El pollo es una de las carnes más consumidas en todo el mundo, probablemente por su gran versatilidad en la comida, compatible con recetas tradicionales o de lo más innovadoras. Seguro que como a nosotros, en estos días os apetecen platos cálidos, guisos lentos, sabrosos, que perfuman la cocina y deleitan al paladar, como este Pollo guisado con setas.
El Pollo guisado con setas es una receta muy fácil de hacer, ideal para cualquier día de la semana. Aprovechando que estamos en otoño, os traigo una receta para disfrutar del ingrediente por excelencia de esta época: pollo con setas. Con la llegada del otoño nuestras tierras se llenan de infinidad de variedades de setas, solo hace falta hacer una excursión al campo para descubrir que éstas han brotado en cualquier rincón. En esta época es fácil encontrar en los supermercados y tiendas del barrio distintas clases de setas: boletus, shiitake, trompetas o los típicos champiñones.
Este pollo al vino es tan sencillo y rápido de realizar que no te hará nada de pereza a hacerlo. Además, es apto incluso para los cocineros con poca experiencia en la cocina.
Ingredientes para un Pollo Guisado Perfecto (4 personas)
- 1 pollo troceado (o 1 kg de pechuga de pollo troceada, o cuartos traseros, contramuslos, jamoncitos)
- 300 g de setas variadas (shiitake, champiñones, boletus, trompetas...)
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 125 ml de vino blanco (o jerez)
- 50 ml de caldo de pollo (o 1 pastilla de caldo de pollo)
- 200 ml de leche evaporada (o 150 ml de nata, o misma cantidad de agua si se usa pastilla de caldo)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta
- 1 rama de romero
- 1 cucharadita de tomillo picado
- 15 gr de mantequilla (opcional)
Preparación del Pollo Guisado con Setas y Vino Blanco
1. Preparar el pollo
Antes de empezar a cocinar, retira los trozos de pollo de la nevera para que la carne se atempere. Así, al no estar fría, se cocinará mejor. Para preparar esta receta hemos optado por cuartos traseros de pollo, aunque otras partes como los contramuslos o los jamoncitos son también una buena opción. En el caso de utilizar estas piezas, solo habrá que adaptar el tiempo de cocción, ya que son más pequeñas.
Limpiamos y troceamos el pollo en trozos de tamaño medio, que podamos comer de un bocado y no tener que estar partiéndolo más. Si, al comprar el pollo, podéis pedir que os lo den limpio y troceado pues nos ahorraremos este paso.
Una de las claves de esta receta es dorar previamente los trozos de pollo. Con este gesto, la carne quedará sellada y todos los jugos se mantendrán en su interior. Además, el aceite que quede en la cazuela tendrá parte de su sustancia y aportará al plato un gran sabor.
Pon una cazuela amplia al fuego con un poco de aceite (o con la mantequilla y un poco de aceite), salpimenta el pollo y dóralo bien, dándole la vuelta para que se haga de forma homogénea. El fuego debemos ponerlo fuerte porque queremos que los trozos de pollo se sellen, simplemente.

Una vez dorado el pollo, bajaremos el fuego a potencia media.
2. Sofrito aromático
Pelamos y cortamos la cebolla, prensamos los dientes de ajo. Echaremos la cebolla, que habremos picado previamente, y dejaremos rehogar hasta que la cebolla esté blanca y transparente. Pela los dientes de ajo y agrégalos a la cazuela junto 1 cucharadita de tomillo picado. Añade la rama de romero (cortada en 2).

3. Incorporar el vino y el caldo
Vertemos 70 ml de vino blanco o jerez y dejamos reducir 5 minutos a fuego alto. Añade el vino blanco y dale un hervor fuerte. Una vez entre en ebullición, reduce de nuevo el fuego y salpimentaremos el pollo. Vertemos el caldo y dejamos cocer durante unos 15-20 minutos.
Sofrito para toda la semana 🍅,🌶🧄.
4. Añadir las setas
Para acompañar al pollo, hemos elegido setas variadas, que hemos troceado para evitar trozos grandes y para que así se cocinen todas al mismo tiempo. Limpiamos las setas que hayamos elegido para quitarle la posible tierra que traigan y las troceamos. A la hora de cocinar las setas shitake, conviene quitarles los pies porque son muy fibrosos. Después los podéis cocinar enteros, en cuartos o en láminas. En mi caso usé setas shiitake, que ahora están de temporada, y así variar de los típicos champiñones. Podéis utilizar cualquier seta que os guste o incluso hacer un variado de distintas clases, esta receta acepta de todo.
Corta las setas por la mitad, incorpóralas. Pasado ese tiempo, incorporamos las setas y dejamos cocer otros 15 minutos más.

5. Cocción final y cremosidad
Llevamos a ebullición, bajamos el fuego y cocinamos el conjunto destapado durante 30 minutos, hasta que el pollo esté hecho. Cocinamos primero a fuego alto y tras hervor, bajamos y cocinamos 30 minutos hasta que el pollo esté hecho. Podemos comprobar que el pollo está completamente cocinado pinchando con un palillo en la parte más gruesa del pollo; debe salir un líquido transparente. Durante toda la cocción habrá que vigilar que no se quede sin líquido y echaremos un poco más de caldo y vino en caso de necesitarlo. Desmenuza encima la pastilla de caldo de pollo y, vierte la leche evaporada y la misma cantidad de agua. Tened en cuenta que queremos que quede algo de jugo en la olla para luego usarlo de salsa.
6. Servir
Cuando tengamos todo cocinado, lo emplatamos dejando en la olla el jugo que haya soltado durante la cocción. Sirve el pollo guisado con su guarnición, y todos a la mesa inmediatamente, os vais a chupar los dedos, también hará falta un buen pan para dejar el plato reluciente.

Consejos y Variantes para Enriquecer tu Pollo Guisado
Selección y Limpieza de Setas
En esta receta hemos utilizado setas variadas en conserva, pero si es temporada, no dudes en usar unas setas frescas. También puedes optar por unos champiñones. Tanto en un caso como en otro, acuérdate que, en el momento de limpiarlos, no debes sumergirlos en el agua. Si no están muy sucios, corta el pie que suele tener más tierra y pásales un trapito húmedo.
Variedades de Pollo
Nosotros hemos usado un pollo entero, pero puedes decantarte solo por jamoncitos.
Añade más verduras
En el momento de realizar el sofrito, puedes añadir otras verduras que tengas en la nevera. Quedará muy bien con zanahoria, calabacín, pimientos rojos o verdes… Una vez limpios, córtalos en tiritas o daditos.

Un toque diferente
Si te apetece que este plato tenga un contrapunto dulce, agrega unas ciruelas secas a la cazuela. Deja que el sofrito se vaya haciendo poco a poco, y cuando la cebolla y el beicon estén doraditos, agrega el ajo, las setas, el pollo, un vasito de vino blanco y un poquito de cúrcuma para aportarle color. En 20 minutos estará listo.