Los ravioles rellenos de pollo son una opción exquisita, completa y muy creativa para los amantes de la pasta. Este plato tradicional combina la ternura del pollo con la suavidad de la masa, realzado por la salsa que los acompaña. Aunque un poco laboriosa, la recompensa al degustarlos es inmensa.
Preparación de la pasta fresca para ravioles
Para lograr unos ravioles perfectos, la pasta fresca es clave. Enharina tu encimera o un mesón de tu cocina y pasarás la masa. Para hacer la masa, integra todos los ingredientes hasta formar un bollo. Haz un espacio en medio de la mezcla de harinas y añadirás los huevos.
Debe obtener una crema lisa y sin grumos. Recoged los ingredientes con el tenedor y luego continuad amasando a mano hasta obtener un bollo. Trabájalo hasta que esté liso, tomará unos 15 minutos.
Divide el bollo en 4 partes iguales. Pasa cada uno por la máquina sobadora siguiendo la secuencia: entre 4 y 5 veces por los números 1 y 2, luego 2 veces por los números 3 al 5, por último 1 vez por los números 6, 7 y 8. Otra opción es pasar el bollo por la máquina para pasta hasta alcanzar un grosor de unos 3 mm.
Es importante dejar reposar la masa en la heladera 30 minutos para que queden bien firmes.

Elaboración del relleno de pollo
El relleno de pollo es uno de los más populares y su preparación es sencilla, resultando muy sabroso. Una de las claves es utilizar pata y muslo en lugar de pechuga para que el relleno resulte húmedo. También es recomendable esperar a que el relleno esté frío para armarlos, de esta manera quedarán más firmes.
Ingredientes para el relleno
- Pollo (preferiblemente pata y muslo)
- Cebolla
- Ajo
- Pimentón
- Tomate
- Queso fresco o parmesano rallado
- Nuez moscada
- Perejil fresco picado
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva
- (Opcional) Panceta cortada en cachitos
- (Opcional) Seso
Pasos para preparar el relleno
- Comienza cocinando el pollo: retira la piel y separa las patas y los muslos. Coloca en una cacerola junto con las verduras para caldo (zanahoria, puerro, apio). Cubrimos el pollo y la verdura con agua, echamos un pelín de sal y llevamos la cazuela al fuego. Se formará una espumilla en la superficie que iremos retirando con una espumadera. A la media hora apagamos el fuego, retiramos el pollo y colamos el caldo que reservaremos para hacer la salsa.
- Corta la cebolla, el pimentón y los tomates en cubos medianos. Toma los dientes de ajo y los vas a filetear.
- Calienta un sartén con aceite de oliva y dora el ajo. Luego incorpora la cebolla, rehoga y añade el pimentón.
- Si el pollo ya está cocido, retira del caldo y desmenuza. Ahora, agregarás el pollo desmenuzado y mezclarás hasta que todo se integre. Incorpora al pollo la cebolla y el ajo cocidos.
- Vamos a condimentar con sal y pimienta al gusto, y un poco de nuez moscada. Mezcla y deja cocinar por 5 minutos.
- Ahora, incorpora el tomate con el queso fresco, mezcla y cocina por 5 minutos más hasta que esté jugoso, pero sin mucho líquido. Apaga y deja reposar.
- Opcional: Para una versión más rica, puedes poner en el vaso de la batidora o en tu robot de cocina, el pollo desmigado, la panceta cortada en cachitos, el queso parmesano rallado, 1 huevo, un poco de nuez moscada, un poco de perejil fresco picadito y un pelín de sal. Procesa hasta obtener una crema lisa y sin grumos. Luego transfiérelo a una manga pastelera y guárdalo en el frigorífico.

Armado de los ravioles
Existen varias maneras de armar ravioles: con raviolera, con cortadores o a mano. Cuando cojas el tranquillo a la pasta fresca, irás cambiando los rellenos en función de tus gustos y comprarás los accesorios que más te gusten. Para hacer ravioli hay muchos cortadores y ravioleras en el mercado.
Pasos para armar los ravioles
- Enharina la raviolera y cúbrela con una de las porciones de masa.
- Toma tu relleno, y lo vas a ir colocando con una cuchara pequeña en dos de tus láminas con una separación de dos centímetros entre cada relleno. Rellenad el centro del raviol con el relleno a base de pollo.
- Humedece los bordes y tapa con otra porción de masa para ravioles. Presiona bien para retirar todo el aire que pueda quedar en el interior y sellar los bordes.
- Presionad con un dedo la parte central, luego haced coincidir los dos extremos externos para cerrar el raviol sobre sí mismo. Presionad bien la pasta para sellarla y colocad los ravioles en una bandeja.
- Desmolda los ravioles de pollo y termina de separarlos con la ayuda de un cuchillo o con la rueda corta ravioles. Si tienes un corta-pastas manual, lo puedes usar para cortar o separar cada ravioli.
- Cuando estén listos, espolvoréales harina o sémola de trigo para que compacten.
🍝 Ravioles Caseros - Receta Completa [DESDE CERO]
Cocción y servicio
La cocción de los ravioles es un paso crucial para que queden perfectos.
Pasos para la cocción
- Coloca abundante agua con sal en una olla y lleva el agua a hervir. Pon a hervir abundante agua en una cacerola y cuando el agua rompa el hervor, cocina los ravioles.
- Déjalos hervir despacito hasta que se pongan más transparente y comiencen a flotar. Hierve los ravioles en abundante agua con sal y retirar apenas suban a la superficie, para que no se desarmen.
- Escúrrelos y sirve con mucho queso parmesano, aceite de oliva o tu salsa favorita.
Sugerencias de salsas para acompañar
Los rellenos de los ravioles son infinitos al igual que las salsas que los acompañan. Aquí te presentamos algunas opciones:
- Salsa de champiñones: Dora la cebolla de verdeo cortada chiquita, luego incorpora los champiñones fileteados. Condimenta con sal y pimienta. Disuelve la fécula de maíz con la leche y viértela a la preparación anterior. Mezcla bien hasta que se cocine la fécula. Cubre los ravioles de pollo con la salsa de champiñones y listos para comer.
- Estofado: Una opción clásica y reconfortante.
- Fondo de pollo reducido: Para un toque gourmet, puedes usar el caldo de pollo que reservaste para reducirlo hasta que se convierta en una salsita densa y oscura. En cada raviol verted el fondo de pollo, un chorrito de salsa de pecorino y completad con un velo de caldo tibio en el plato y algunas hojas de mejorana fresca.
Consejos adicionales
- Agregar un poco de queso rallado al relleno para realzar el sabor sin opacarlo.
- Puedes hacer gran cantidad y congelar en bolsitas con el número de ravioli que luego sabes que vas a utilizar por ración. Así, cuando llegas a casa, mientras te quitas los zapatos, pones a hervir agua y en 4 minutos ya tienes tus ravioli a punto.
- Se recomienda cocer inmediatamente los ravioles de pollo. De lo contrario, podéis conservarlos en el frigorífico por un máximo de 24 horas en una bandeja con un paño espolvoreado de sémola y cubiertos con film.