El pollo rustido es una receta catalana cuyo nombre original es pollastre rostit a la catalana. Se caracteriza porque el pollo se cocina con pasas y piñones entre otros ingredientes que aportan un interesante contraste de sabores al plato. Este plato, al igual que las albóndigas con sepia o el fricandó de ternera, son guisos exquisitos mucho más fáciles de lo que parecen.
La cocina tradicional catalana esconde verdaderos tesoros: platos caseros llenos de historia que pasan de generación en generación y conquistan a todo aquel que los prueba. Entre estas joyas destaca el pollo rustido de la abuela, una receta emblemática que combina ingredientes sencillos con una cocción lenta y cuidadosa, logrando uno de los pollos más tiernos y sabrosos que puedas imaginar.
Este pollo rustido a la catalana no solo forma parte del recetario del día a día, sino que también ocupa un lugar de honor en los menús de ocasiones especiales, como reuniones familiares o celebraciones navideñas, donde se convierte en protagonista indiscutible. Tradicionalmente, esta era una receta típica de las fiestas navideñas, ya que años atrás el pollo era un ingrediente más selecto.
Como la mayoría de los platos tradicionales, en cada casa se cocina según el toque de nuestras madres y abuelas. La mayoría de estas recetas llevan una buena base con un punto de originalidad que lo hace distinto al de nuestra vecina. Esta receta de pollo a la catalana se prepara mucho en casa, pues resulta un plato muy sabroso con apenas cuatro ingredientes, además el punto de las frutas es una combinación muy típica de la cocina catalana que le va genial.
El pollo se guisa lentamente en la salsa, su carne acaba absorbiendo todos esos sabores y gana mucha personalidad. Es una receta perfecta para ir de la mano de un puré de patata o de un arroz blanco que puede solucionarte una cena con muy poco esfuerzo.

Ingredientes para el Pollo Rustido
- 1 pollo grande (preferentemente de corral)
- 20 ciruelas pasas o prunas (mejor sin hueso)
- 100 g de piñones tostados
- 4 ajos
- 1 cebolla grande
- 1/2 rama de canela
- 50 ml de coñac, brandy o Pedro Ximénez
- 600 ml de caldo de pollo o agua
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra
- Sal
- Opcional: 2 tomates, 1 zanahoria, hoja de laurel, tomillo, media pastilla de caldo, un trocito de hígado de pollo, almendras, un trocito de chocolate negro.
Preparación del Pollo Rustido Fácil
Paso 1: Dorar el Pollo
Comenzamos nuestro pollo a la catalana salpimentando el pollo al gusto. Normalmente, este plato se prepara con un pollo entero cortado a octavos o con otras piezas al gusto. Nosotros hemos optado por utilizar cuartos traseros de pollo que hemos dividido en muslos y contramuslos para facilitar su cocción. Podéis utilizar vuestras piezas de pollo favoritas teniendo en cuenta que será necesario adaptar el tiempo de cocción según las piezas utilizadas para asegurar que el pollo quede completamente cocinado.
En una cazuela o sartén honda, ponemos un fondo de aceite a fuego fuerte junto con los dientes de ajo sin pelar. Echamos un buen chorro de aceite de oliva en una cacerola grande y doramos el pollo por todos los lados hasta que obtenga un color dorado intenso. El sellado permitirá que se conserven sus jugos y aportará mayor profundidad e intensidad a la salsa. Cuando estén bien dorados los retiramos.

Paso 2: Preparar el Sofrito
En la misma olla que hemos dorado el pollo prepararemos el sofrito. Bajamos el fuego y cuando el aceite haya bajado un poco de temperatura, añadimos la cebolla cortada en tiras o picada en trozos pequeños. No es necesario que sean muy finas porque lo trituraremos todo después. Añadimos las cebollas picadas, el ajo y la zanahoria cortada en rodajas (si se usa). Deja que se cocinen las verduras lentamente hasta que la cebolla esté bien pochada, blandita y transparente, de color oscuro, casi confitada. Para preparar el pollo rustido a la catalana de siempre, el de la abuela, la clave está en hacer un sofrito bien reducido.
Cuando veamos la cebolla bien pochada, añadimos el tomate rayado o en trozos. Ponemos una cucharada de azúcar por la acidez, la canela, y sal al gusto. Cuando el sofrito se vea hecho (unos 10 minutos), volvemos a poner el pollo.
Paso 3: Incorporar Líquidos y Especias
Ahora agregamos una copita o medio vaso de jerez dulce o vino tinto, aunque a mí personalmente me gusta más el jerez ya que deja un gusto muy intenso. O bien, un chorro bien generoso de brandy, coñac o Pedro Ximénez (unos 100 ml). Dejamos que se reduzca el alcohol removiendo todo durante uno o dos minutos. Es muy importante que el jerez lleva mucha cantidad de azúcar así que no podemos dejarlo reducir demasiado y tenemos que vigilarlo constantemente ya que con el calor el azúcar irá formando un caramelo y esto hará que se nos quede pegado al fondo de la cazuela.
Si haces un pollo rustido con vino blanco debes cerciorarte de que el alcohol se haya evaporado bien antes de añadir líquido extra. Así conservarás el buen sabor del plato. Raspa bien el fondo de la cazuela para levantar los jugos caramelizados y que se integren perfectamente con el resto de ingredientes.
Cuando el alcohol del vino se haya evaporado, agregamos un vasito de vino blanco, otro vasito de agua y si queréis media pastilla de caldo. Seguidamente, cubrimos el pollo con el caldo o agua. Añadimos la hoja de laurel y un poco de tomillo, opcionalmente, junto a un poco de agua o caldo. Dejamos cocinar hasta que veamos que está el pollo hecho. Esto dependerá del grosor de los trozos, en mi caso estuvieron 30 minutos más o menos.
Pollo rustido, fácil y con una salsa para mojar mucho pan!
Paso 4: La Picada (Opcional)
Mientras tanto, si se usan albóndigas, las doramos en una sartén con ajo y perejil. Hacemos exactamente lo mismo con las setas. He utilizado rebozuelos "rossinyols" pero puede ser cualquier seta de temporada que sea suave. Si utilizáramos níscalos "rovellons", por ejemplo, nos quedaría un asado muy intenso. Yo siempre opto por una seta más suave. Cuando esté todo bien dorado y la cazuela ya haya cocido un buen rato, echamos todo, las setas y las albóndigas al pollo y lo agitamos bien para que quede bien integrado y dejamos que haga chup-chup un rato más.
Cuando hayan pasado más o menos los ¾ de hora que hemos mencionado, nos dispondremos a hacer la picada. Ponemos ajo, perejil, palitos de pan, avellanas y almendras y lo picamos bien picado con el mortero o con picadora. Ahora agregamos el trozo de hígado que habíamos reservado y lo picamos con los demás ingredientes. Lo echamos todo en la cazuela y para que no nos dejemos nada ponemos un poco de caldo de la misma cazuela en el recipiente de la picada y lo volvemos a poner adentro. Ahora podemos rectificar de sal y de agua. Tenemos que vigilar para que no nos quede seco. Dejamos que vaya cociendo ¾ de hora más. Como curiosidad hay gente que con la picada añade también un trocito de chocolate negro que le da un sabor más intenso al asado. Si no queremos que el agua se evapore tan rápido lo podemos tapar y bajar el fuego. Ahora solo es cuestión de dejar que vaya haciendo chup-chup hasta que esté bien tierno siempre rectificando de sal y de agua cuando haga falta.

Paso 5: Añadir Frutos Secos y Reducir la Salsa
Cuando la cazuela lleva 25 minutos a fuego lento con todos los ingredientes, incorporamos las ciruelas al guiso junto con los piñones tostados. Removemos y dejamos cocinar 10 minutos más. Hacia el final de la cocción muchas veces añado piñones o ciruelas secas que le dan un toque dulce espectacular, siempre teniendo en cuenta que si agregamos fruta dulce tendremos luego que rectificar de sal.
Cuando la carne esté tierna, destapa la olla y deja que se reduzca la salsa hasta que quede espesa y brillante. Si la salsa queda demasiado ligera, deja que reduzca destapando la olla. Rectifica de sal y pimienta si es necesario y tendrás listo un guiso meloso hecho con mimo que será el deleite de tus comensales. Cuando esté bien tierno paramos y ya está listo para servir.
Variantes del Pollo Rustido
Aunque la base de la receta del pollo rustido se elabora teniendo como ingrediente principal el pollo, lo cierto es que existen algunas versiones que pueden incorporar otros ingredientes para darle un toque distinto. Estas son algunas de las variantes más habituales del pollo rustido:
- Pollo rustido a la catalana: que incorpora ciruelas pasas, piñones y vino blanco.
- Pollo rustido con vino blanco: una propuesta más ligera y aromática, gracias al sabor del vino, que suele incluir verduritas de acompañamiento.
- Pollo rustido con toque festivo: para darle ese punto más navideño te animamos a incorporar coñac o brandy, el hígado del pollo o almendras para darle un sabor más profundo e intenso al rustido.
Acompañamientos Sugeridos
Sirve el pollo con su propia salsa y acompáñalo de patatas panaderas, puré de patatas, verduras salteadas o arroz blanco. Sin duda, los mejores acompañamientos para este delicioso pollo rustido.
