Las masas frescas son el recurso perfecto para ahorrar tiempo sin sacrificar la calidad en la cocina. Ya sea que vayas a preparar postres deliciosos o irresistibles platos salados, la variedad de opciones te abre un sinfín de posibilidades culinarias.
Historia y Origen de las Empanadas
El origen de las empanadas es antiguo y bastante incierto. Hay autores como Pepe Iglesias en la enciclopediadegastronomia.es que citan con lúcido criterio el camino de Santiago. En la parte derecha del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela vemos cuatro figuras sentadas con alimentos en forma redonda que recuerdan a la famosa empanada gallega. Este pórtico fue creado por el Maestro Mateo en el siglo X (desde 1168 a 1188).
Se sabe que en la zona del lago de Suiza se encontraron granos de trigo, centeno y mijo con unos 10.000 años de antigüedad. Por otro lado, en el Imperio Romano (27 a. C. al 476 d. C.), se perfeccionó la técnica del molino para convertir el trigo en harina. Si tenemos la harina, podemos hacer masas, así que es probable que las primeras empanadas o empanadillas fueran recetas de aprovechamiento, un bocado fácil que se podía guardar y comer en cualquier momento.

Masas Comerciales para Empanadillas
Para aquellos que buscan rapidez y comodidad, el supermercado ofrece una gran variedad de masas. Hojaldre, brisa, filo, y masas específicas para empanadas son algunas de las opciones más populares.
Masa de Hojaldre
El hojaldre es sinónimo de versatilidad en la cocina. Esta masa ligera y crujiente es conocida por sus numerosas aplicaciones. Su sabor neutro combina a la perfección con platos dulces y salados. Comprarla hecha, ya sea refrigerada o congelada, supone un gran ahorro de tiempo.
Una vez que está estirada y horneada, esta masa adquiere volumen, formándose unas capas de masa y aire que le confieren su aspecto y textura característicos.
Tipos de Hojaldre
- Hojaldre tradicional: Con un sabor neutro, es ideal para un sinfín de recetas dulces y saladas.
- Hojaldre con mantequilla: Con un toque extra de sabor, esta versión es perfecta para quienes buscan un acabado más crujiente y hojaldrado.
Esta masa es apropiada para hacer pastelitos o tartas para rellenar, como las típicas tartas de hojaldre rellenas de crema pastelera y nata montada.

Recetas Clásicas con Hojaldre
- Cruasanes: Se estira la pasta hojaldrada hasta un grosor de cuatro milímetros, se corta en tiras anchas y luego en triángulos. Se les hace un corte en el centro de la base y se enrollan hacia el vértice opuesto. Se hornean a 200 °C durante 10-12 minutos.
- Napolitanas: Se estira la pasta hojaldrada, se cortan tiras anchas, se colocan barritas de chocolate, se enrolla la masa sobre el chocolate, se deja fermentar y se hornea a 200 °C durante 10 o 12 minutos.
Masa Brisa o Quebrada
La masa quebrada es la opción perfecta para recetas de repostería y platos salados con un toque crujiente y una textura ligera. Se presenta en láminas finas y manejables. Esta masa fresca tiene un grosor perfecto para lograr una cocción uniforme. Es flexible y fácil de manipular, por lo que permite cerrar y rellenar las empanadas con facilidad, garantizando un resultado crujiente y dorado.
Su aspecto es parecido a la pasta hojaldrada, pero la diferencia es que, una vez estirada y horneada, no coge volumen; queda como si fuese una galleta.

Usos de la Masa Quebrada
- Tartas y tartaletas: Esta base rígida se puede utilizar para hacer tartaletas individuales o como base de tartas dulces que se pueden rellenar de crema pastelera y frutas (manzana y melocotón), con almendras, con crema de limón, crema de queso o requesón.
- Platos salados: Se puede emplear para la elaboración de platos salados. Una vez horneada, se rellena con diversos ingredientes, desde vegetales hasta una fritada de pimientos con bonito o con vieiras. Otra opción es mezclar huevo batido con nata e ingredientes como panceta, setas, queso, etc., verterlos sobre la masa horneada y hornear de nuevo hasta que cuaje el relleno, a esta elaboración se le llama quiche.
Masa Filo
Delicada y fina, la masa filo aporta un toque sofisticado a tus preparaciones. Originaria de la cocina griega, es ideal para sabrosos platos de inspiración mediterránea o postres crujientes. Esta versátil masa de finas capas se carameliza durante la cocción, logrando un resultado dorado y quebradizo.

Una vez horneada, da como resultado una fina, delicada y crujiente masa que se rompe con mucha facilidad, por lo que su manipulación debe realizarse con máximo cuidado. Se puede rellenar con queso cremoso, trocitos de verduras, chistorra desmigada, marisco salteado, o trocitos de pollo asado. Se envuelven estos ingredientes con la masa, haciendo forma de paquetitos, y se hornean hasta que la superficie se endurece, se dora ligeramente y queda crocante. Como esta masa es tan fina, se hace con rapidez, por ello conviene utilizar rellenos previamente cocinados.
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Masa para Empanadas (Española y Argentina)
Esta masa es un poco más elástica y, como indica su nombre, resulta idónea para preparar empanadas, que consiste en elaborar un relleno y hornearlo entre dos capas de masa. También se puede hacer solo la base y, sobre ella, cocinar el resto de los ingredientes, como en el caso de las cocas mediterráneas.
En España, el término empanada es muy amplio. En esta entrada, nos enfocaremos en masas compuestas por harina, agua y una cantidad más o menos importante de aceite o grasa. Cuando la cantidad de grasa es alta, estamos ante productos como los “pie” ingleses o masas quebradas. Pero cuando la cantidad de grasa no es muy alta, hablamos de masas muy extensibles, que dan lugar a las empanadillas españolas o las empanadas argentinas.

Características de la Masa de Empanadilla
La masa de empanadillas no es una masa quebrada, sino una masa donde se desarrolla la red de gluten, y por tanto, extensible. La presencia de grasa o aceite le ayuda a mejorar esa extensibilidad, pero no debe ser excesiva. En general, en las fórmulas de masa para empanadillas, la mezcla de agua y aceite o grasa debe ser un 50-55% del peso de la harina, aunque en algunos casos puede ser algo mayor dependiendo de la harina utilizada.
En este tipo de masas, es fundamental conseguir una masa extensible, no pegajosa, no muy tenaz y no excesivamente elástica, de manera que una vez estirada no encoja. Para ello, es aconsejable utilizar una harina extensible, con alta L alveográfica y con baja tenacidad. Estas harinas presentan una fuerza baja y un P/L lo más bajo posible.
Cómo Hacer Masa Casera para Empanadillas al Horno
Hacer masa casera para empanadillas es más fácil de lo que piensas y muy satisfactorio.
Ingredientes para unas 16 empanadillas
- Harina - 500 g
- Aceite de girasol - 160 ml
- Leche entera - 160 ml
- Sal - 10 g
- Orégano seco - ½ cucharadita
- Huevo - 1 unidad
Preparación
- Precalentar el horno a 200 grados y preparar una bandeja con papel sulfurizado.
- En un recipiente hondo, depositar la harina. Añadir la sal y el resto de ingredientes.
- Combinar los ingredientes con una lengua de silicona, luego con las manos, hasta que los ingredientes se integren y ya no se peguen a las paredes del recipiente.
- Sacar la masa del recipiente y amasar sobre la encimera o una superficie lisa. Hacer una bola y luego aplanarla con un rodillo o una botella de vidrio vacía. Volver a crear una bola y colocarla en un recipiente, tapar con film de plástico y un paño. Dejar reposar 30 minutos.
- Transcurrido el tiempo de reposo, volver a colocar la masa en una superficie plana. Espolvorear un poco de harina para que no se pegue la masa.
- Retirar un trocito del tamaño de una pelota de tenis o un poco menos. Extender la masa con un rodillo. Usar una ensaladera o bol para presionar sobre la masa y obtener un círculo perfecto.
- Ya tenemos lista la masa para poder rellenar. El relleno puedes tenerlo preparado del día anterior sin problema (o hacerlo previamente). Sea cual sea el relleno que escojas, debe estar frío para introducirlo en las empanadillas. Rellenar nuestras empanadillas sin poner demasiado, para que no rebose.
- Batir el huevo y pintar con una brocha haciendo un círculo alrededor del relleno que estará en el centro de la empanadilla. Al poner huevo batido en el interior de la empanadilla, ayudamos a que se selle. Doblar la masa para darle forma a la empanadilla.
- Colocar las empanadillas sobre la bandeja de horno. Pintar con huevo batido las empanadillas.
- Hornear las empanadillas a 200 grados (calor arriba y abajo) 15 minutos. Luego apagar el horno y dejar 5 minutos de reposo.

Las empanadillas rellenas no deben esperar mucho para ser fritas u horneadas, esta masa tiende a resecarse. Usad también un buen aceite de oliva para freírlas, que no esté requemado ni nada. Las empanadillas fritas están en su punto recién hechas. Por el contrario, las cocidas al horno aguantan mejor, incluso frías y están buenas. Las empanadillas al horno se pueden recalentar perfectamente en el horno.
Consideraciones Adicionales para la Masa Casera
- Para mí las más clásicas son las rellenas de atún en conserva y esa es la receta que os doy, en la foto con una riquísima masa de vino y aceite.
- Hice la masa de las empanadillas de la foto mitad con aceite de oliva y mitad con manteca de cerdo, para comprobar la diferencia. Las masas con manteca tienden a hojaldrarse un poco y la masa con aceite queda más compacta.
- Si hacéis la masa a mano, no amaséis, solo aplastad y mezclados con delicadeza.
- Hay que dejar la masa bastante finita, de no más de 2 mm. Son más delicadas de manejar las empanadillas, pero el resultado es mucho mejor.
Rellenos para Empanadillas
Las empanadillas ofrecen demasiadas posibilidades como para que nos quedemos en el sota, caballo y rey del atún con tomate. Con muy pocos ingredientes y en muchos casos, también un tiempo de preparación mínimo, puedes disfrutar de estas 10 recetas saladas con un bonus dulce.

Relleno de Morcillas y Manzana
Unas empanadillas gourmet que combinan el sabor ligeramente picante de las morcillas con la dulzura de las manzanas y la cebolla.
Ingredientes (12 unidades)
- Morcilla del Bierzo o morcilla ibérica (o la que más te guste) - 2 unidades o 200 g
- Bote de cebolla caramelizada - 200 g
- Manzana - 1 unidad
- Azúcar moreno - ½ cucharadita
- Mantequilla - 1 cucharadita
- Sal - al gusto
- Pimienta - al gusto
Preparación
- Pela la manzana y rállala. Añade mantequilla a una sartén. Cuando esté fundida, añade la manzana rallada y deja que se vaya dorando unos minutos.
- A continuación, añade la cebolla caramelizada. Mezcla y cocina dos minutos.
- Haz varios cortes en las morcillas, quita la piel y reserva la carne. Agrega a la sartén. Remueve y cocina durante un par de minutos. Apaga el fuego y deja reposar.
- Prueba y sazona con sal y pimienta. Deja que el relleno se enfríe antes de rellenar las empanadillas.
Relleno de Carne al Vino con Especias
Ingredientes
- Carne picada mixta - 400 g
- Cebolla picada - 1 y ½ media unidades
- Dientes de ajo picados - 2
- Vino tinto - 60 ml
- Orégano seco - ½ cucharadita
- Nuez moscada - una pizca
- Tomate frito - 4 cucharadas soperas
- Sal - al gusto
- Pimienta - una pizca
Preparación
- A la carne picada le añadimos una cucharadita de orégano seco, un poco de nuez moscada, sal y pimienta y la dejamos reposar.
- Pelar y picar el ajo y las cebollas. Añadir aceite de oliva a una sartén y rehogar el ajo y las cebollas durante dos o tres minutos.
- Agregar la carne picada. Sofreír unos tres o cuatro minutos hasta que coja color por fuera.
- A continuación, agregar el vino y dejar reducir. Añadir 4 cucharadas de tomate frito y mezclar. Probar y rectificar de sal si hace falta, añadiendo un poco.
- Dejar reposar para que se enfríe. ¡Ya tenemos listo el relleno para añadir a la masa de empanadillas!
Otros Rellenos Innovadores
- Pera, nueces y gorgonzola: El dulzor de la pera y la potencia del gorgonzola, junto con nueces picadas, para un desayuno tardío o una cena de picoteo.
- Bacalao, cebolla y pasas: Una combinación clásica de las empanadas gallegas, con cebolla bien dorada, bacalao desalado y pasas ligeramente hidratadas.
- Sardinas en conserva, huevo duro, aceitunas y sofrito de tomate: La típica empanadilla con un toque diferente al cambiar el atún por sardinas.
- Tofu firme, miso o salsa de soja, brócoli y cebolleta china: Una versión vegana que aprovecha la untuosidad del tofu para un relleno cremoso.
- Empanadillas “pascualinas”: El relleno de la clásica torta italiana de Semana Santa, con espinacas, acelgas, requesón, parmesano y huevos duros.
- Lacón, manzana y queso de tetilla: Una combinación de inspiración gallega que funciona tanto en un bocadillo como en unas empanadillas.
- Bechamel, cebolla caramelizada y ternera picante: Tan cremosas como las croquetas, con una farsa que incluye bechamel.
- Queso con rajas: Un platillo mexicano clásico que sirve perfectamente como relleno de una masa crujiente.
- Verduras, sésamo y algas: Unas empanadillas veganas que se adaptan al contenido de tu nevera y alacena.
- Pollo al curry: Ideal para aprovechar restos de pollo al curry o preparar un estofado especiado para rellenar.
- Manzana con canela, chocolate y ricotta: Un desayuno, postre o merienda sencillo y no demasiado empalagoso.