La receta de tarta de queso que te vamos a compartir hoy está cargada de felicidad y sabor. Es una tarta perfecta para preparar en casa. ¿Te preguntas cómo hacer una receta tarta de queso al horno que sea tan cremosa y deliciosa como las que encuentras en una pastelería artesanal? La receta de la tarta de queso perfecta existe y está al alcance de tus manos ¡y de tu horno! En este post te compartimos nuestra receta de tarta de queso cremosa para que puedas prepararla también en casa cuando tenga “mono” de esta delicia.
En nuestra pastelería en Barcelona sabemos que el secreto está en los detalles: ingredientes de calidad, mimo en cada paso y el punto justo de horno. Hoy nos inspiramos en nuestra querida “La Clásica”, para que disfrutes en casa de una tarta suave, fundente y con ese sabor que acaricia el alma. Si estabas buscando la receta de una tarta de queso cremosa, suave y untuosa, para motores porque la acabas de encontrar.

Claves para una Tarta de Queso Perfecta
El resultado final dependerá de dos cosas: de la calidad de los ingredientes y de que cojas “el tranquillo” a tu horno para elaborar la tarta. Como compartir es vivir y sois muchos los que nos lo habéis pedido en nuestros diferentes restaurantes al probarla… ¡Aquí va nuestra receta de tarta de queso cremosa! Si hay un postre perfecto, es la tarta de queso cremosa con el interior fundido. Aquella que se derrama cuando metes la cuchara. Aquella que se derrite en tu boca. Aquella que no tienes ni que masticar. Solo saborear…
Ingredientes para una Tarta de Queso Perfecta
Para lograr una tarta de queso de ensueño, los ingredientes son fundamentales. Te ofrecemos una selección completa para que no te falte nada:
- 300 gramos de Galletas María
- 200 gramos de mantequilla
- 800 ml de nata para cocinar (o nata para montar 35% grasa)
- 800 gramos de queso Philadelphia (o queso crema tipo Philadelphia)
- 250 gramos de queso fresco (o 50 gramos de queso de cabra cremoso, el que más os guste)
- 8 huevos tamaño M-L (o 6 huevos talla XL camperos y ecológicos)
- 300 gramos de azúcar (o 250 gramos de azúcar, o 180 gramos de azúcar de caña ecológico)
- 3 gramos de sal fina (opcional)
- Esencia de vainilla (opcional)
- Una cucharada sopera de maicena (si decides usarla)
En este sentido, recuerda que a mayor calidad del queso, mejor resultado. Usemos el queso que usemos para darle su toque especial, la tarta de queso siempre debe contar con una base de un queso suave y con mucha untuosidad (tipo Philadelphia, ricota o de Burgos). Usamos estos tipos de quesos porque aportan una textura deseada, no dejan grumos y suavizan el sabor. El queso de cabra cremoso es una parte importante para lograr un sabor tan especial. El chef utilizó uno muy particular: el “Flor de guía”, elaborado en los municipios de Santa María de Guía, Gáldar y Moya, en la isla de Gran Canaria.

Útiles para hacer la Tarta de Queso Cremosa
Para facilitar la preparación, ten a mano los siguientes utensilios:
- Molde para tarta desmontable de 22-28 cm de diámetro (se recomienda uno de 24-26 cm)
- Papel de horno (es mejor poner papel de horno mojado en la base, para que así no se pegue y se pueda manejar mejor)
- Batidora (de mano, de varillas o robot de cocina como KitchenAid o Thermomix)
- Bol para la mezcla
- Cuchara o espátula
Al ser totalmente estanco no hay que forrarlo con papel vegetal. Si no tienes tu molde Push Pan, el único molde desmoldable realmente estanco y fabricado en Inglaterra, tienes que verlo. Es un básico para cualquier repostero.
Preparación de tu Cheesecake Cremoso Paso a Paso
1. Prepara la base de galletas
En un vaso de batidora o similar, trituramos los 300 gr de Galletas María. Machaca las galletas y mézclalas con la mantequilla para la base. Derretimos los 200 gr de mantequilla, los añadimos al vaso con las galletas totalmente trituradas y lo mezclamos. Con las manos, vamos mezclando hasta conseguir una masa maleable. Colocamos la mezcla en la base del molde con una cuchara. Asegúrate de que todo quede bien cubierto y compacto, ya que será la base de la tarta. Cubrimos la base del molde, extendiendo la masa de galleta con la ayuda de las manos.

2. Bate la mezcla para tu tarta de queso
En un bol grande, vamos añadiendo el resto de ingredientes: la nata, el queso crema, el azúcar, los huevos batidos y finalmente una pizca de sal grande. Bate muy bien el queso crema y el azúcar en un bol, hasta que quede suave y sin grumos. Añade los huevos uno a uno, mezclando suavemente. Incorpora la nata líquida, la vainilla y la harina si decides usarla. En el mismo vaso de batidora, colocamos los huevos, la nata, el azúcar y los quesos. Trituramos bien. Podemos hacerlo en Thermomix o también a mano. Mezclamos primero con un tenedor o una espátula, y a continuación batimos bien, de manera que no queden grumos. Sigue batiendo hasta obtener una crema de densidad media. Vertemos la crema sobre la base de galleta.
Receta Cheescake Fácil
3. Hornea el cheesecake
Precalentamos el horno a 180º unos 10-15 minutos con calor arriba y abajo. Hornea a 170 ºC durante unos 50-60 minutos. Meter el pastel al horno 30 minutos a 180 grados con el formato de calor arriba y abajo con ventilación. Añadimos la tarta en el horno y la dejamos hornear durante 40 minutos. Ten en cuenta que la cocción dependerá del tipo de horno que tengas en casa, así que transcurrido este tiempo confirma que ya está lista. Te recomiendo ponerla en el medio o un pelín más abajo para que no os quede tan tostadita como a nosotros.
La tarta debe cuajar por los bordes pero seguir ligeramente temblorosa en el centro. No os asustéis si cuando la saquéis está totalmente líquida. Si veis que se tuesta más rápido la parte superior, tapadla con un papel aluminio. Si queréis darle un toque tostado al final, mejor darle unos minutos de gratinador hasta obtener el tono deseado, porque esto siempre dependerá del horno.

4. Deja reposar antes de meter en la nevera
Una vez pasen los 40 minutos, apagamos el horno y dejamos reposar la tarta unos 10 minutos con la puerta del horno entreabierta. Una vez fuera del horno es muy importante dejar reposar la tarta fuera de la nevera durante al menos 2 horas. La cremosidad de la tarta depende del tiempo que la dejes reposar, sobretodo en la nevera. Dejamos enfriar la tarta unas 2 horas y media a temperatura ambiente (no te preocupes si al salir está totalmente líquida, es normal). Después, la metemos en la nevera. Para que te quede tan cremosa como en las fotos, déjala en la nevera unas 6 horas.
Para que te hagas una idea, nosotros la dejamos reposar a temperatura ambiente unas 2h y 30 min y después, la metimos a la nevera unas 6h. Después, la volvimos a meter en la nevera otras 8h (desde la hora de comer hasta que la catamos de nuevo para cenar) y cuajó mucho más (seguía muy cremosa, pero sin estar tan líquida). Quizás el tiempo óptimo para que nos quedara como a nosotros nos gusta hubiera sido 8h-10h en la nevera. Después de varias tartas, para nosotros el tiempo perfecto es: Dejar reposar a temperatura ambiente 3h y después, dejarla en la nevera unas 12-13h.
Apaga el horno, abre la puerta y deja que se enfríe dentro poco a poco. Sacar y dejar enfriar a temperatura ambiente como mínimo 6 horas. Meter en el frigorífico y sacar el cheesecake una hora antes de comer para que esté en el punto perfecto para disfrutar. El reposo es fundamental para intentar buscar la textura que nosotros tenemos en Ditaly.

Disfruta de la mejor tarta de queso casera y cremosa
¡Lista para disfrutar! En Ditaly la servimos sin mermelada y sin ningún acompañamiento porque creemos que tal cual queda, ¡ya está brutal! Pero puedes añadirle tu toque favorito. Cuando vayas a comértela y ya haya reposado, pásale un cuchillo con punta redonda por los bordes para evitar que se pegue al molde. Cométela y sé feliz. Puedes decorar la tarta si quieres: cuando esté fría, añade mermelada, fruta fresca o espolvorea con azúcar glass...
Consejos Adicionales para tu Tarta de Queso
Base de galletas crujiente
Una tarta de queso perfecta puede llevar base de galletas. De hecho, para nosotros le da un toque superespecial. Pero no una base de galletas cualquiera, sino que tiene que ser crujiente y previamente horneada. Para conseguir esta textura crujiente, nosotros te aconsejamos que no piques las galletas con máquina, sino que las desmigues a mano. Así quedarán trozos de diferentes tamaños y eso será lo que le dé la textura buscada.
La importancia del queso base y sus variaciones
Y teniendo eso claro, ¡a innovar! Porque, una de las ventajas de las tartas de queso es que su ingrediente estrella tiene muchas variaciones. Hay muchos tipos de queso, por lo que podemos tener muchos tipos de tarta. Se han hecho tartas de queso con Idiazabal, manchego o parmesano (para darle raíces italianas), incluso tartas de queso con un toque de Roquefort para los más valientes. Para gustos, quesos, pero lo que sí que consideramos fundamental es que sea de buena calidad.
Yo creo que la próxima vez añadiré queso azul o queso de cabra para darle un punto más salado…a ver qué tal queda… 🤭
Ingredientes de Calidad
El resto de los ingredientes de una tarta de queso no tienen mucho misterio: además del queso; nata, azúcar y huevos. Así que elige siempre buenos ingredientes y ya tendrás una buena parte de éxito asegurada. La receta original del chef ganador utiliza ingredientes ecológicos, que son más complicados de encontrar. Es aconsejable intentar conseguirlos, porque ahí radica uno de las claves de que esta tarta esté tan rica. Como el azúcar de caña ecológico, que no es lo mismo que el azúcar de caña moreno.
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