Bizcocho Tembloroso Japonés: Una Delicia Esponjosa y Ligera

Troopers, les presento mi bizcocho tembloroso, o como muchos lo conocerán, el famoso Bizcocho Japonés. Este bizcocho es de lo más curioso, tiembla tanto que más bien nos recuerda a un flan y es que su textura es tan ligera que casi parece de aire. Lo mejor de todo es que prepararlo no es más complicado que preparar cualquier otro bizcocho clásico, así que no hay excusas para no ponerse manos a la obra. Este bizcocho tiene muchos nombres como bizcocho de algodón, bizcocho tembloroso, bizcocho Kasutera, bizcocho taiwanés o bizcocho de Castella. Sin duda, todos ellos son el mismo bizcocho delicioso y esponjoso que vuelve loco a medio mundo.

Bizcocho tembloroso japonés

Ingredientes clave y preparación para un bizcocho perfecto

Hay dos claves para que este bizcocho tenga esa manera tan particular de "menearse": lleva harina de maíz en lugar de una harina de trigo normal y además en una cantidad mínima. También lleva las claras montadas a punto de nieve.

Ingredientes para el bizcocho tembloroso:

  • 110 g harina de trigo
  • 65 ml aceite
  • 6 huevos talla L
  • 65 ml leche (puede ser fría o a temperatura ambiente)
  • 1/2 cdta. sal
  • 65 g azúcar
  • Esencia de limón o zumo de limón (como aromático)
  • 60 gr de mantequilla (a temperatura pomada)
  • Queso crema
  • Maizena

Paso a paso para la preparación:

  1. Comenzamos la receta colocando en una amasadora 60 gr de mantequilla a temperatura pomada y le incorporamos el queso crema y la leche, mezclando hasta que estén completamente integrados.
  2. Una vez conseguido ese paso, le agregamos las yemas de huevo y seguimos mezclando.
  3. Incorporamos la sal y el aromático que puede ser esencia de limón o zumo de limón. Cuando esté todo bien mezclado vamos a tamizar la harina y la maizena y volvemos a mezclar en la amasadora hasta conseguir una textura de crema.
  4. Por otro lado, colocamos las claras de los 6 huevos anteriores y comenzamos a montar las claras. Cuando empieza a espumar es el momento de ir incorporando el azúcar poco a poco hasta conseguir ligeros picos en las claras. No queremos unas claras muy pesadas.
  5. Incorporamos las claras en dos o tres veces con la mezcla anterior, los movimientos de mezclado deben de ser envolventes y de abajo arriba, con esto conseguimos un bizcocho esponjoso.
  6. Precalentamos el horno a 150ºC (300ºF).
  7. Ponemos a calentar el aceite en microondas durante 1 minuto a 800W. Si no tienes microondas, calienta el aceite en una sartén.
  8. Vertemos el aceite en un bol. Tamizamos la harina y removemos muy bien.
  9. Añadimos la leche y la sal.
  10. Separamos las claras de las yemas. Añadimos las yemas a la masa y las integramos. Cuando veas que la masa está de un solo color y no tiene grumos, deja de remover.
  11. Batimos las claras. Ponemos la batidora a máxima potencia. Una vez las claras hayan espumado, añadimos la mitad del azúcar. Cuando veas que las varillas están empezando a dejar las marcas, añadimos el azúcar restante y el azúcar de vainilla.
  12. En el caso de que en vez de azúcar de vainilla vas a añadir como aromatizante la ralladura de limón, es mejor que la añadas a la primera masa. Batimos las claras hasta obtener picos blandos.
  13. Añadimos a la primera masa la tercera parte de las claras. Removemos con movimientos envolventes, desde abajo para arriba. En cuanto veas que la masa está de un solo color, la pasamos a las claras. Y ahora mezclamos todo como antes, con movimientos envolventes, desde abajo para arriba, hasta obtener la masa de un solo color y sin grumos.
  14. Colocamos nuestra mezcla en un molde de horno que previamente hemos forrado y colocado papel de hornear en sus paredes. El forrado es para evitar que tenga algún tipo de filtración de agua, ya que lo vamos a colocar en una bandeja con agua en el horno. El tamaño de mi molde es de 25x12x8 cm.
  15. Le damos a la masa unos golpes. Con ayuda de un palillo alisamos la superficie y eliminamos las posibles burbujas grandes.
  16. Ponemos el bizcocho en una fuente más grande y añadimos el agua caliente, hasta que cubra el molde del bizcocho en 1,5-2 cm.
  17. Metemos el bizcocho dentro del horno y lo horneamos 1h 20 minutos (o 75 minutos a 150º). Pasado ese tiempo, pueden dejar el bizcocho en el interior del horno hasta que se enfríe o dejar un poco abierta la puerta; si lo sacan rápidamente probablemente el bizcocho se les baje un poco.
  18. Sacamos el bizcocho del horno. Lo sacamos del molde y quitamos el papel.

Como montar claras a punto de nieve por Van Camps

Consejos adicionales para el bizcocho tembloroso

Este bizcocho suele arrugarse y bajarse, aun haciendo todas estas cosas, pero la miga es todo un espectáculo, es esponjosa, pero densa. Muchos recomiendan consumirlo cuando aún está tibio porque es más esponjoso, pero no lo he probado, porque no me gustan los bizcochos calientes.

Puedes usar la leche de vaca semidesnatada, desnatada o entera, la que más te guste. Como veis, en la receta se usan unos ingredientes muy básicos, asequibles y que prácticamente todos los tenemos en nuestra despensa.

Textura esponjosa del bizcocho japonés

¿Con qué servir el bizcocho tembloroso?

Tienes muchas opciones deliciosas para acompañar este bizcocho tan ligero. Es una buena opción para cualquier momento del día, en especial el desayuno y la merienda. Y si tienes niños en casa, ¡les encantará!

  • Con chocolate a la taza: Un buen tazón de chocolate caliente es ideal para remojar el bizcocho.
  • Con café o café con leche: Los amantes del café disfrutarán aún más de su bebida favorita con un trozo de este bizcocho.
  • Con un suizo: Un chocolate deshecho con un copete de nata montada hará las delicias de los más golosos.
  • Con té: ¿Prefieres el té al café? Prepárate tu té favorito y siéntete británico por un día. ¡Ah! con té matcha también está buenísimo.
  • Con zumo: El bizcocho japonés es uno de esos dulces que cuando los haces no puedes parar de comerlos y cocinarlos cada fin de semana.
Varias opciones para acompañar el bizcocho tembloroso

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