El strudel de manzana, también conocido como Apfelstrudel, es un pastel originario de Alemania y Austria, un postre muy popular en toda Centroeuropa. Se trata de una especie de tarta de manzana con hojaldre, aunque tradicionalmente la masa empleada suele ser pasta brick o pasta filo, siendo esta última la más común por su similitud con la masa original.
Este postre está elaborado a base de manzana caramelizada, acompañada de nueces y canela en su relleno. Su nombre, "Strudel", significa "remolino", haciendo alusión a su forma enrollada.

Orígenes e Historia del Strudel de Manzana
Aunque comúnmente se asocia con Alemania, el strudel de manzana tiene un pasado más complejo y no tiene su origen precisamente en este país. Es un dulce lleno de historias y estrechamente relacionado con la invasión turca entre los siglos XVI-XVII, en lo que después sería territorio austrohúngaro. Tanto en Hungría como en Austria sigue siendo muy popular este postre de manzana, así que es sencillo degustar en muchas pastelerías la receta original del strudel.
La Masa: Pasta Filo vs. Masa Tradicional
La manera original de preparar strudel de manzana es con una masa hecha de harina de media fuerza o harina panificable. La masa original del strudel se prepara mezclando agua, harina y una grasa (aceite o mantequilla), que se amasan y luego se extiende con las manos hasta crear una membrana muy fina, tan fina que se transparenta la superficie que hay bajo ella. Extender esta masa es un proceso laborioso y que requiere cierta pericia (y espacio, hace falta una buena mesa).

Por esta razón, han surgido versiones que buscan una masa alternativa que evite el proceso de estirado. Como la masa se enrolla hasta que el relleno queda envuelto en varias capas de masa, hay dos alternativas bastante obvias para sustituir al original: hojaldre, que al expandirse en el horno creará una estructura de capas, o masa filo, que es tan finita y transparente como la masa original y al superponer varias capas nos permitirá simular fácilmente la estructura del strudel original. Para el strudel, la masa filo es una sustitución perfecta por su textura tostada y crujiente.
La pasta filo es complicada de hacer en casa, por lo que si la compras ya preparada te ahorras bastante trabajo.
Ingredientes Clave para un Strudel Perfecto
Lo más importante para poder garantizar un buen strudel de manzana es, como siempre, la calidad de la materia prima. Fundamentalmente las manzanas.
Las Manzanas
Puedes escoger la variedad de manzanas que más te guste para hacer el relleno de manzana. En nuestra opinión, las manzanas con un toque ácido tipo Golden son las más indicadas. La manzana se utiliza en crudo, sin cocerla previamente como se hace en otras recetas, por lo que es aconsejable partirla en trocitos pequeñitos, de modo que quede cocida en los 30-35 minutos de horno que necesita la masa filo para cocerse. Si se parte en trozos más grandes el tiempo de horno no será suficiente para que quede totalmente cocida. Para el relleno elegiremos una variedad de manzana que se cueza bien pero se mantenga entera sin deshacerse completamente. Las variedades que podemos encontrar en el súper como la Golden, que se cuece con facilidad pero queda entera, son ideales.
Otros Ingredientes del Relleno
Puedes añadir pasas, el ron que lleva la receta original, o incluso fabricar tu propia masa. Las pasas se maceran en un poco de ron o cognac antes de añadirlas al relleno. De esta forma se hidratan e hinchan y están más sabrosas y blanditas. Si por cualquier motivo no queréis usar alcohol en la receta se pueden hidratar simplemente con agua caliente, escurriéndolas bien antes de añadirlas al relleno.
El relleno habitual es la manzana con canela y en ocasiones se suelen añadir nueces o también pasas.

Receta de Strudel de Manzana con Pasta Filo Paso a Paso
A continuación, te presentamos una receta fácil y deliciosa para preparar strudel de manzana con pasta filo.
Ingredientes (para 4-6 personas):
- 500 gr. manzanas (Golden u otra variedad ácida)
- 130 gr. mantequilla
- 70 gr. pan rallado
- 60 gr. nueces picadas
- 40 gr. pasas sultanas
- 50 gr. azúcar blanco (y un par de cucharadas extra para espolvorear)
- Una cucharadita de canela en polvo
- Un chorrito de ron o cognac (opcional, para macerar las pasas)
- Jugo de limón (unas gotas para las manzanas)
- 1 paquete de pasta filo (aproximadamente 12 láminas)
- Azúcar glas para espolvorear
Preparación del Relleno:
- Comenzamos remojando en ron las pasas. Si no quieres alcohol las puedes remojar en almíbar o agua caliente.
- Pela las manzanas, quítales el corazón y córtalas en trocitos pequeños (dados). Ponlas en un bol con unas gotas de limón para que no oxiden.
- En una sartén a fuego medio-bajo, derrite la mitad de la mantequilla (65 gr.).
- Añade las manzanas troceadas, el azúcar blanco, una cucharadita de canela y ¼ de vaso de agua (o un chorrito de agua). Remueve durante unos minutos, tapa la sartén y deja cocinar unos 5 minutos a fuego medio.
- Destapa, y saltea la manzana para que se caramelice ligeramente.
- Escurre las pasas del líquido de maceración y añádelas a la bol con la manzana.
- Añade las nueces picadas. Mezcla y reserva.
- En un bol aparte, mezcla 50g de mantequilla sin sal derretida con pan rallado. La cantidad de pan rallado será la que admita hasta convertir la mezcla en una pasta. Añade esta pasta a 70g de nueces peladas y machacadas (este paso es opcional, algunas recetas simplemente espolvorean el pan rallado directamente sobre la masa).

Montaje del Strudel:
- Precalienta el horno a 200°C con calor arriba y abajo.
- Derrite la otra mitad de mantequilla (65 gr.) en un cazo o en el microondas.
- Extiende un trozo grande de papel de horno sobre la encimera.
- Coge una lámina de pasta filo y colócala sobre el papel de horno. Con ayuda de un pincel, úntala con la mantequilla fundida.
- Coge otra lámina de pasta filo, colócala escalonadamente a 3-5 centímetros de la primera y úntala con más mantequilla. Repite el proceso hasta terminar con 5 o 6 láminas de pasta filo superpuestas para cada strudel, pintando cada lámina con mantequilla antes de colocar la siguiente. La idea es usar la mitad de hojas del paquete para cada strudel (si vienen 12 láminas, 6 para cada uno).
- Espolvorea la mitad de la superficie de las láminas con un poco de pan rallado (si no has hecho la mezcla con mantequilla y nueces).
- Coloca la mitad del relleno de manzana en un extremo, sobre el pan rallado, a lo largo de un lado corto, formando una tira y dejando una tira libre de un par de dedos en los lados largos, que nos servirá para cerrarlo.
- Ayudándote con el papel de horno, enrolla la pasta filo (como si fuera un brazo gitano) de forma compacta. Cuando lo tengas cerrado, corta la parte que sobra y píntalo con un poco de mantequilla ayudado o ayudada de un utensilio.
- Coloca el strudel sobre una bandeja de horno cubierta con papel antiadherente, poniendo el cierre en la parte inferior para impedir que se abra.
- Forma y rellena el segundo strudel de la misma forma.
Mucho relleno y poca masa - Receta de AUTÉNTICO STRUDEL de manzana
Horneado y Presentación:
- Deposita los pastelitos sobre la bandeja y llévala al horno a 190 - 200 grados con calor arriba y abajo durante unos 20-35 minutos, o hasta que estén bien doraditos. Siempre recomendamos vigilar el proceso, ya que la potencia siempre depende de cada modelo de horno.
- A los quince minutos de horneado, úntalo de nuevo con otro poco de mantequilla fundida para un dorado más uniforme y crujiente.
- Retira del horno y deja enfriar un poco.
- Antes de servir, espolvorea con azúcar glas en abundancia.
El resultado quedará aún mejor si espolvoreamos con azúcar glas antes de servirlos.
Sugerencias para Servir y Acompañar
Se suele servir espolvoreado con azúcar glass. El strudel de manzana se nos antoja ideal para este tiempo en el que entramos. Es muy habitual servir el strudel recién sacado del horno o después de dejar que se entibie un poco. En estos casos la combinación con una bola de helado de vainilla es insuperable, el contraste frío-calor es delicioso. También puedes añadir un poco de nata montada sobre el relleno de manzanas antes de envolverlo.
Esta receta se puede comer frío, pero normalmente se sirve templado o caliente y casi siempre acompañado de helado de vainilla.
