El pollo con tomate y cebolla es una de esas recetas clásicas que nunca fallan, una comida que vale la pena preparar por su deliciosa combinación de sabores y su facilidad. Es una proteína fácil de conseguir, de cocinar, rica y nos salva en el día a día. Además, los ingredientes que necesitamos son pocos y muy comunes, seguramente los tenemos todos en casa.
La carne de pollo es una de las más saludables que existen. Es rica en nutrientes como las proteínas, minerales, vitaminas y lípidos. Aporta calcio, potasio, zinc, magnesio y sodio, necesarios para el buen funcionamiento del organismo.

Ingredientes Clave
Para esta receta, los ingredientes principales son:
- Pechuga de pollo sin piel, cortada en filetes o trozos, o muslos de pollo deshuesados.
- Cebolla (preferiblemente roja, pero puedes usar la que tengas), cortada en rodajas delgadas o picada en cubitos.
- Tomate fresco o enlatado, cortado en rodajas delgadas, en dados o triturado. Te recomiendo usar tomates caseros para esta receta, ya que el tomate desarrolla mucho más sabor y la salsa queda lógicamente más sabrosa.
- Ajo, picado o triturado.
- Aceite de oliva.
- Sal y pimienta al gusto.
- Opcional: vino blanco o Montilla-Moriles para desglasar, hierbas como albahaca o laurel, y una pizca de azúcar si el tomate es muy ácido.
Preparación Paso a Paso
1. Sellar el Pollo
Comenzamos dorando los trozos de pollo. Puedes usar pollo sin piel, pero a algunos les gusta dejarla. Salpimentamos el pollo y lo ponemos en una cacerola a fuego fuerte con un chorro de aceite de oliva hasta que se dore. Es crucial no añadir todo el pollo a la vez o el aceite se enfriará, el pollo soltará agua y lo cocerás en vez de dorarlo.
Para que se dore bien, ponlo sobre la sartén y déjalo quieto por un par de minutos, así se puede formar la capita dorada. Si lo mueves de un lado a otro todo el tiempo no va a funcionar. El pollo se sella en una sartén antes de ponerlo en la fuente. Esto le da más sabor a través de ese doradito que le da la sartén. Así nos aseguramos de tener un pollo ultra sabroso.
Si mientras vas dorando el pollo se va formando una costra en el fondo de la olla, añade un chorrito de vino antes de que la costra se ponga negra y amarguee. Luego, con una cuchara de palo, rascas el fondo y lo desglasas con el vino, y remueves el pollo para que se impregne con ese jugo.

2. Preparar la Salsa de Tomate y Cebolla
En la misma cacerola donde doraste el pollo, si se ha quedado muy corta de aceite, añade una pizca más. Luego, añade la cebolla, el ajo y las hojas de laurel. Sofríe los ajos y la cebolla hasta que la cebolla se vuelva transparente y huela dulce. Esto toma aproximadamente 10-15 minutos a fuego medio-bajo.
Una vez pochadas las verduras, añadimos los tomates. Si estás usando tomate enlatado, puedes usar tus manos para triturar los tomates en trozos medianos o picarlos. No es necesario descartar las pepas. Si estás usando tomates frescos, tienes que pelar los tomates y picarlos, descartando las pepas. También puedes licuarlos hasta obtener una pasta.
Agrega el tomate (si es enlatado, agrega también el jugo en el que vienen), el agua, la albahaca, sal y pimienta y mezcla. Una vez que rompa hervor, baja el fuego a bajo y ponle la tapa a la olla. Deja que se cocine por 15 minutos si es con tomate enlatado o 30-45 minutos si es con tomate fresco. Revisa cada cierto tiempo por si se está secando. El objetivo es que el tomate se deshaga solito si lo presionas contra la pared de la olla.
Una vez que el tomate esté suave, puedes agregar más agua o dejar que se evapore un poco según cómo lo veas. Ajusta el nivel de sal y azúcar si fuera necesario (si usas tomate enlatado o uno que esté suficientemente maduro, no va a ser necesario que corrijas acidez con azúcar).
Salsa de Tomate casera para que No Gastes Más
3. Cocción Final
Hay dos métodos principales para terminar la cocción del pollo con tomate:
Método al Horno (Recomendado)
Si vas a hacer el pollo en el horno, enciende el horno y ponlo a 190ºC con calor arriba y abajo. Cuando el horno esté caliente, añade el pollo que teníamos reservado a la olla con la salsa de tomate y tápala. Mete en el horno y deja 1 hora. Pasado ese tiempo, destapa (con precaución, ya que quema), remueve y deja que se cocine sin tapa durante 30-40 minutos hasta que espese el tomate. En esta fase deberás remover varias veces el pollo para que el tomate no se pegue y ten la precaución de no manchar las paredes de la olla porque se queda una capa fina que se quema fácilmente y puede caer luego al guiso. El paso por el horno le sienta de maravilla al pollo que queda super tierno y riquísimo.
Método en el Fuego
Si vas a seguir cocinando el pollo en el fuego (o vitro o inducción), entonces lo que haremos es no añadir el pollo a la olla con la salsa de tomate y dejar que el tomate se vaya reduciendo a fuego medio para que cuando espese se empiece a dorar y coja sabor. Tendrás que estar removiendo porque es habitual que salte un poco el tomate y cuando espese vigila bien que no se queme por abajo. Cuando el tomate haya cogido algo de color y sabor, añade el pollo y un cuarto de litro de agua. Mezcla bien, tapa la olla y deja que se haga a fuego medio al menos una hora. Si ves que te quedas sin agua, añade un poco más.

4. Servir
Una vez que tengas el pollo en tomate listo (con cualquiera de los dos métodos), solo te falta probar de sal y pimienta y ajustar añadiendo un poco más si hiciera falta. Pasado el tiempo de cocción, retira del fuego y sirve.
Nutrición y Acompañamientos
Este plato es nutritivo y delicioso. Aquí te presentamos un resumen de sus valores nutricionales aproximados por porción:
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Energía | 177 kcal |
| Proteína | 26.3 g |
| Grasas | 5.4 g |
| Grasas saturadas | 1.5 g |
| Carbohidratos | 4.5 g |
| Azúcares | 1.8 g |
| Fibra | 0.8 g |
| Sodio | 321.6 mg |
Podemos acompañar este plato con distintas guarniciones. A los platos de pollo le van guarniciones como unas buenas patatas fritas, patatas al horno, puré de patata, arroz o, si prefieres algo más ligero, una deliciosa ensalada mixta, ensalada de arroz o quinoa.