El restaurante "Salmorejo de Ali Bey" en Madrid es un establecimiento famoso, como lo demuestra la espectacular cola de 80 personas que se forma 15 minutos antes de su apertura. No admite reservas, por lo que si quieres cenar un fin de semana, es necesario hacer cola media hora antes de que abra el local (a las 20:30). Los platos son asequibles para cualquier bolsillo, presentados al estilo de una cocina de diseño moderna.
La Experiencia en el Restaurante: Ambiente y Servicio
Desde el momento en que te sientas, se aprecian varios detalles. En primer lugar, se nota que tienes mantel y servilleta de tela, y lo más importante, están limpios, lo cual es un punto a favor considerando el precio. Sin embargo, las mesas son ligeramente altas, lo que puede resultar un poco incómodo para algunos comensales. El local es cálido y acogedor, y a pesar de que las mesas están muy juntas y se atiende a un gran número de personas, no se percibe una sensación de agobio.

El servicio es notablemente rápido. Un sinfín de camareros y camareras, vestidos de riguroso negro, dejan las mesas listas antes de la apertura, mientras la cola de clientes observa deseosa. Pocos minutos después de que las más de 40 mesas se llenan, los comensales ya tienen delante lo que han pedido de una extensa carta. Esto se repite con el segundo plato y los postres, y a pesar de la velocidad, en ningún momento se aprecian prisas o agobio en el personal. Una mesa sucia y vacía se limpia y prepara en un suspiro. Los camareros, a los que se describe como "hormiguitas orientales" por su comportamiento discreto y eficiente, se mueven sin prisa pero sin pausa, todos, excepto "el gran jefe", quien se encarga de la caja en la entrada.
El Arte de la Mise en Place: La Clave para un Servicio Rápido y Eficiente
El éxito de su propuesta radica en la creación de una gastronomía de autor con un ambiente cuidado a precios asequibles. El decorador domina una versión moderna del claroscuro con pinceladas de color, combinando manteles y servilletas de tela blancos tradicionales con techos altos, iluminación en tonalidades anaranjadas y personal uniformado de negro. Sin duda, el punto fuerte del local es la sensación que transmite el conjunto, haciendo creer al comensal que está en un restaurante de semilujo a precios de cadenas de comida rápida.
La Oferta Gastronómica: Nombres Sugerentes, Calidad Deficiente
Al leer la carta, los nombres de los platos son de lo más sugerente: "Salmorejo de Ali Bey", "Crepe de rape y gambas al gratín", "Confit de pato con compota de manzana a la antigua". A pesar de la atractiva presentación, la calidad de la comida es un punto que ha generado decepción en algunos. Los platos son abundantes y muy vistosos, pero considerados de baja calidad. Se describe como "un espejismo, una materia prima de baja calidad con un buen disfraz". Por ejemplo, una ensalada de champiñones y queso fundido no sabía a nada, y la lechuga que bordeaba el plato estaba literalmente seca.

El "Suquet de mero del abuelo Jaime" se presenta en una cazuela, con una porción que parece para tres personas, pero al probarlo, el sabor también es inexistente. En general, la comida defrauda, ya que los platos, aunque bien montados y abundantes, carecen de sabor y la materia prima es de baja calidad. Esto lleva a la conclusión de que es un lugar "más indicado para comer con los ojos que con la boca".
Ejemplos de Platos en la Carta
- Salmorejo de Ali Bey
- Crepe de rape y gambas al gratín
- Confit de pato con compota de manzana a la antigua
- Ensalada de champiñones y queso fundido
- Suquet de mero del abuelo Jaime
El restaurante es curioso e ideal para impresionar a alguien por el diseño vanguardista de sus platos a un precio excesivamente ajustado, lo que va en detrimento de la calidad de su cocina. Si se opta por beber agua y no consumir pan, se puede pedir una jarra y rechazar el diminuto bollito (0.90 €), haciendo la comida increíblemente barata.

Otros Restaurantes de la Misma Propiedad
Los propietarios de "Salmorejo de Ali Bey" cuentan con restaurantes similares en Madrid, como La Finca de Susana, Public y Bazaar. En Barcelona, tienen L’hostalet de la Mamasita, Les 15 nits, La Fonda, El Hostal de Rita, La Dulce Herminia y La Polpa. Su primer restaurante, Nostra Llar, parece estar ubicado en Palamós. Todos estos establecimientos ofrecen diferentes ambientes, pero con una misma propuesta gastronómica que prioriza la estética sobre el sabor.