédito con el Banco Hipotecario o la aprobación de un presupuesto extraordinario, se convirtieron en temas centrales.
En 1924, la Diputación encargó al arquitecto provincial la redacción de un proyecto de ampliación del Hospital con un pabellón independiente, aunque conectado, para albergar a los pacientes con enfermedades mentales hasta que se llegara a la solución definitiva de construir un psiquiátrico alejado del Hospital.

El Primer Psiquiátrico Terapéutico de la Historia
Impacto de la Guerra Civil y Reanudación de Obras
El estallido de la Guerra Civil Española supuso la habilitación del Hospital Provincial como hospital militar. Los enfermos mentales fueron trasladados al convento de Las Bernardas de la capital, y las mujeres al convento de Las Descalzas. Las obras del sanatorio proyectado en 1935 no se paralizaron durante la guerra, aunque el trabajo se realizó sin control, lo que hizo necesaria una demolición y un nuevo proyecto cuando se reanudaron las obras en 1940. Durante este periodo de construcción, la Diputación recurrió de nuevo a contratar los servicios psiquiátricos de otras provincias.
Ampliación y Funcionamiento del Sanatorio
El progreso de las obras permitió un regreso escalonado de los pacientes entre 1949 y 1952. Este Sanatorio se amplió en 1968 con dos pabellones: uno para niños con "subnormalidad profunda" (actualmente conocida como discapacidad intelectual severa) y otro para ancianos con enfermedades mentales crónicas, que posteriormente serían conocidos como pabellón de psicodeficientes y pabellón psicogeriátrico.
El Sanatorio estuvo en funcionamiento hasta 1989 con unidades de Psicodeficientes, Psicogeriátrico, Cuidados Mínimos y Larga Estancia. En enero de ese año, la unidad de agudos se adscribió al Centro Hospitalario Princesa de España, dejando de depender de los servicios psiquiátricos. También en este mes se publicó el Decreto de Ordenación de los Servicios de Atención a la Salud Mental. En agosto, se realizó un primer informe sobre las transferencias de los dispositivos de salud mental de la Diputación al Servicio Andaluz de Salud.

A 31 de diciembre de 1989, el Hospital Psiquiátrico de Jaén había finalizado prácticamente la reforma psiquiátrica: no había ningún enfermo ingresado en el Sanatorio Los Prados, su población estaba distribuida según patologías y edades, y existían programas de rehabilitación en las unidades de Larga Estancia y Psicodeficientes.
La "Olla Comunitaria": Un Recurso para la Alimentación Básica
Paralelamente a la evolución de la asistencia psiquiátrica, la comunidad del barrio de El Valle en Jaén, con una población similar a la de municipios como Alcaudete (unas diez mil personas), se enfrentó a un grave problema de seguridad alimentaria. Ante esta "alarma social", surgió de forma espontánea lo que se bautizó como la "olla comunitaria".
Este proyecto, que tomó cuerpo y estructura en 2014, gracias a la iniciativa de colectivos vecinales como Passo y la Fundación Don Bosco, busca garantizar la alimentación a familias en situación de pobreza. La directora territorial de la Fundación Don Bosco, María del Carmen Cruz, puntualiza que fue en febrero de 2014 cuando esta obra social, de inspiración salesiana, se involucró. La olla común ahora tiene un nombre oficial, "Circuito cocina familiar comunitaria Jaén", necesario para optar a subvenciones públicas.

Funcionamiento y Objetivos
El "Circuito cocina familiar comunitaria Jaén" garantiza la alimentación a unas 30 familias, en situación de pobreza, y las incentiva, dándoles herramientas, para que puedan salir de esta situación. Se calcula que unas doscientas personas se benefician directamente de esta iniciativa. Cada persona que se convierte en usuaria de esta intervención social llega de la mano de los servicios sociales comunitarios, con un informe detallado de su situación, para evitar controversias y procurar el reparto más justo posible de las ayudas.
Una vez que los participantes entran dentro del proyecto, se trabaja de forma individualizada, lo cual es indispensable en situaciones de exclusión social. Por ejemplo, a algunos se les pide que trabajen activamente en la búsqueda de empleo, a otros, que escolaricen a sus hijos, se trabaja en grupo para buscar soluciones a problemas comunes y, algo muy importante, se fomenta la autoestima. Una de las claves de este plan es lograr que ciudadanos que creen que lo tienen todo perdido se sientan útiles. Son ellos los que preparan la comida, los que trabajan para el resto de sus vecinos, proporcionando sustento tanto al estómago como a la mente, con la idea de que cale la dignidad y la esperanza.
El objetivo de todos los implicados en el proyecto es que haya rotación, para que nadie se "acostumbre". No se atiende siempre a los mismos, aunque sí haya alguien que todavía no ha podido superar la difícil situación en la que se encuentra, pero, en general, lo importante es que se da la rotación a lo largo de cada curso.
Un Nuevo Comedor y Talleres de Aprovechamiento
Recientemente, el "Circuito cocina familiar comunitaria Jaén" estrenó un nuevo comedor, que hace las veces de salón social, un espacio dedicado a la "terapia colectiva". Antes estaban en un lugar pequeño y poco adecuado, y ahora cuentan con instalaciones apropiadas, incluyendo una cocina que permite realizar diversas actividades. Teresa Cívico Jiménez, usuaria de la olla comunitaria desde antes de su creación, es indispensable para el proyecto. Ella imparte talleres sobre cómo aprovechar al máximo los productos que reciben, desde cómo sacar filetes de un pescado hasta cómo conservarlos el mayor tiempo posible. También ofrece charlas sobre hábitos saludables y se encarga de recoger los lotes que entregan los benefactores de esta obra, entre los que se cuenta la cadena de supermercados Lidl.

La Futura Ciudad Sanitaria de Jaén
En el presente, Jaén se proyecta hacia el futuro con la propuesta de la Ciudad Sanitaria de Jaén, un proyecto estratégico para la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía. OHLA y la constructora andaluza Vialterra han presentado una iniciativa privada para desarrollar esta infraestructura a través de un contrato de colaboración público-privada. La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía señala que la iniciativa se encuentra en fase de estudio.
La Ciudad Sanitaria de Jaén ha sido un proyecto en la mesa de los distintos gobiernos de Andalucía desde principios del presente siglo, sin que haya visto la luz hasta el momento. A comienzos de 2024, la Junta aprobó el plan urbanístico para su implantación. La inversión estimada es de 510 millones de euros.
Avances y Proyectos Similares
Por ahora, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha adjudicado las obras del que será el primer edificio de la Ciudad Sanitaria de Jaén, destinado a lavandería, a Vialterra, que toma así posiciones de cara a los principales contratos del proyecto. El presupuesto de esta obra alcanza los 8,2 millones de euros.
La iniciativa privada es una figura utilizada por empresas en muchos países de Norteamérica, Latinoamérica y Europa para identificar y desarrollar infraestructuras. En España, su uso es aún testimonial, pero Andalucía se destaca como la región donde más propuestas de este tipo se están presentando y, en algunos casos, la Administración las ha acogido y licitado.

El proyecto más avanzado en este ámbito es el de la Ciudad de la Justicia de Jaén, cuya licitación está prevista para la primera mitad de este año. Acciona y Vialterra elaboraron el estudio de viabilidad e impulsaron una iniciativa privada para desarrollar una infraestructura que contempla una inversión en obra de unos 80 millones de euros y un coste de 270 millones. La Junta de Andalucía contrató meses atrás a KPMG para diseñar un pliego que podría servir de base para otras concesiones en marcha, como los nuevos juzgados de Cádiz y de Huelva. Iridium (ACS) y Martín Castillas han presentado una iniciativa para el primer caso, con una inversión de unos 70 millones y un coste de 175 millones por el canon.
| Proyecto | Empresas implicadas | Inversión (millones €) | Estado actual |
|---|---|---|---|
| Ciudad Sanitaria de Jaén | OHLA, Vialterra | 510 (estimado) | Fase de estudio; adjudicada lavandería |
| Ciudad de la Justicia de Jaén | Acciona, Vialterra | 80 (obra), 270 (coste total) | Licitación prevista (1ª mitad año) |
| Nuevos juzgados de Cádiz | Iridium (ACS), Martín Castillas | 70 (inversión), 175 (canon) | Iniciativa privada en mesa |
| Mejora autopistas A-376, A-362 y A-357 | ACS, Azvi, Acciona | Más de 600 | Iniciativas privadas en mesa |
En la mesa de la Junta de Andalucía también están dos iniciativas privadas de ACS y Azvi, y de Acciona para mejorar las autopistas A-376 y la A-362 entre Sevilla y Utrera, y la A-357 entre Málaga, Campillos y Ronda, con inversiones estimadas de más de 600 millones de euros. OHLA ya participó en la iniciativa privada que presentó junto con Azvi para tratar de desatascar la Ciudad de la Justicia de Madrid a través de una concesión.