Receta de Puré de Tomate Condimentado Casero

El puré de tomate es uno de esos ingredientes que realzan el sabor de casi cualquier plato. También es perfecto para preparar condimentos caseros. Hacer pasta de tomate casera es una de mis maneras favoritas de aprovechar los tomates frescos del huerto o del mercado. Hacerla tú misma te deja saborear algo más fresco, sin conservantes ni aditivos, y también te ahorras los envases que no necesitas. Lo mejor es que tienes varias formas de hacerla: puedes cocinarla en la encimera, hornearla, o usar una olla lenta. Añadir otros ingredientes es totalmente opcional. Hay quien incorpora un poco de aceite de oliva, o incluso pimientos rojos (como los italianos o del tipo morrón). A mí me gusta usar tomates Roma o los llamados tomates para salsa, porque tienen más carne, menos semillas y menos agua. Si usas tomates normales del huerto o del mercado, también quedará deliciosa.

La pasta de tomate es tomate cocido y reducido hasta obtener una textura espesa y un sabor muy concentrado. En algunas partes del mundo, se seca al sol hasta que casi no queda agua en la mezcla. Espesa, rica y naturalmente dulce, es el ingrediente secreto que realza el sabor de casi cualquier receta.

¿Por qué hacer puré de tomate casero?

Cuando decidimos llevar una dieta saludable, también debemos buscar dejar de consumir productos prefabricados y hacer nuestras propias salsas, ya que estos productos, aunque algunos de muy buena calidad, se encuentran llenos de conservadores y químicos que les añaden para que puedan durar más tiempo en los anaqueles y en nuestras despensas manteniéndose en buen estado. Para que puedas comenzar una dieta saludable y libre de conservadores, en Directo al Paladar nos gustaría compartirte esta receta clásica muy fácil y rápida de hacer de puré de tomate casero y así aprovechar todos los beneficios que esta fruta fresca tiene para nuestra salud.

La pasta de tomate casera se conserva mejor que la salsa porque tiene menos agua. Lo ideal es congelarla en pequeñas porciones, para poder usar solo lo que necesites. La ventaja de los cubos cuadrados es que encajan perfectamente en las bolsas para congelar, sin dejar espacios vacíos. Si prefieres envasar tu pasta de tomate, también es posible hacerlo de forma segura, siempre que tenga suficiente acidez.

Utensilios necesarios

Los utensilios que necesitaras para hacer esta receta son una olla para hervir los jitomates, una licuadora y un colador para hacer la salsa. Teniendo estos artículos de cocina ya estamos listos para esta clásica preparación culinaria.

Pasos para preparar el puré de tomate

  1. Preparar y triturar: Lava bien los tomates, quítales los tallos y córtalos en trozos. Tritúralos en la licuadora o procesador de alimentos hasta obtener un puré uniforme. (Si deseas, puedes añadir pimiento rojo u otras verduras antes de triturarlos.)
  2. Colar: Coloca un colador fino o un pasapurés sobre una olla grande (o sobre el recipiente de una olla lenta). Vierte el puré y presiona con una cuchara o espátula hasta que solo queden las pieles y semillas. Repite con el resto de los tomates.
  3. Cocinar (elige un método):
    • En la encimera/estufa: Cocina a fuego bajo, removiendo de vez en cuando hasta que espese. Reduce el fuego hacia el final para evitar que se queme.
    • En la olla lenta: Cocina a fuego bajo sin tapa, removiendo de vez en cuando, hasta que espese y tenga un sabor intenso.
    • En el horno: Extiende la mezcla en una bandeja con borde y hornea a 90-110 °C (200-225 °F). Remueve de vez en cuando hasta que alcance la consistencia deseada.
  4. Guardar o congelar: Guarda la pasta en frascos limpios o congélala en cubiteras.

En una olla grande con el agua colócalos junto con todos los demás ingredientes. Pasada la hora y media o cuando el tomate ya este cocido y suave pásalo por el pasapuré y después tamízalo para quitarle todas las semillas. Rectifica de sal, pimienta y azúcar para que la pasta de tomate quede a tu gusto.

Llena los tarros con el puré de tomate caliente, dejando 2-3 cm desde el borde. Escurre los tarros sin quemarse y déjalos enfriar. Puedes llenar los tarros esterilizados con el puré frío. Luego ponlos en una olla con agua y llévalos a ebullición. El puré de tomate se puede conservar en el frigorífico durante 2-3 días. Para una correcta preparación de las conservas caseras, remitimos a las directrices del Ministerio de Salud.

Tomates frescos y maduros

Variaciones y Condimentos

El puré de tomate concentrado es ideal para realizar guisos o salsas presentes en una diversidad de platos como pastas, carnes, pescados. Se elabora a base de tomates maduros, ajo y aceite de oliva para que quede una pasta de sabor intenso y sabroso y, al no llevar agua, el puré tiene un sabor más pronunciado. Sin embargo, si se deseas, se puede añadir un poco de agua para obtener un puré de tomate casero más suave y ligero, similar a una crema de tomate.

Por otro lado, podemos añadir más ingredientes al puré de tomate para aportar sabores distintos y texturas variadas, algunos ejemplos son:

  • Puré de tomate y albahaca: La albahaca fresca añade un aroma fresco y herbal al puré de tomate. Es perfecto para platos italianos como pastas, gnocchis o pizzas.
  • Puré de tomate y calabacín: El calabacín agrega una textura suave y un sabor delicado al puré. Puedes usarlo como base para guisos o dips.
  • Puré de tomate y zanahoria: Las zanahorias aportan dulzura natural al puré. Esta combinación es excelente para salsas, estofados y guisos.
  • Puré de tomate y cebolla: La cebolla sofrita añade profundidad y complejidad al sabor del puré. Úsalo en platos como las albóndigas y las pastas, como la lasaña.
  • Puré de tomate y berenjena: La berenjena asada o cocida le da un sabor ahumado y una textura suave al puré. Pruébalo en lasañas o como base para dips.
  • Puré de tomate y pimiento rojo: Los pimientos rojos asados o cocidos aportan un color intenso y un sabor dulce al puré. Ideal para salsas y guisos.
Ingredientes para puré de tomate

En casa, a mi hijo le encanta mezclar carne picada cocinada con esta pasta de tomate, ajo, comino y sal. Luego, lo sirve en tortillas para hacer unos tacos rápidos.

Conservación

¿Cuánto dura la pasta de tomate casera? En la nevera, dura alrededor de una semana si no está muy espesa. Si la has reducido bien, puede durar dos o tres semanas. Para conservarla más tiempo, congélala en cubitos. Así puede durar hasta un año.

Los potes de vidrio se pueden guardar en un lugar seco y fresco durante aproximadamente 1 año.

Preguntas Frecuentes

  • ¿Puedo usar tomates cherry? Sí, pero son más acuosos y un poco más dulces. Así que necesitarás cocinarlos más tiempo para lograr la misma consistencia.
  • ¿Puedo saltarme el paso de colar los tomates? Puedes hacerlo, pero la pasta quedará menos suave y puede tener un sabor ligeramente amargo por las pieles y semillas.

Pasta de Tomate Casera para que no Gastes más ni compres de lata

La receta que hemos compartido es la de un puré de tomate concentrado que podemos utilizar para pasta, guisos, sopas, etc. Si queremos obtener una pasta de tomate más suave o, incluso, para comer sin nada más, con cuchara y alguna rebanada de pan, podemos añadir un poco de agua a la olla al momento de cocinar los tomates. De esta forma, queda un puré más ligero y similar a una crema.

Frascos de puré de tomate casero

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