La mesa de postres de Polonia es un tesoro de dulces delicias, impregnada de tradición y llena de sabor. Los postres polacos son una deliciosa mezcla de influencias culturales e ingredientes locales. Con raíces en siglos de herencia culinaria, estas delicias capturan el corazón y el alma de la hospitalidad polaca. En este artículo, te llevaremos a un delicioso viaje a través de siete postres polacos icónicos que todo viajero o entusiasta de los postres debe probar.
Alitas de Ángel (Chrusciki)
Las alitas de ángel son un postre polaco característico del Carnaval. El nombre polaco es Chrusciki, que viene de la palabra «chrust» que significa «ramas secas». Esto nos indica una cosa clara: las alitas de ángel son crujientes como ramas, aunque mucho más ricas, eso seguro. Las Chrusciki, conocidas fuera de Polonia como alitas de ángel, son uno de los dulces más representativos del Carnaval en Europa del Este. El nombre original hace referencia a ramas secas y crujientes, una comparación muy acertada si se tiene en cuenta la textura final del dulce. La presencia de alcohol en la masa, ya sea ron o aguardiente, no es casual.

Receta de Chrusciki (Alitas de Ángel)
- En un recipiente amplio, tamiza la harina y mézclala con la sal y el azúcar hasta que quede todo perfectamente integrado.
- En otro recipiente bate los huevos enteros, las yemas de huevo, el ron, el vinagre y la esencia de vainilla hasta que tengas una mezcla homogénea, espumosa y clara.
- Vierte la mezcla de huevo en el recipiente con la harina y comienza a integrarlos poco a poco, amasando con las manos.
- Pon la masa sobre una superficie plana y extiéndela con un rodillo hasta que te quede muy fina, de unos dos milímetros aproximadamente.
- Una vez la tengas lista, corta la masa en tiras de 12 centímetros de largo por 2 centímetros de ancho.
- Ahora viene la parte más complicadilla: coge un extremo de la tira, mételo por la hendidura y sácalo por el otro lado hacia la dirección en la que estaba al principio, creando una especie de lazo ondulado.
- Pon el aceite al fuego muy caliente, en torno a 200º C, y fríe las alitas de ángel en pequeñas tandas para que no se enfríe el aceite. Mucho cuidado al momento de freír, ya que nos interesa que queden crujientes pero que no se empapen de aceite.
- Sírvelas sobre un plato y espolvorea por encima azúcar glas.
Consejos para Chrusciki perfectos:
- Al estirar la masa, muchos se preguntan por qué debe quedar tan fina. Una masa fina garantiza la textura crujiente característica.
- Durante el formado, puede surgir la sensación de que la masa se rompe al manipularla. Hazlo con cuidado y paciencia.
- En la fritura aparece a menudo la duda de si el aceite está demasiado caliente. Un aceite a la temperatura adecuada evita que se empapen.
- Cuando el resultado final queda algo aceitoso, se plantea qué ha fallado en el proceso. Es crucial la temperatura del aceite.
Karpatka: El Pastel de los Cárpatos
Este karpatka, pastel polaco de crema y masa choux, debe su nombre a los montes Cárpatos que limitan Polonia por el sur, a los que quieren parecerse las crestas de masa choux del pastel, con su nieve de azúcar glas. El karpatka es una elaboración de confitería polaca relativamente moderna, dicen que de los años 50 o 60 del siglo pasado, y que la primera mención escrita es del año 1972. Porque el karpatka no deja de ser una elaboración sencilla: un sándwich de dos capas de masa que encierran una capa de crema pastelera o crema de mantequilla al estilo alemán, que es una crema pastelera mezclada con buttercream.

Receta de Pastel Polaco Karpatka
Ingredientes:
- Para la masa choux:
- 120 g de agua
- 120 g de leche entera
- 120 g de mantequilla
- 10 g de azúcar
- 5 g de sal
- 140 g de harina corriente (mitad de fuerza y mitad floja)
- 4 huevos grandes
- Para la crema pastelera:
- 100 g de azúcar
- 40 g de maicena
- ½ cdta. de sal
- 3 huevos enteros grandes
- 500 g de leche entera
- 1½ cdtas. de extracto de vainilla
- Para la crema de mantequilla:
- 340 g de mantequilla
- 50 g de azúcar
- Azúcar glas para espolvorear
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Elaboración de la crema:
- Pesa y mide todos los ingredientes.
- Pon en un bol el azúcar con la maicena y la sal. Mezcla.
- En un cazo grande, vierte la leche y casca los huevos; mezcla con varillas.
- Agrega los sólidos y mezcla igualmente con varillas.
- Calienta a fuego suave sin dejar de remover hasta que hierva. Cuece la crema un minuto para que se cocine bien el almidón.
- Tapa con plástico a piel y deja enfriar por completo.
Elaboración de la masa choux:
- Pesa y mide todos los ingredientes. Pon el horno a calentar a 210 ºC.
- Casca los huevos y pesa el contenido. La proporción de agua, leche y mantequilla es la mitad del peso de los huevos. En esta receta, la proporción de harina respecto al huevo es de 140/240 = 0,5833. Es decir, que si tus huevos no pesan 240 g, sino 230 g, por ejemplo, el peso necesario de harina será 230 g x 0,5833 = 134 g. El mismo cálculo se hace para la sal y el azúcar, aunque son cantidades un poco más complicadas de aquilatar.
- Pon en un cazo el agua, la leche, la mantequilla, el azúcar y la sal, y lleva a ebullición.
- Retira el cazo del fuego y añade la harina de golpe. Devuelve al fuego y remueve enérgicamente con una cuchara de madera o una lengua de silicona, aplastando los grumos, hasta obtener una masa densa y uniforme que se despegue de las paredes del cazo. Si no se despega de inmediato, cuece la masa un poco más a fuego bajo sin dejar de remover hasta que se despegue de las paredes. El que esto ocurra antes o después depende de la capacidad de absorción de la harina.
- Si tienes un robot con pala, pasa la masa escaldada y caliente al bol del robot, y bátela a velocidad media, al tiempo que vas añadiendo los huevos de uno en uno, rebañando las paredes del bol a cada tanto. Si no tienes robot, haz esto mismo a brazo, con una cuchara de madera, pero esperando un poco a que la masa se temple para que no cuaje los huevos. Al llegar al último huevo, añade solo la mitad, mezcla y comprueba la consistencia: deberás tener una masa suave, lisa y un poco brillante, que fluya, pero que no sea inmanejable. Si ves que admite más huevo, añádelo todo.
- Divide en dos partes iguales la masa choux y extiende la primera porción en un papel de horno untado de mantequilla hasta unos 23 x 33 cm o dentro de un molde de esas medidas (al cocerla se expande y llena la bandeja).
- Cuécela en el horno 5 minutos, hasta que suba; baja la temperatura a 180 ºC y cuece otros 10 minutos, no debería hacerle falta más, hasta que esté bien dorada y levada.
- Saca la plancha de masa y pásala a una rejilla para enfriar. Haz lo propio con la segunda porción de masa. Las masas las puedes congelar bien envueltas en plástico y tenerlas preparadas con antelación.
Montaje del Karpatka:
- Pon la mantequilla ablandada con 50 g de azúcar en el bol de una batidora y móntala con batidora de varillas o en un robot con pala hasta que esponje y blanquee.
- Ahora, sin dejar de batir, añade la crema pastelera fría preparada anteriormente cucharada a cucharada, hasta integrarla toda, así como el extracto de vainilla. Continúa batiendo otros 2-3 minutos hasta que esté cremosa y esponjada.
- Pon la primera capa de masa sobre una bandeja de servir o sobre un cartón de pastelería para poder trasladarlo. Reparte toda la crema de relleno por la superficie con una espátula y coloca encima la segunda porción de masa.
- Aplasta un poco con una pala o con la mano para que la crema rellene todos los huecos.
- Mete el pastel en la nevera para que la crema se ponga firme, por lo menos una hora. Si quieres, cuando esté firme la crema puedes recortar los bordes con un cuchillo afilado para que el lateral quede más bonito.
- Espolvorea con el azúcar glas justo antes de servir.
¿Cuánto dura el pastel karpatka? Una vez montado dura por lo menos un día, aunque la masa choux se va ablandando ligeramente.
Pączki: Los Famosos Donuts Polacos
Los pączki son donuts fritos, espolvoreados con azúcar, de color marrón dorado por ambos lados y con un anillo de color más claro alrededor de su centro. Si bien hay ligeras variaciones, la pronunciación típica en “español” de pączki es “pontchqui” en plural y “pontchec” para el singular pączek. Los pączki son trozos de masa en forma de esferas que se rellenan con algo dulce y se fríen. Por lo general, se cubren con azúcar en polvo mientras todavía están calientes y recién sacados del aceite para que el azúcar se adhiera a los donuts. También se agrega alcohol a la masa antes de cocinarla para evitar que absorba el aceite. Los pączki se conocen en Polonia, al menos, desde la Edad Media. Paczki se puede traducir como “donut” o “paquete pequeño”. Como parte de las festividades previas a la Cuaresma, se prepararon por primera vez en Polonia utilizando lo último que quedaba en la casa de azúcar, manteca de cerdo y fruta, antes del inicio de la austeridad de la Cuaresma. En Polonia, se comen el jueves lardero como parte del zapusty, o “temporada de carnaval”. Estas festividades previas a la Cuaresma continúan hasta nuestros días.

Receta de Pączki
- En un tazón pequeño, mezcla la levadura con 4 cucharadas de leche tibia y 1 cucharadita de azúcar extrafino.
- En un tazón grande, coloca la harina, la sal, el azúcar extrafino restante y el azúcar de vainilla. Forma un pozo en el centro. Bate ligeramente los huevos y agrégalos al centro del pozo en la harina.
- Amásala durante unos 10 minutos hasta que la masa esté suave y elástica.
- Tras el reposo, coloca la masa en una superficie ligeramente enharinada y estírala con un rodillo hasta obtener un grosor de aproximadamente ½ cm. Con un cortador de galletas o un vaso, corta círculos de unos 7 cm de diámetro. Coloca una cucharada del relleno en el centro de la mitad de los círculos.
- Coloca los pączki formados en una bandeja forrada con papel pergamino y cúbrelos con un paño.
- En una olla grande, calienta una buena cantidad de aceite vegetal a una temperatura de entre 160° y 170°. Usa un termómetro para asegurarte de que mantienes la temperatura constante. Con cuidado, coloca los pączki en el aceite caliente, en pequeños lotes.
- Saca los pączki con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Consejos para un resultado perfecto:
- Controlar la temperatura del aceite: Este es uno de los factores más cruciales para conseguir una fritura perfecta. Si el aceite está demasiado caliente, los pączki se quemarán en el exterior, mientras que el interior quedará crudo, lo que arruinará toda la receta. Por otro lado, si el aceite está demasiado frío, los buñuelos absorberán demasiado aceite, lo que los hará grasosos y poco apetitosos. Lo ideal es mantener la temperatura del aceite entre 175 y 190 grados, utilizando un termómetro de cocina para asegurarte de que se mantenga constante durante todo el proceso de fritura.
- La consistencia de la masa: También es fundamental para el éxito de tu receta. Debe ser suave y elástica antes de freír. Esto garantizará que los pączki queden esponjosos y bien cocidos por dentro. Si la masa es demasiado dura, tus buñuelos pueden resultar densos y poco agradables. Para lograr la textura adecuada, asegúrate de no añadir demasiada harina y amasa la mezcla hasta que sea uniforme y flexible.
- ¡No te olvides de rellenarlos con tus ingredientes favoritos!
Otros Postres Polacos Icónicos
Estos 7 postres polacos te llevarán desde cremosas tartas de queso hasta crujientes pasteles rellenos de deliciosas cremas.
Sernik: La Tarta de Queso Polaca
El sernik, o tarta de queso polaca, es un postre muy apreciado elaborado con twaróg (queso quark), lo que le da una textura distintivamente rica y cremosa con un toque sutil. Este postre tradicional suele realzarse con sabores como vainilla o ralladura de limón y, en ocasiones, se le añaden pasas para darle más dulzura. El sernik, un clásico en ocasiones festivas y reuniones familiares, destaca por su sabor y textura únicos, que lo distinguen de otras tartas de queso del mundo.

Makowiec: El Rollo de Semillas de Amapola
El makowiec es un postre polaco por excelencia que aporta un toque de elegancia a la mesa. Este hojaldre enrollado tiene un relleno dulce y aromático de semillas de amapola finamente molidas, a menudo enriquecidas con nueces, miel y frutas secas. Terminado con un glaseado ligero o una pizca de azúcar en polvo, este postre es visualmente atractivo y delicioso. El makowiec es una parte preciada de las celebraciones de Navidad y Pascua, y su dulzura con sabor a nuez y su rica textura lo convierten en un regalo inolvidable.
Drożdzówka: El Pastel de Levadura
Drożdzówka es un pastel polaco sencillo pero irresistible. Elaborado con una masa de levadura suave y esponjosa, este postre viene con varios rellenos, que incluyen queso endulzado, cerezas, ciruelas o un crumble de mantequilla. Es popular en toda Polonia y es un bocadillo favorito por su portabilidad y su sabor satisfactorio. Ya sea que se disfrute sobre la marcha o acompañado de un café por la mañana, Drożdzówka es un testimonio de la magia de combinar una masa suave con rellenos sabrosos.

Keks: El Pastel de Frutas Polaco
El keks es un pastel de frutas polaco denso y aromático que explota con la dulzura de las frutas confitadas y el crujido de las nueces. Este postre festivo se encuentra a menudo en las mesas de las fiestas, especialmente en Navidad, y trae de vuelta la calidez y la tradición. Algunas variaciones incluyen un glaseado delicado o una pizca de azúcar en polvo, lo que aumenta su atractivo visual y de sabor.
Szarlotka: La Tarta de Manzana Polaca
La szarlotka es la versión polaca de la clásica tarta de manzana, conocida por su corteza mantecosa y su relleno dulce y especiado de manzana. Realhada con toques de canela y a veces cubierta con un crumble o azúcar en polvo, este postre es un reconfortante básico en las cenas familiares y los cafés locales. Su encanto reside en su sencillez, ya que utiliza ingredientes cotidianos para crear una delicia atemporal.

Rurki z Kremem: Tubos Crujientes con Crema
Los Rurki z Kremem son pasteles crujientes con forma de tubo rellenos de crema espesa y aterciopelada. Estas delicias nostálgicas a menudo traen recuerdos de la infancia, de indulgencia y alegría. Las versiones tradicionales están rellenas de crema batida, pero las variaciones con crema de vainilla, pudín o relleno de chocolate son igualmente populares. El delicioso contraste entre la masa crujiente y el relleno de crema suave y dulce hace que los Rurki z Kremem sean un postre que vale la pena saborear.
Ptyś: El Profiterol Polaco
El ptyś, el profiterol polaco, es un postre que combina una masa choux ligera con una deliciosa crema batida o natillas. El ptyś, que suele espolvorearse con azúcar glas o cubrirse con un glaseado de chocolate, es un favorito en las celebraciones y como postre diario. Su textura aireada y su delicioso relleno lo convierten en una opción ideal para quienes anhelan un postre delicado pero indulgente.