Galletas de Mantequilla y Crumble de Manzana: Recetas Clásicas y Deliciosas

Las galletas de mantequilla son una de las recetas de galletas más fáciles de hacer. Son tan sencillas que, una vez que las pruebas, querrás hacerlas constantemente. Además, la masa se puede congelar y hornear según el antojo.

Si eres un apasionado de las galletas, existen otras deliciosas opciones como las galletas de canela, las famosas cookies de chocolate o incluso unas galletas saladas de queso parmesano. Estas galletas de mantequilla caseras, también conocidas como pastas de té, son muy fáciles de preparar y perfectas para cualquier ocasión.

Receta de Galletas de Mantequilla Caseras

Estas galletas están riquísimas. La mantequilla y el toque de vainilla les proporcionan un sabor tremendo y una textura muy crujiente y apetecible. De hecho, se mantienen crujientes durante muchos días.

No se necesita ninguna manga pastelera ni artilugio especial para prepararlas, tan solo un cortador de galletas, ya sea el típico redondo o alguna forma especial. Se hornean en pocos minutos y quedan doradas y crujientes.

Ingredientes para alrededor de 40 galletas:

  • 75 g de mantequilla sin sal
  • 50 g de azúcar glas
  • 1 yema de huevo (si preparas el doble de galletas, utiliza un huevo entero)
  • 140-150 g de harina de trigo (esta variación se debe a que no todos los huevos pesan igual)
  • 1/4 de cucharadita de postre de esencia de vainilla
  • Una pizca de sal
Ingredientes para galletas de mantequilla

Preparación de la masa:

  1. Atemperar la mantequilla: Saca la mantequilla de la nevera al menos 1 o 2 horas antes para que esté en pomada, es decir, cremosa pero sin llegar a derretirse. Si tienes prisa, puedes cortarla en cubitos pequeños y dejarla a temperatura ambiente para que se ablande o usar el microondas en modo descongelar en tandas de 10 segundos hasta que esté blanda, pero sin derretirse ni volverse líquida.
  2. Mezclar mantequilla y azúcar: En un bol, mezcla la mantequilla con el azúcar glas y una pizca de sal, hasta que la mezcla sea homogénea y tenga un color amarillo clarito. Puedes usar un robot con accesorio pala, varillas eléctricas o manuales.
  3. Incorporar huevo y vainilla: Añade la yema de huevo (o el huevo entero si has doblado la receta) y la esencia de vainilla, y sigue mezclando. No es necesario batir, solo integrar los ingredientes.
  4. Tamizar la harina: Coloca un colador encima del bol y vierte la harina. Mueve el colador y golpea suavemente con la mano para que la harina caiga sin grumos ni apelmazamientos.
  5. Integrar la harina: Mezcla bien todos los ingredientes. Si usas varillas manuales, cuando la masa empiece a endurecerse, sigue mezclándola con las manos. No se trata de amasar, sino de mezclar hasta obtener una masa homogénea y bastante dura. Para comprobar si está lista, si puedes hundir mucho los dedos, le falta un poco de harina; si está compacta, está perfecta.
  6. Enfriar la masa: Envuelve la masa en papel film y déjala en la nevera durante 1 hora para que se enfríe bien.
Masa de galletas de mantequilla enfriándose

Formar y hornear las galletas:

  1. Preparar el área de trabajo: Antes de sacar la masa de la nevera, ten preparado papel vegetal o un tapete de horno, un rodillo de cocina y los cortadores de galletas que quieras utilizar.
  2. Precalentar el horno: Precalienta el horno a 180ºC con calor arriba y abajo y ventilador.
  3. Estirar la masa: Saca la masa de la nevera y estírala con el rodillo hasta que quede fina, de aproximadamente 3 mm de grosor. Si se pega, puedes espolvorear un poco de harina por ambos lados de la masa.
  4. Cortar las galletas: Rápidamente, corta las galletas con la forma elegida. Es importante que entren lo más frías posible al horno.
  5. Reaprovechar la masa: Retira la masa sobrante alrededor de las galletas, únela, estírala de nuevo y corta más galletas hasta terminarla.
  6. Hornear: Coloca las galletas con el papel vegetal o tapete en la bandeja de horno, dejando cierta separación entre ellas ya que crecerán un poco. Introdúcela en el horno a altura media.
  7. Vigilar el horneado: Tardarán unos 8 o 9 minutos en estar listas. Vigílalas bien; en cuanto los bordes empiecen a dorarse, sácalas. El tiempo exacto dependerá de tu horno y de lo tostadas que te gusten.
  8. Enfriar: Saca las galletas del horno, espera 5 minutos y, cuando puedas cogerlas, déjalas enfriar sobre una rejilla para que no se humedezcan y queden crujientes.
Galletas de mantequilla recién horneadas

Consejos y Variaciones:

Vigila bien las galletas en el horno, que no se doren demasiado porque si se queman pierden todo el sabor. Los bordes se doran antes que el resto de la galleta, así que en cuanto el borde esté un poco dorado, sácalas. Estarán perfectamente horneadas y crujientes.

Esta receta es una base fantástica a la que puedes añadir otros ingredientes para personalizarla: chips de chocolate, ralladura de naranja o limón, frutos secos picados y tostados, semillas de sésamo o lino, o un toque de canela en lugar de vainilla. Puedes dividir la masa en mitades y añadir ingredientes diferentes a cada una.

Para guardarlas, utiliza un recipiente hermético. Si es transparente, lucirán geniales en tu cocina. Te aseguro que siguen crujientes aunque pasen los días.

Son ideales para el desayuno o la merienda, acompañadas de un café, leche, infusión o chocolate caliente. ¡Disfruta de su sabor a mantequilla y vainilla y su textura crujiente!

Crumble de Manzana: Un Clásico Inglés

El Apple Crumble, o Crumble de manzana, es una receta muy tradicional de la repostería inglesa. Por debajo lleva una compota de manzana con canela, y por arriba, una capa de bolitas dulces con sabor a canela y una textura crujiente, casi como si fuera una galleta.

Es un postre muy sencillo, pero extremadamente placentero. Para conseguir un sabor aún más exquisito y británico, elige manzanas con un toque ácido, como por ejemplo Pink Lady, Reineta, Granny Smith o Chantecler.

Apple Crumble tradicional

A la hora de elaborar esta receta, intenta que las bolitas de masa, llamadas crumble, sean bastante irregulares. Así, los diferentes tamaños tendrán texturas distintas, siendo unas más crujientes que otras.

Si quieres hornear algo especial, pero fácil al mismo tiempo, este crumble de manzana es una excelente elección. La receta es mucho más sencilla que una tarta de manzana clásica y puedes adaptarla a muchos tipos y tamaños de moldes que tengas en casa.

😍 ¡Mi receta de éxito! Crumble de manzana, postre crujiente por fuera y tierno por dentro

La receta que se sigue elaborando se basa en la que envió un compañero de trabajo desde Londres. Lleva ingredientes simples como mantequilla, harina, azúcar y canela.

Tiempo de preparación: 45 minutos más 1 hora de reposo.

Espera a que se enfríen completamente antes de comerlos y, sobre todo, de guardarlos. Las galletas se pueden mantener perfectamente una semana en un recipiente cerrado, y siguen crujientes.

Detalle de la textura crujiente del Crumble de Manzana

tags: #postres #con #harina #y #mantequilla