En los días fríos, no hay nada mejor que un plato de cuchara contundente y nutritivo, como los potajes de toda la vida. Tradicionalmente, estos guisos han sido densos, calóricos y con mucho sabor, perfectos para reponer fuerzas. Sin embargo, es posible adaptar estas recetas para hacerlas más ligeras y saludables, sin sacrificar su delicioso sabor y su valor nutricional.
El potaje asturiano, por ejemplo, es un plato que se ha disfrutado durante siglos. Sus orígenes se remontan a la Edad Media, cuando era un alimento fundamental para los inviernos. Su nombre proviene del utensilio que se usaba para prepararlo, el "pote". Aunque la receta ha evolucionado con el tiempo, siempre ha mantenido su esencia de plato reconfortante y nutritivo.

Ingredientes Clave para un Potaje Saludable
Para un potaje de fabes, nabos y berzas bajo en calorías, es importante seleccionar ingredientes frescos y de calidad. Las legumbres, como las judías o fabes, son la base del potaje y aportan proteínas necesarias para una correcta alimentación. Es fundamental que las fabas sean de buena calidad, de piel fina y textura suave, como las conocidas como "fabes de la granja" con Indicación Geográfica Protegida (IGP).
Las berzas, una especie de col de hoja grande, verde y muy carnosa, son un ingrediente esencial que aporta fibra y vitaminas. Además de las berzas, podemos incluir otras verduras ricas en vitaminas, como los berros, también llamados mastuerzos, que son ricos en vitaminas del grupo A, K, C y B.
Para añadir sabor sin aumentar excesivamente las calorías, podemos utilizar pimentón, preferiblemente Pimentón de la Vera, que tiene un toque ahumado muy rico. El aceite de oliva virgen extra es la grasa más saludable para este tipo de guisos.
Preparación del Potaje de Fabes, Berzas y Nabos
Remojo y Cocción de las Fabes
El primer paso para preparar un buen potaje es poner las fabes en remojo la noche anterior, al menos 12 horas. Esto ayuda a ablandarlas y a reducir el tiempo de cocción. Al día siguiente, escurrimos el agua de remojo, las lavamos con agua fresca y las ponemos en una cazuela, cubriéndolas con agua nueva.
Ponemos la olla al fuego y las dejamos cocer a fuego lento, al mínimo. Cuando empiecen a hervir, echamos un poco de agua fría para "asustarlas", lo que ayuda a que el caldo quede fino. Es importante desespumar el caldo, es decir, quitar la espuma que sale a la superficie con una espumadera o colador. Cuando rompa a hervir por segunda vez, las volvemos a asustar. Nunca debemos remover con una cuchara dentro de la olla, sino menear la cazuela suavemente para evitar que las fabas se rompan.

Preparación de las Berzas y Otros Ingredientes
Mientras se van cociendo las fabes, preparamos las berzas. Quitamos las hojas del tallo y las troceamos. Para ello, montamos hoja sobre hoja, hacemos un rollo y las cortamos en juliana (trozos de unos 2 cm de grosor). Luego, las lavamos muy bien bajo el grifo en un escurridor.
Pelamos las patatas y las cortamos "chascándolas" en trozos del tamaño de un bocado, rasgándolas al final del corte para quitarles todo el almidón. En una cazuela alta con agua y un poco de sal, echamos las berzas y las llevamos a ebullición. Cuando estén un poco tiernas, las escurrimos y las pasamos a la olla donde tenemos las fabas, añadiendo también las patatas chascadas.
El Sofrito y la Cocción Final
Hacemos un sofrito en una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva y ajo picado muy pequeño. Lo doramos un poco y, cuando esté empezando a coger color, lo sacamos del fuego y echamos una cucharada de pimentón. Removemos y lo añadimos al potaje.
Seguimos cociendo todo junto a fuego medio durante unas 2 horas, vigilando que no se queden sin agua. El potaje estará listo cuando las patatas estén al gusto. Probamos y rectificamos de sal si es necesario.
Potaje de Fabes Bajo en Calorías: Una Versión Adaptada
Para hacer este potaje más ligero y bajo en calorías, es importante prescindir de ingredientes como el chorizo, la morcilla, el tocino y las costillas, que son tradicionales en la versión más calórica. Las legumbres por sí solas aportan las proteínas necesarias. El pimentón y el aceite de oliva virgen extra se encargan de proporcionar el sabor y la grasa saludable. Esta versión es infinitamente más sana, más ligera e igualmente nutritiva.
Es un plato completo y muy sano. Verdaderamente, el sabor que aportaría el chorizo o la morcilla, se consigue con el pimentón y la grasa mucho más saludable se obtiene del aceite de oliva.
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | Aproximadamente 120-150 kcal |
| Carbohidratos | 15-20 g |
| Proteínas | 7-10 g |
| Grasas (totales) | 3-5 g |
| Grasas saturadas | <1 g |
| Fibra | 5-8 g |
La información nutricional exacta puede variar ligeramente según los ingredientes específicos y las cantidades utilizadas. Para un análisis detallado, se recomienda el uso de herramientas de cálculo nutricional.
Consejos para Servir y Conservar
Este plato de cuchara, como casi todos los guisos y potajes de legumbres, agradece el reposo para que se asienten bien los sabores. Se puede servir como plato único, o si acaso, empezar con un aperitivo ligero. El potaje de fabes, nabos y berzas es un plato saciante, ideal para disfrutar en otoño e invierno, pero también se puede comer en verano, ya que en Asturias es común consumir platos calientes incluso en época estival.