Cómo preparar los tradicionales roscos fritos con levadura

Nuestro recetario está repleto de dulces tradicionales de la abuela, aunque existen tantas opciones que a veces resulta difícil elegir. Los roscos fritos de Semana Santa forman parte del recetario tradicional asociado a la Cuaresma y a las celebraciones previas a la Pascua en buena parte de España, con especial arraigo en Andalucía. Estos roscos quedan muy tiernos y esponjosos y, pese a ser fritos, no son nada pesados.

Plato con roscos fritos tradicionales recién hechos

Ingredientes y preparación de la masa

Para elaborar esta receta, es fundamental el orden y la calidad de los ingredientes. Comenzamos aromatizando el aceite que vamos a utilizar: en una sartén echamos el aceite de oliva y freímos la piel de medio limón para que le dé más aroma; retiramos la cáscara cuando esté dorada. En un bol grande, batimos los huevos, añadimos la leche y mezclamos. Poco a poco vamos echando el azúcar mientras batimos con unas varillas. Finalmente, añadimos el aceite aromatizado, el anís dulce y la levadura.

Toca el turno ahora de la harina, que debemos incorporar poco a poco. Primero mezclamos con un tenedor y más tarde, cuando la masa se vuelve más gruesa, seguimos con las manos. La cantidad de harina es orientativa y puede que, según la temperatura o la humedad del ambiente, la masa requiera un poco más o menos; el punto ha de ser pegajoso, pero manejable.

Esquema de los pasos para amasar y dar forma a los roscos

El reposo y el formado de los roscos

Una vez alcanzado el punto óptimo, envolvemos la masa en papel film transparente y dejamos reposar, idealmente entre 30 minutos y 2 horas, dependiendo de la receta base. Este paso es crucial para que la masa gane consistencia.

Transcurrido el tiempo, nos engrasamos las manos con un poco de aceite de girasol para poder manipular la masa sin que se pegue. Vamos sacando porciones, estiramos en forma de cordón y unimos los extremos, presionando para que no se abran al freír. También podemos hacer un cilindro, aplastar con los dedos y doblar en horizontal para unir los extremos y formar el rosco con un hueco en el centro.

ROSCOS fritos SUPER TIERNOS y ESPONJOSOS | Rosquillas de Semana Santa

Fritura y acabado final

Calentamos abundante aceite de girasol en una sartén alta. Con el aceite en su punto -caliente a fuego medio-, vamos friendo los roscos de pocos en pocos para no bajar la temperatura. Freímos durante 2-3 minutos, volteando cuando la parte inferior esté dorada, para que se hagan bien por toda su superficie. Una vez fritos, los retiramos y dejamos escurrir sobre papel absorbente.

Antes de que enfríen del todo, los rebozamos en azúcar blanco para darles el toque final. También podéis hacer una mezcla, mitad y mitad, de azúcar blanco y canela. Los roscos de la abuela son para comer preferiblemente el mismo día, aunque si os han sobrado, podéis guardarlos bien tapados en una lata alejados de la luz directa.

Característica Detalle
Tiempo de reposo 30 a 120 minutos
Temperatura de fritura 180 ºC (fuego medio)
Conservación Lugar seco y cerrado

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