Una de las mayores satisfacciones que experimento en la cocina es ser capaz de crear algo delicioso aprovechando sobras o restos, evitando así el despilfarro de alimentos. Una de las mejores formas de lograrlo es preparando caldos sabrosísimos y súper saludables utilizando restos de verduras y de pollo. Cuando hablo de restos, me refiero literalmente a ingredientes que normalmente acabarían en la basura, como las peladuras de las verduras o los huesos de un pollo asado.
Durante mucho tiempo sufrí al ver irse a la basura todas las peladuras de las verduritas que preparaba para mis hijas. Fue entonces cuando ideé esta alternativa: usar restos vegetales y animales para hacer un estupendo caldo de aprovechamiento. Si usas solo peladuras de verduras, obtendrás un magnífico caldo vegetal; si añades huesos, la recompensa será un elixir con mucho alimento y colágeno.

Preparación y selección de los ingredientes
Para esto es fundamental que, antes de pelar y cortar, las verduras estén bien lavadas. Si tienes las verduras bien limpias, podrás aprovechar las peladuras, los extremos, las hojas y los tallos. La lista de ingredientes es interminable: cebollas, calabacines, zanahorias, apio, puerros, ajos, pimientos, setas y cebolletas son perfectos.
Sin embargo, es mejor evitar las verduras de la familia de las crucíferas (repollo, coliflor, brócoli, coles de Bruselas), ya que amargan un poco el resultado final. En mi opinión, las peladuras de patata dejan demasiado almidón, haciendo que el caldo no quede fino, por lo que prefiero no incluirlas. Aquí tienes una guía de qué conservar:
- Cebollas: guarda la capa más externa y fina. La cáscara de cebolla no sólo da un sabor estupendo, sino que aporta un bonito color dorado a los consomés.
- Zanahorias, calabacín, ajos y jengibre: guarda todas las peladuras.
- Puerro: la parte verde, que habitualmente se desecha, es ideal para potenciar el sabor.
- Pimientos: conserva la parte superior junto al tallo.
- Hierbas aromáticas: los tallos de perejil, cilantro o tomillo siguen teniendo mucho sabor y son excelentes para el caldo.
- Carnes: puedes reservar las carcasas y huesos de pollo crudo o ya cocinado (como el de un pollo asado).
CALDO DE POLLO CASERO 🍲🍜 Receta, conservación y desglasado 👨🏻🍳 Caldos y Fondos Ep.1
El método de cocción paso a paso
Resérvate una bolsa grande con cierre hermético en el congelador e ve añadiendo restos a medida que los generes. Cuando la bolsa esté llena, el proceso es sencillo:
- A la olla: Pon todos los restos en una olla grande sin necesidad de descongelarlos.
- Aromatizar: Añade granos de pimienta, hojas de laurel y hierbas frescas. Si preparas caldo de huesos, incorpora un chorrito de vinagre de sidra; este ácido ayuda a que los huesos se reblandezcan y liberen colágeno.
- Cocción: Cubre con agua, añade un chorrito de aceite de oliva (solo en caldos vegetales) y deja que rompa a hervir. Luego, baja el fuego al mínimo.
- Tiempos: Para un caldo vegetal, una hora es suficiente. Si usas huesos, deja cocer a fuego suave un mínimo de 5 horas, pudiendo llegar hasta las 12 horas.
- Conservación: Una vez listo, cuélalo y guárdalo en la nevera en recipientes herméticos o congélalo en bolsas planas para ahorrar espacio.

Usos prácticos y creativos para tu caldo
La gente no suele pensar en todas las posibilidades que ofrecen estos caldos. Además de tomarlos solos, puedes elevar el nivel de tus recetas habituales:
| Aplicación | Consejo de uso |
|---|---|
| Sustitución en guisos | Sustituye el agua de cocción por caldo para potenciar el sabor de tus platos. |
| Salsas caseras | Reduce el caldo en una cacerola hasta obtener una textura espesa para acompañar carnes. |
| Porridge salado | Sustituye la leche por caldo y añade verduras y huevo cocido para un desayuno digestivo. |
| Puré de patatas | Usa el caldo en lugar de leche o agua para darle un toque más sabroso y saludable. |
Si te sobran las verduras tras hacer el caldo, no las tires. Puedes triturarlas para hacer una crema, mezclarlas con huevo para una tortilla o preparar un trinxat salteándolas con un poco de tocino y ajo. Las posibilidades son tantas como te deje la imaginación.