La calabaza, con su agradable sabor y gran aporte nutritivo, fue uno de los pilares de la dieta prehispánica. Su capacidad para conservarse durante una temporada la convierte en un alimento muy valorado. Pero, ¿cuándo es el momento adecuado para cosecharla? ¿Cómo retirarlas cuando está en su punto? A continuación, descubriremos los secretos para cultivarla, cosecharla y conservarla de la mejor manera posible.
La Calabaza como Planta
Las calabazas poseen una raíz pivotante que penetra a gran profundidad. El tallo es trepador y tiene un crecimiento vigoroso, además de zarcillos que le permiten aferrarse a diferentes estructuras y avanzar en su desarrollo. Las hojas son grandes, pubescentes y ásperas al tacto.
Son plantas monoicas, lo que significa que en la misma planta se encuentran las flores de los dos sexos, pero separadas. Todas son amarillas, acampanadas y grandes. Tanto las femeninas como las masculinas se desarrollan en las axilas de las hojas y se abren al amanecer. Los insectos, que adoran su polen, son los encargados de la polinización.

Una vez que se han formado los frutos, pueden pesar de 2 a 8 kg, e incluso más, con una cáscara bien dura, gruesa y aislante que los preserva por meses. La planta de la calabaza es una enredadera que crece rápidamente y puede alcanzar hasta 15 metros de longitud. Las hojas son grandes y verdes, con cinco lóbulos puntiagudos. Las flores son pequeñas y amarillas, y el fruto es un gran fruto naranja con forma de calabaza.
Cultivo de la Calabaza
A mediados de primavera, cuando ya no hay riesgo de heladas, prepara hoyos de 3 cm de profundidad. La distancia ideal entre ellos es de 1 a 1,5 m, pudiendo llegar a 2,5 m para las variedades más grandes. Coloca unas 3 semillas en cada uno, cubre con tierra y riega. Cuando emerjan las plantas, selecciona las dos más saludables.
Puedes adelantar el cultivo y evitar el riesgo de heladas tardías si siembras las semillas en macetas y luego, cuando los planteles tengan 2 hojas verdaderas, las trasplantas a su lugar definitivo. El poder germinativo de estas semillas dura aproximadamente 5 años.
Dónde Cultivar las Calabazas
Las calabazas son plantas ideales para cultivar en los márgenes de las parcelas o junto al seto vivo. En zonas cálidas, otra opción es sobre la pila de compost estival, a la cual cubrirán y refrescarán con sus grandes hojas.

En climas fríos, suelen podarse los brotes terminales una vez que han cuajado varios frutos. De este modo, toda la energía de la planta se concentra en ellos, mejorando el desarrollo y la maduración. No es un cultivo indicado para macetas.
Si su jardín es pequeño, las variedades de arbusto son una opción excelente. Pero si definitivamente quiere una calabaza de enredadera, cultive sus calabazas verticalmente en un enrejado. Simplemente fije las enredaderas con una cuerda suave a medida que crecen y dele a la calabaza un soporte adicional según lo necesite.
Claves para el Cultivo de la Calabaza
- Suelo: Prefiere los suelos profundos y ricos en materia orgánica. Las calabazas necesitan muchos nutrientes y se benefician de mucha materia orgánica en la tierra y fertilizantes diseñados especialmente para huertos de vegetales.
- Luz: Necesitan crecer en un lugar que esté a pleno sol.
- Riego: Debe ser abundante al comienzo del cultivo, cuando la planta es joven. Luego resulta menos exigente que otros cultivos del huerto. Es muy importante regar las plantas de calabaza, especialmente una vez que las calabacitas pequeñas empiecen a formarse. Asegúrese de que reciban al menos 1 pulgada (2,54 cm) de agua de lluvia o de riego a la semana. Riéguelas temprano por la mañana y evite regarlas desde arriba. Mantenga las hojas lo más secas posible para prevenir las enfermedades causadas por hongos en el jardín.
- Asociaciones: Cultívalas junto a tagetes, maíz, judías tiernas y albahacas.
Un nutriente para plantas con calcio adicional alimenta a sus calabazas y ayuda a protegerlas contra una enfermedad llamada pudrición apical. Una capa de 3 a 4 pulgadas (7,62 cm a 10,16 cm) de mantillo orgánico, como el abono orgánico, ayuda a retener la humedad en la tierra, proteger las raíces cortas y evitar que la tierra y el agua salpiquen hacia arriba.
Cultivo de Calabaza en el Estado de Hidalgo, con el Asesor de Ventas Jovany Torres
Polinización de las Calabazas
Las plantas de calabaza dependen de los insectos para polinizar las flores que producen sus cosechas. Sin una buena polinización, los frutos son pequeños, marchitos o deformes. Usted puede ayudar a la naturaleza a polinizar las flores de calabaza haciéndolo usted mismo.
Las calabazas tienen flores machos y hembras por separado que son fáciles de diferenciar. Las flores machos tienen tallos largos y delgados, mientras que las hembras tienen tallos gruesos con una protuberancia por debajo de los pétalos, y esa protuberancia es lo que se convertirá en su calabaza. Corte la flor macho con su tallo y quite suavemente los pétalos. Deje el centro cubierto de polen intacto. Use el tallo con el polen como si fuera un pincel de pintor para pintar bien el centro de la flor hembra con el polen.
Tratamiento de Plagas en las Calabazas
La calabaza puede sufrir plagas, como araña roja, que se manifiesta con hojas decoloradas, puntitos y una tela como de araña, y trips. Esté alerta para detectar la presencia de caracoles y babosas, a estos moluscos molestos les gusta alimentarse de las frutas y hojas tiernas y jóvenes. Esté atento a los indicios de plagas de insectos, incluyendo los huevos en las partes inferiores de las hojas de las calabazas. Las plagas en las calabazas a menudo son más dañinas en la primavera, de manera que sus primeros cultivos son los más vulnerables. Revise las plantas constantemente para evitar el ataque de plagas como el insecto de la calabaza o chinche hedionda y el escarabajo del pepino.
Cosecha de la Calabaza
Las calabazas cosechadas verdes son muy sosas. ¿Cómo saber si están en su punto para ser cosechadas? La vista te ayudará a no equivocarte y recogerlas en el punto perfecto: observa la cáscara. Esta irá pasando por colores pálidos hasta alcanzar la coloración típica de la variedad. El verdadero truco consiste en mirar el cabo que une el fruto a la planta: debe estar seco y oscuro. Cuando estos dos requisitos estén cubiertos, cosecha las calabazas.

Para cosecharla, debemos esperar a que madure completamente en la planta. Sabremos que está madura cuando su color cambie de verde a naranja o amarillo. Otra forma de saber si es el momento de cosechar la calabaza es presionando ligeramente con el pulgar: si deja una abolladura, es el momento de cortarla de la planta. Para ello, debemos utilizar un cuchillo afilado y asegurarnos de no dañarla. Una vez desprendida la calabaza de la planta, procederemos a limpiarla de la suciedad que pueda haber en su superficie. Por último, la calabaza estará lista para comerla o utilizarla en recetas.
Coseche y coma calabazas de verano en cualquiera de sus etapas, incluso cuando están pequeñitas y aún están unidas a la flor. Coséchelas regularmente y no deje que crezcan mucho, ya que saben mejor cuando están jóvenes y tiernas. Coseche las calabazas de invierno durante el otoño cuando sus colores se intensifican y sus pieles se endurecen.
Conservación de la Calabaza
Si se dejan airear un tiempo en un lugar ventilado y seco, ganan en sabor, ya que con el paso de las semanas, se incrementan los azúcares en la pulpa, por lo que resultan más sabrosas y nutritivas. Las calabazas se conservan en perfecto estado durante meses. Si las conservas de forma adecuada, podrás disfrutarlas en tus platos más allá de su cosecha. Con el tiempo, ya se van deshidratando internamente. Las calabazas de verano frescas pueden estar de una a dos semanas en el refrigerador. El fruto puede almacenarse hasta seis meses.
La Calabaza: ¿Fruta o Verdura?
Para responder a la pregunta de si la calabaza es una fruta o una verdura, es importante entender su origen botánico. Aunque la mayoría de las personas la consideran una verdura por su uso común en sopas y platos salados, la calabaza es, de hecho, una fruta desde el punto de vista botánico.
La calabaza pertenece a la familia de las cucurbitáceas, al igual que otras frutas como el pepino, el melón y el calabacín. Esta familia es conocida por producir frutos con una pulpa suave y jugosa, ideales para platos dulces y salados. Las calabazas se consideran frutas porque cumplen con las características que definen a un fruto: provienen de la flor de la planta y contienen semillas en su interior.
A pesar de su clasificación botánica como fruta, la calabaza se usa típicamente como una verdura en la cocina. Su sabor neutro y ligeramente dulce la convierte en el acompañamiento perfecto para platos salados como guisos, cremas y purés. Sí, la calabaza se puede comer como verdura, especialmente en recetas saladas como guisos, sopas o incluso asada.

Usos y Propiedades de la Calabaza
Las calabazas constituyen una de las especies cultivadas que se aprovechan de manera integral, principalmente como alimento, aunque algunas partes, como las hojas y la raíz, se utilizan también en la medicina tradicional. De las diferentes especies de Cucurbita se consumen los frutos tanto maduros como tiernos, y se aprovechan las semillas -popularmente conocidas como pepitas-, las flores masculinas y las puntas tiernas de los tallos.
La calabaza tierna es consumida como verdura, cuando está madura se utiliza principalmente la pulpa y, en ciertos casos, la cáscara sirve como recipiente. La flor masculina, es decir, la que surge una vez que el fruto ha comenzado a formarse en las flores femeninas, es ampliamente consumida, principalmente en el Centro de México. Usted puede empezar a disfrutar su cosecha de calabaza antes de que los frutos aparezcan. A los chefs les gustan las flores de la calabaza por su color y su leve sabor a calabaza, y las usan de muchas maneras. Corte las flores y deje un tallo corto para que la flor se mantenga entera. Busque las flores machos y no las hembras que son las que producen los frutos. Usted puede sofreír, rellenar o freír las flores de la calabaza o picarlas y usarlas en sopas, ensaladas y pastas.
La calabaza es un alimento delicioso y versátil que puedes utilizar en todo tipo de platos. Desde sopas hasta postres, su sabor suave y dulce se adapta a diferentes recetas. Es rica en vitaminas A, C y E, así como en antioxidantes, fibra y minerales como el potasio. Además, es baja en calorías, lo que la convierte en un ingrediente ideal para una dieta equilibrada.
| Tipo de Calabaza | Características | Maduración | Conservación |
|---|---|---|---|
| Calabaza de Verano | Piel suave, como los calabacines | Rápida (1-2 meses) | 1-2 semanas en refrigerador |
| Calabaza de Invierno | Piel dura, densa | Lenta (3+ meses) | Meses (perfecta para almacenar) |