El pollo asado, ya sea entero como el clásico pollo a l'ast o troceado como el que vamos a preparar a continuación, es uno de esos platos con los que, con un mínimo esfuerzo se obtienen excelentes resultados: el interior jugoso y la piel crujiente.
El pollo asado es un clásico que nunca pasa de moda, ideal para una comida familiar o una cena especial. Su piel crujiente y su carne jugosa lo convierten en un plato irresistible.
El pollo al horno es uno de esos platos que tenemos que saber hacer y conocer el secreto para que salga jugoso y con la piel crujiente, tenemos que lograr que no se seque.
El éxito de esta receta es lograr que el pollo no se seque y para ello, comenzaremos hidratando con un poco de vino el asado y le daremos la vuelta a las piezas de pollo a mitad de cocción. Con este proceso, también lograremos que la piel quede crujiente dejando la carne jugosa.
Trabajo como profesora de inglés y vivo como cocinera. Me apasionan los retos, aprender y disfrutar cocinando. Soy más de dulce, pero no le hago remilgos a un buen salado. He trabajado con varias marcas gastronómicas haciendo el recetario para sus productos. El pollo asado tradicional, que siempre se ha comido en mi casa, el mejor! jejejee
La Elección de las Piezas
En lugar de cocinarlo entero, asaremos el pollo por piezas. Las más jugosas son las piezas con hueso y por eso hemos elegido para esta receta muslos, contramuslos y jamoncitos.
Preparación del Pollo Asado
Precalentar el horno a 200°C. Lava el pollo por dentro y por fuera, y sécalo bien con papel de cocina.
Mezcla en un bol el ajo picado, el pimentón, el aceite de oliva, sal y pimienta. Unta esta mezcla por todo el pollo, asegurándote de que quede bien cubierto.
Untamos con la marina de hierbas todo el pollo, por dentro y por fuera. Cubrimos de papel film y dejamos poco a poco que vaya cogiendo sabor.
En un bol pequeño, mezcla 2-3 cucharadas de aceite de oliva con un par de cucharadas de tomillo seco, de orégano, 1 de pimentón dulce y una pizca de sal y pimienta. Frota o pincela esta mezcla de hierbas y especias por todo el pollo, cubriendo bien la pechuga, alas y patas. ¡Sé generoso al impregnarlo, lo queremos muy sabrosón!
El viejo truco de las abuelas sí funciona. Si os sobra podéis hacer unas deliciosas croquetas de pollo, una sopa de picadillo de pollo o un relleno para una lasaña de pollo increíble.
Para conseguir una piel crujiente (de las que hace cras-cras al morderla), yo precaliento el horno a temperatura alta, 200ºC y horneo el pollo durante 1 hora y 15 min. a 190ºC. Los últimos 15 minutos quito el papel albal para tostar la piel y que quede súper crujiente.
El toque final de horno a alta temperatura para conseguir color y textura crujiente en la piel es importante. Mirando de vez en cuando para que no se nos queme, porque lo queremos crujiente no churruscado.
Si eres un cocinillas te recomiendo usar un termómetro de carne porque con este nunca se te va a pasar.
El tiempo de horneado para asar un pollo es de 1 hora y 40 minutos, este tiempo en este caso que es cercano a los 2 kilos. Vamos a introducir al horno y vamos a ir regando cada 15 minutos con una mezcla que hemos hecho de vino blanco y caldo de pollo a partes iguales.
A los 45 minutos sacamos el pollo del horno y le damos la vuelta.
Pasado este tiempo, sacamos el pollo del horno y le damos la vuelta para que la piel quede tostada por todas partes.
Devolvemos el pollo al horno y lo seguimos cocinando otros 45 minutos.
El tiempo depende de cómo os guste, yo lo dejo dos horas porque en casa les gusta muy hechito.
Para saber si el pollo está bien hecho, la carne debe desprenderse de su hueso, mientras todavía está jugosa.
Deja reposar el pollo durante 10 minutos antes de cortar.
Acompañamientos Clásicos
Empezaremos con la base de este plato. Para ello pelamos y lavamos 4 patatas medianas. A continuación, las cortamos en rodajas de 1 cm de grosor aproximadamente.
Preparamos una bandeja de horno y la untamos con un poco de aceite de oliva virgen extra, unos 30 ml. Salpimentamos el pollo. Ponemos las piezas de pollo encima de la cama de patatas con cebolla y ajo.
Al día siguiente hacemos una cama de patatas cortadas para panadera y la cebolla en juliana en una bandeja de horno.
Pelamos las patatas, las cortamos en rodajas y las repartimos por la bandeja.
Colocamos las patatitas de guarnición bien lavadas y con piel alrededor del pollo y vertemos la salsa por encima.
Lo servimos acompañado de las patatas asadas y un poco de ensalada.
Lo fantástico de recetas de carnes y aves asadas como este pollo de Arguiñano es que ya llevan la guarnición incorporada, así que solo nos queda preparar una ensalada sencilla y ligera, de hojas verdes o simple buen tomate, y pensar en un postre a la altura que no sea muy pesado. Una tarta de queso ligera o una esponjosa mousse de chocolate sin lácteos pueden ser buenas opciones.

Variantes y Consejos
El pollo asado es una de las recetas de pollo más importantes que tenemos a nivel mundial y cada lugar tiene la suya.
El pollo se puede asar de mil maneras y puede ser más cómodo hacerlo por piezas, pero los días festivos sigue siendo tradición en muchas casas hornear un ave completa.
En su libro 'A mi manera: las recetas fundamentales de la cocina regional española' (Planeta, 2015). nos cuenta el televisivo chef cómo siempre le han llamado la atención las largas colas que se forman los domingos a las puertas del mencionado Asador, un negocio de barrio familiar en funcionamiento desde 1981. Pasar una tranquila mañana de domingo de paseo por El Rastro, tomando un aperitivo castizo y volviendo a casa para comer sin prisa con un magnífico pollo asado bajo el brazo suena, sin duda, como un plan familiar perfecto.
Arguiñano nos anima a llevar los sabores de este asador a casa con una receta muy sencilla de pollo al horno, al estilo clásico como el pollo con cerveza, con su cama de patata, cebolla y manzana, y toques mediterráneos con limón, ajo y hierbas.
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Precalentar el horno a 180ºC con calor arriba y abajo. Terminar de limpiar el pollo, dejando que se atempere un poco antes fuera de la nevera, retirando posibles restos de plumas, vísceras o exceso de grasa.
Emulsionar en un cuenco o bote con tapa el zumo del limón -no hace falta colarlo, solo evitar los huesos- con dos cucharadas de aceite, una cucharadita de sal y una cucharadita de pimienta negra.
Lavar y pelar las patatas y las manzanas. Retirar la parte fea que puedan tener las cebolletas y las capas más externas y secas de los ajos.
Pintar con aceite una bandeja de horno grande, echar la cebolleta, las patatas y las manzanas y casi todos los ajos; salpimentar ligeramente y remover bien.
Hacer un hueco en el centro y colocar el pollo. Regar la fuente con un buen chorro de vino blanco, caldo o agua, más la marinada.
Asar durante unos 45-55 minutos, removiendo la guarnición a mitad de cocción si hiciera falta, para que no se queme.
Dorar al final uno o dos minutos activando el gratinador y subiendo la bandeja de nivel.
El precio podría variar.
Seguro que te suena familiar ese olor a pollo al horno con un toquecito de limón y ese aroma inconfundible de hierbas que inunda la casa. ¡Justo de eso va hoy! De asar un buen pollo entero para disfrutar en familia (en nuestro caso, acostumbra ser en domingo).
La clave para un buen pollo asado está no solo en los ingredientes frescos y aromáticos, sino en el método de cocción: el hierro fundido. Cocinar en una bandeja de hierro fundido tiene grandes ventajas. El hierro retiene y distribuye el calor de manera uniforme, lo que permite que el pollo se cocine perfectamente, con una piel dorada y crujiente por fuera, mientras que la carne se mantiene jugosa y tierna por dentro.
¡Ah! Y no os olvidéis del segundo truco para un asado genial: regar constantemente el pollo con los jugos de la bandeja -no te olvides de ir aplicando, con ayuda de una cuchara o una jeringueringuilla, el jugo de la bandeja por encima de la carne.
Con unos limones asados que aportan ese toque cítrico tan sabroso y las hierbas frescas, este pollo se convertirá en una de tus recetas de cabecera.

El pollo asado o al horno es una de las recetas de pollo más sencillas, económicas y además una de las más sabrosas. Uno de esos platos que forman parte de la gastronomía mundial, ya que en casi todas las culturas existe una receta de pollo al horno.
Básicamente se trata de cocinar el pollo en sus propios jugos y grasa, acompañado o aderezado con hierbas aromáticas y/o vegetales. La forma ideal de cocinarlos es en los asadores rotatorios. Ya sabéis, esos en los que el pollo es atravesado por un hierro que lo hace girar, permitiendo así que sus jugos y su grasa se vayan extendiendo por toda la pieza.
Existen múltiples variantes, esta versión es básica y muy fácil pero garantiza una carne jugosa, sabrosa y con una piel extra crujiente.
Lo primero que hacemos es limpiar el pollo de posibles restos de grasa y vísceras que pueda tener. Pondremos especial cuidado en retirar las plumitas que le puedan haber quedado.
En un mortero machacamos la pimienta negra y la sal. Con esta mezcla untamos bien el pollo por todas partes, tanto dentro como fuera.
Cortamos el limón por la mitad y exprimimos un poco de su jugo por encima y dentro del pollo.
En un vaso mezclamos el aceite con el tomillo. Con la ayuda de un pincel de cocina pintamos el pollo con la mezcla por dentro y por fuera.
Colocamos el pollo en la bandeja de horneado y metemos las mitades de limones en su interior.
Con el horno previamente caliente a 190º C horneamos durante 1 hora y 15 minutos. Lo mejor es que lo hagáis en la bandeja del medio con temperatura arriba-abajo y aire.
Tened cuidado porque cada horno es un mundo y el tuyo puede necesitar variar la temperatura. Lo mejor es tapar el pollo con papel de aluminio a media cocción, es decir, cuando el pollo lleve 30 minutos aproximadamente. Los últimos 15 minutos lo quitamos para tostar la piel y que quede súper crujiente.
Trinchamos el pollo con un buen cuchillo. Muy sencillo, en seis piezas. Primero, los dos cuartos traseros (muslo y contramuslo) hasta llegar a la unión de esta pieza con la carcasa. Después, las dos alas. Para esta operación, se busca el esternón y se desliza el cuchillo rebañando toda la carne y despegándola del costillar. Primero una y luego la otra.
Os puedo asegurar que os quedará una carne muy melosa y con una costra súper crujiente.
Un pollo al horno tierno y jugoso como el que hacía mi abuela en el pueblo. Una receta sencilla ¿verdad?
¿Os gusta el sabor en vuestras recetas?, el aderezo es importante. Sal, tomillo, el sabor del ajo y la pimienta negra es suficiente para que el pollo quede en su punto. Es importante salpimentar también el interior, porque ese aderezo irá directamente a la carne, especialmente a la pechuga.
Una solución perfecta es untarlo con un poco de aceite de oliva virgen extra, lo mezclamos con agua y especias que más os gusten y untamos por todas partes (dentro y fuera).
¿Qué pollo debemos emplear? Os recomiendo un pollo de corral de mi tierra, Ourense.
Yo tengo un truco que siempre me funciona, inyecto algo de alcohol dulce justo por debajo de la piel. Así se carameliza y le da sabor. A veces le hago un escaldado previo al pollo y eso garantiza que la carne quedará muy jugosa.
Los pollos de Coren son criados en libertad en el campo gallego y alimentados básicamente con cereales, tienen un sabor y una jugosidad que los hacen diferentes del resto.
Para que nos quede jugoso: mientras se va asando el pollo, en un cazo ponemos el aceite en frío con los dientes de ajo muy picaditos. Encendemos el fuego y freímos el ajo con cuidado de no quemarlo. Cuando el ajo esté ligeramente dorado, añadimos el brandy y el vino blanco y dejamos que se evaporen los alcoholes. Incorporamos el caldo de pollo, el jugo del limón y dejamos reducir el líquido unos minutos a fuego medio.
Introducimos de nuevo en el horno 1 hora a 180º. Pasado ese tiempo habréis conseguido un pollo asado delicioso, crujiente, jugoso y tierno. Vamos, lo que viene siendo: el pollo asado perfecto.
La forma ideal de cocinarlos es en los asadores rotatorios.

El pollo asado es un clásico que nunca pasa de moda, ideal para una comida familiar o una cena especial.
Ingredientes:
- 1 cebolla grande
- 3 dientes ajo
- un buen manojo perejil
- 2 ctas. sal
- un chorrito aceite oliva
- 6 contramuslos pollo
- 2 limones
- 2 hojas laurel
- un chorreón vino blanco
- un poco agua
- 1 pastilla caldo carne
Preparación:
- Precalentar el horno a 220º, colocando una cazuelita con agua en el fondo.
- Cortar la cebolla en juliana y colocarla a modo de cama repartida en una fuente.
- Hacer un majado en el mortero, con los ajos, perejil y sal, añadir un chorrito de aceite y embadurnar bien el pollo. Colocarlo en la fuente.
- Exprimir el zumo de un limón por encima y el otro, colocar gajos repartiéndolos, así como las hojas de laurel.
- Echar un chorreón de vino blanco y llevar a hornear, pasada 1 hora, poner a hervir un poco de agua para desahcer la pastilla de caldo, regar el pollo, e ir dándole vuelta para que se dore por igual.
Ingredientes para otra versión:
- 1 pollo entero (aprox. 1.600 g.)
- 1 limón
- 60 ml. aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de tomillo seco
- 2 cucharadas de orégano seco
- 1 cucharada de pimentón dulce
- Sal y pimienta negra al gusto
- Opcional: coñac o moscatel
Preparación para otra versión:
- Precalentar el horno a 200°C.
- Lavar el pollo por dentro y por fuera, y secarlo bien con papel de cocina.
- En un bol pequeño, mezcla 2-3 cucharadas de aceite de oliva con el tomillo seco, el orégano, el pimentón dulce y una pizca de sal y pimienta. Frota o pincela esta mezcla de hierbas y especias por todo el pollo.
- Coloca el pollo en una bandeja de horno. Corta el limón en rodajas gruesas y distribúyelas alrededor del pollo.
- Introduce la bandeja en el horno (en la parte más bien baja del mismo) y asa el pollo durante aproximadamente 1 hora y 45 minutos (los primeros 30 minutos a 200 °C, luego baja a 170 °C).
- Comprueba que el pollo está hecho insertando un termómetro en la parte más gruesa del muslo (sin tocar el hueso).
- Quince minutos antes de sacar el pollo del horno, riega el pollo con un chorro de coñac o moscatel, y déjalo en el horno a alta temperatura.
- Deja reposar el pollo durante 10 minutos antes de cortarlo.
Pollo ASADO Súper Fácil y Jugoso | KWA
Tabla de Tiempos de Cocción Aproximados para Pollo Asado (por peso):
| Peso del Pollo (kg) | Tiempo de Cocción (horas) |
|---|---|
| 1.2 - 1.5 | 1.15 - 1.30 |
| 1.6 - 1.8 | 1.30 - 1.45 |
| 1.9 - 2.2 | 1.45 - 2.00 |
Nota: Estos tiempos son aproximados y pueden variar según el horno y el grosor del pollo. Se recomienda usar un termómetro de carne para asegurar la cocción adecuada.

El pollo asado es una de las recetas de pollo más sencillas, económicas y además una de las más sabrosas.
Ingredientes:
- 1 pollo de corral (de unos 1.600 g. aproximadamente)
- 1 limón
- 60 ml. aceite de oliva virgen extra
- 2 cucharadas de tomillo seco
- 2 cucharadas de orégano seco
- 1 cucharada de pimentón dulce
- Sal y pimienta negra al gusto
- Opcional: coñac o moscatel
Preparación:
- Precalentar el horno a 200°C.
- Lavar el pollo por dentro y por fuera, y secarlo bien con papel de cocina.
- En un bol pequeño, mezcla 2-3 cucharadas de aceite de oliva con el tomillo seco, el orégano, el pimentón dulce y una pizca de sal y pimienta. Frota o pincela esta mezcla de hierbas y especias por todo el pollo.
- Coloca el pollo en una bandeja de horno. Corta el limón en rodajas gruesas y distribúyelas alrededor del pollo.
- Introduce la bandeja en el horno (en la parte más bien baja del mismo) y asa el pollo durante aproximadamente 1 hora y 45 minutos (los primeros 30 minutos a 200 °C, luego baja a 170 °C).
- Comprueba que el pollo está hecho insertando un termómetro en la parte más gruesa del muslo (sin tocar el hueso).
- Quince minutos antes de sacar el pollo del horno, riega el pollo con un chorro de coñac o moscatel, y déjalo en el horno a alta temperatura.
- Deja reposar el pollo durante 10 minutos antes de cortarlo.
Para 4 1.45€/pers. 240kcal/100g
Hemos trabajado 5 horas y 20 minutos para que disfrutes esta receta. ¿Cómo se calcula? 90 min. cocinando, 30 min. para hacer y editar las fotos, 120 min. para grabar y editar el vídeo, 45 min. para redactar y 35 min. para organizar y publicar todo en la web y en redes sociales. 😊 Sin contar lo que dedicamos a investigar cómo hacer la mejor receta, comprar los ingredientes, comerla (y repetirla si no ha salido de rechupete), leer vuestros comentarios y responder a las dudas.