El fondant es un elemento esencial para lograr un acabado impecable y profesional en tus tortas, dándoles una apariencia suave y limpia. Si bien su aplicación puede parecer desafiante, con la técnica adecuada y los tipos de torta correctos, podrás crear verdaderas obras de arte.

Tipos de torta ideales para fondant
El tipo de torta que elijas es un factor crucial. Las tortas con una textura ligera, como la Angel food cake o la Chiffon cake, pueden tener dificultades para soportar el peso del fondant. Para obtener los mejores resultados, se sugiere utilizar una receta estándar de bizcochuelo de vainilla o chocolate. Para una mayor estabilidad, una receta de budín es una excelente opción.
Si la torta va a ser muy alta, es preferible que tenga una estructura interna. Es conveniente cubrir el bizcocho con ganaché antes de poner el fondant para asegurar una base firme y lisa. Es imprescindible utilizar un buen fondant, que permita estirarlo bien y aplicar una capa fina, lo que reducirá el peso y hará que sea más agradable al comer.
Nosotros solemos utilizar para hacer este tipo de tartas con estructura, una receta de bizcocho de chocolate que resulta muy jugoso y aguanta perfectamente el peso. Para esta cantidad de masa, un molde circular de 20cm de diámetro es ideal, logrando un bizcocho de aproximadamente 9cm de altura.
BIZCOCHO DE CHOCOLATE PERFECTO PARA TARTAS A CAPAS O LAYER CAKES | RECETA FÁCIL | QUIERO CUPCAKES
Receta de bizcocho de chocolate para tartas fondant
A continuación, te detallamos los ingredientes y la elaboración de un bizcocho robusto y delicioso, perfecto para tus creaciones con fondant.
Ingredientes:
- 400gr de nata
- 300gr de azúcar
- 2 cucharaditas de pasta de vainilla
- 300gr de chocolate negro de repostería
- 6 huevos
- 300gr de harina con levadura
- 50gr de harina floja de repostería
Elaboración:
- Fundimos el chocolate al baño maría o en el microondas. Si optas por el microondas, calienta en intervalos de 30 segundos, removiendo cada vez, para evitar que se queme.
- Haz cuatro marcas equidistantes de dos centímetros por los lados del bizcocho.
- Inserta un cuchillo de sierra por la parte de arriba del bizcocho dejando un centímetro o centímetro y medio desde el borde y corta en forma de círculo alrededor del bizcocho sin llegar a la base.
- Coge una de las capas que tenías reservadas y ponla sobre el relleno anterior, presionando para que se pegue bien y repite la operación.
- Cuando hayas terminado, pon sobre el bizcocho una base de su mismo tamaño y dale la vuelta. En este paso puedes envolverla con film transparente y meterla en la nevera 24 horas para que se asienten los sabores.
- Pon un poquito de crema, lo justo para que se pegue el fondant y ¡a forrarlo sin miedo!

Rellenos adecuados para tartas de fondant
Cuando se trata de crear una tarta fondant, uno de los dilemas es saber qué relleno utilizar. No todos los rellenos son aptos, ya que es mejor no guardar las tartas de fondant en la nevera. El fondant podría perder sus propiedades, volverse elástico, pegajoso o incluso romperse debido a la humedad. Aunque algunos han tenido buenos resultados, depende de factores como la humedad, la época del año, el tipo de nevera (las no-frost son mejores) y la marca de fondant utilizada. Sin embargo, para evitar riesgos, es recomendable optar por rellenos que no requieran refrigeración.

Tipos de rellenos recomendados:
- Buttercream clásicos a base de mantequilla: Son perfectos para tartas fondant, ya que no necesitan refrigeración y proporcionan una base estable.
- Swiss Merengue Buttercream (SMBL): Esta crema de mantequilla con merengue suizo es más ligera y sedosa que el buttercream clásico, y también es una excelente opción.
- Ganache: Esta crema de origen francés, hecha de nata o crema de leche y chocolate, es muy usada para rellenar y cubrir pasteles y bombones, y es compatible con el fondant.
El proceso de cubrir la torta con fondant
Antes de cubrir tu torta con fondant, emplea la técnica crumb coat, que consiste en una fina capa de glaseado para atrapar las migas y asegurar una superficie lisa. Podés usar fondant casero o comprarlo ya listo. Los comprados vienen en una amplia variedad de colores, sabores y tamaños.

Preparación del fondant y la superficie de trabajo
Antes de amasar, frota tus manos con un poco de manteca vegetal para evitar que se pegue. Amasa el fondant hasta que lo sientas flexible. Es importante usar fondant fresco, ya que el viejo puede secarse y agrietarse. Mide el diámetro de la torta para tener una idea del tamaño que necesitas.
Preparar la superficie donde vas a trabajar es crucial para obtener un rollo parejo y uniforme. Empieza con el fondant siguiendo la forma de tu torta, por ejemplo, un círculo para una torta redonda. Con un rodillo de plástico para fondant (uno para trabajos pequeños y otro para trabajos grandes), extiende el fondant al tamaño deseado. Se puede usar un rodillo de madera, pero es probable que deje algo de textura. Para una medición precisa, se sugiere utilizar una alfombra de medición. El grosor perfecto para cubrir una torta es de aproximadamente 4.8 mm. Para obtener el grosor correcto, puedes usar los anillos guía para rodillos de fondant o una regla. Si tu fondant pierde su forma mientras lo enrollas, simplemente usa tus manos para acomodarlo. Un error común de los principiantes es extender el fondant más de lo necesario; recuerda que se estirará naturalmente a medida que vayas cubriendo la torta.
Cubriendo la torta con fondant
Esta parte requiere un movimiento rápido, así que asegúrate de que tu torta esté fría y lista. El fondant se secará si se deja demasiado tiempo, por lo que debe colocarse inmediatamente sobre la torta mientras aún está fresco y flexible. Si notas que se ven algunas migas o que el glaseado está seco, rocía ligeramente la torta con agua antes de cubrirla.
Levanta el rodillo por ambos extremos. Apoya el borde del fondant sobre la bandeja de la torta y empieza a desenrollarlo desde el extremo más alejado de ti hacia ti, tratando de mantenerlo lo más centrado posible. Si el fondant no está centrado, se recomienda quitarlo con cuidado y volver a centrarlo. Si la torta se daña una vez que se quita el fondant, simplemente vuelve a ponerle el glaseado y deja que la torta se enfríe hasta que esté firme.

Alisado y acabado
Una vez colocado el fondant, alisa la parte superior y los lados. Usa un alisador de fondant para alisar la parte superior primero. Para suavizar los lados, agarra una parte del fondant, tira y estira suavemente lejos de la torta, usando el borde de tu mano (el lado del dedo meñique) para alisar los lados y eliminar las arrugas. Una vez que esa parte esté lisa, presiona ligeramente el fondant contra el costado de la torta. Si notas que los laterales no se pegan a la torta, sumerge los dedos de una mano en un poco de agua y frota los dedos en el interior del fondant mientras levantas los costados. Usa el alisador para asegurar que el fondant se haya adherido a la parte superior y a los laterales de la torta.
Recorta el exceso de fondant inferior con un cortador de fondant (un cortador de pizza o un cuchillo para pelar también funciona muy bien), manteniéndote un poco fuera del borde de la torta. Para un borde nítido, presiona el borde plano del alisador de fondant contra la parte inferior del fondant. Trabajando parte por parte, alisa el fondant moviendo el alisador hacia arriba y hacia abajo. Pasa el cuchillo una vez más para eliminar el exceso de fondant. Para un corte más limpio, coloca la torta en un molde para tortas más pequeño y elévala, así podrás poner tu recortadora debajo de lo que sobresale.

Solución de problemas comunes
- Pliegues: Si se forma un pliegue, frótalo suavemente con tu dedo para disimularlo.
- Agrietamiento: Si el fondant se agrieta o rompe al estirarlo, puedes hacer un "adhesivo de fondant" empapando una pequeña cantidad de fondant en agua. Usa una espátula o una manga para aplicarlo.
- Burbujas de aire: Podés quitarlas fácilmente con un alfiler limpio. Inclínalo procurando que entre desde el costado de la burbuja en vez de por la parte superior para que la marca sea menos perceptible. Saca el aire y alisa con el dedo.
Otras coberturas populares para pasteles
Además del fondant, existen diversas coberturas que pueden realzar el sabor y la presentación de tus postres. Cada una tiene sus propias características y usos:
- Buttercream: Una cobertura ligera y cremosa a base de azúcar glas, leche o crema de leche, extracto de vainilla y mantequilla. Ideal para decorar cupcakes y tartas con base de bizcocho, y también funciona como relleno.
- Chantilly: Se consigue montando nata con azúcar glas. Indispensable para mousses y perfecta para decorar pasteles, rellenar dulces pequeños y acompañar frutas.
- Chocolate fundido: Muy fácil de preparar y queda bien en casi cualquier postre. Puedes añadir un poco de mantequilla o nata para variar la textura.
- Glasé real (Royal Icing): Una preparación a base de azúcar, agua y clara de huevo, ideal para decorar galletas o dar color a ciertas recetas, ofreciendo una cobertura más consistente que el glaseado normal.
- Queso crema: Una variante del buttercream, con un toque más dulce. Para su preparación, se usan los mismos ingredientes que el buttercream, sustituyendo la nata o crema de leche por queso de untar.
- Merengue: Claras de huevo montadas a punto de nieve con azúcar. Puede emplearse como cobertura o como postre en sí mismo.