La nata se ha convertido en un ingrediente imprescindible en muchas cocinas alrededor del mundo. Montar nata, a priori, es un proceso sencillo y que lleva poco tiempo, sobre todo si utilizamos una batidora eléctrica. Sin embargo, aunque pueda parecer fácil, es frecuente que se termine cortando si no seguimos de forma ordenada los pasos para prepararla, por sobrebatirla o por una ligera variación de temperatura.
¿Qué significa que la nata esté cortada?
Si la nata se ha cortado durante el proceso de batido, no necesariamente tiene por qué estar en mal estado. Por el contrario, si nada más abrir el brik al verter la nata líquida, esta tiene aspecto de estar cortada, con grumos o una textura separada, puede ser un signo de que está en mal estado. Esto puede deberse a que ha pasado su fecha de caducidad o bien haya estado expuesta a temperaturas inadecuadas.
Montar nata puede parecer una tarea simple, pero es una técnica que requiere precisión y atención al detalle. Uno de los problemas más comunes al intentar montar nata es que se corte. Este fenómeno, en el que la nata se separa en una parte líquida y una parte grasa, puede ser frustrante. La textura ya se parece más a la de un queso ricotta que a la de una nata montada.

¿Puede recuperarse la nata cortada?
Hay una buena noticia: si esto ocurre y actuamos rápido, quizás podamos recuperarla para seguir preparando nuestro postre. Si la nata se ha cortado, no todo está perdido. A todos nos ha pasado que estamos montando nata en nuestro Thermomix®, todo parece ir bien, y de repente… ¡ups! La nata se ha cortado. Pero no te preocupes, no todo está perdido. Aquí te dejo tres soluciones sencillas para rescatarla, ya sea para volver a intentarlo o para transformarla en algo aún mejor. ¡Tu Thermomix® siempre tiene una salida!
Opción 1: La forma más fácil para recuperar la nata cortada
Si buscas una solución rápida y sin complicaciones, este truco es para ti. Sigue estos sencillos pasos y tendrás una segunda oportunidad con tu nata:
- Retira la mariposa del Thermomix®.
- Deja la nata cortada en el vaso.
- Programa 8 minutos a 50°C y velocidad 3.
- Una vez que termine el tiempo, la nata se habrá unificado. Guárdala en un recipiente en la nevera hasta que esté bien fría.
- Cuando lo esté, vuelve a montarla ¡como si nada hubiera pasado! Esto te permite recuperar la nata sin desperdiciar nada, dándole una nueva oportunidad.
Remueve suavemente la mezcla con una espátula de silicona. Este truco es efectivo para recuperar la nata en caso de que la grasa se haya separado del suero una vez batida. Añade una cucharada sopera de leche y remueve hasta que la mezcla esté caliente. Otro método es añadir a la mezcla un chorrito de leche y meter el bol al microondas a potencia mínima (en mi caso 30 es el mínimo), durante unos 2 minutos o hasta que veáis que queda una cremita suave y los grumos han desaparecido. Lo ponemos en un nuevo bol y tapamos con film.

Opción 2: Recupera la nata cortada añadiendo más nata líquida
Otra forma de salvar la nata cortada es añadiendo más nata líquida fría. Es un método muy efectivo si necesitas que la nata vuelva a su textura original:
- Separar la grasa del suero: Cuela la nata cortada usando un colador fino para separar la parte sólida del suero. ¡Recuerda que puedes reutilizar el suero para hacer bizcochos o panes!
- Añadir nata líquida fría: Coloca la parte sólida en el vaso del Thermomix® y añade 200-300 ml de nata líquida bien fría.
- Montar de nuevo: Programa a velocidad 3, sin mariposa ni tiempo, y vigila bien. La nata volverá a montarse en cuestión de segundos. ¡Y listo! Nata perfecta para tu postre.
Para ello lo que tendremos que hacer es ir agregando nata líquida sin montar a cucharadas, mientras mezclamos con mucho cuidado.
Recuperar Nata Cortada
Opción 3: ¡Aprovecha para hacer mantequilla!
Si ya has llegado al punto en que la nata se ha cortado mucho, ¡no la tires! Puedes aprovechar la ocasión para hacer mantequilla casera, deliciosa y mucho más saludable que la comprada. La mantequilla casera resultante será increíblemente rica y sabrosa, probablemente la mejor que hayas probado.
Para obtener mantequilla a partir de la nata cortada únicamente tendremos que seguir batiendo con ayuda del robot de cocina hasta que veamos que la textura se va tornando cada vez más sólida cuando la grasa se separa de la parte líquida. La crema se irá volviendo cada vez más espesa a medida que seguimos batiendo hasta que observemos que la textura ha cambiado por completo hasta hacerse lisa y homogénea. Una vez que se te ha cortado la nata, coloca un colador para quitar todo el suero, enjuaga bajo el grifo con agua fría, hasta obtener una mantequilla firme.
Para prepararla, tendremos que retirar el suero de la parte grasa y trabajar esta parte grasa (mantequilla) un poco para intentar refinarla. También podemos ayudarnos de un colador y presionar la mantequilla con el dorso de una cuchara para que salga todo el líquido. A continuación, es imprescindible lavar la mantequilla. Para ello, sumérgela en un bol con agua muy fría. El último paso será escurrirla de nuevo.
Amasar la mantequilla: Enjuaga la mantequilla bajo agua fría y amásala ligeramente con una espátula para eliminar el exceso de suero. Échale si quieres sal, azúcar o especias y hierbas a tu gusto. Y resérvela en la nevera. ¡Obtendrás mantequilla fresca, y no habrás desaprovechado nada! Para conservarla, envuélvela en papel aluminio y guárdala en un recipiente en la nevera.

Obtener Buttermilk
Una vez tengamos a punto la mantequilla, observaremos que en el recipiente queda una especie de leche aguada, ese líquido resultante tras el batido de la nata es el buttermilk o suero de mantequilla tradicional. Además, como tendremos que presionar levemente la mantequilla para que quede más compacta, obtendremos algo más de suero que podremos aprovechar.

Consejos para evitar que la nata se corte la próxima vez
En nuestro artículo sobre cómo montar nata os explicamos cuatro formas diferentes de montar nata para tus recetas. Montar nata es una habilidad que mejora con la práctica, si te pasa al principio no te frustres, lo mejor es seguir intentándolo. Si nos pasamos demasiado tiempo montando la nata, inevitablemente se nos cortará y no nos quedará como habíamos previsto. La nata montada forma parte de un sinfín de recetas dulces, y para la mayoría de ellas la montamos con ayuda del robot de cocina porque es mucho más fácil y rápido. El primer paso crucial es elegir la nata adecuada.
- Usa nata con un contenido de grasa de al menos un 35%: La nata para montar debe tener un contenido de grasa del 35% o más. Esto se debe a que la grasa es lo que permite que la nata se airee y adquiera una textura esponjosa.
- Asegúrate de que esté bien fría antes de montarla: La nata debe estar bien fría antes de comenzar a montarla, idealmente a unos 2-4ºC (por debajo de 8°C). Esto ayuda a estabilizar las moléculas de grasa, permitiendo que se incorporen mejor al aire cuando se baten. Además, todos los utensilios que se utilicen, como el bol y las varillas, también deben estar fríos.
- No sobrebatas la nata: A veces cometemos el error de batir con demasiada efusividad. Y, sobre todo, ¡vigila el proceso mientras la montas! El Thermomix® es tan rápido y eficiente que la nata puede cortarse en cuestión de segundos si te despistas. La dirección en la que batas la nata deberá ser siempre la misma.