Los pimientos fritos son una guarnición estupenda, rápida y deliciosa. Son muy sabrosos y quedan tan tiernos que sentirás cómo se funden a cada bocado. Están de muerte. Cuando voy a la compra siempre hay en mi cesta pimientos verdes y rojos, que frío despacito, y guardo para acompañar platos de carne o pescado, arroces o simplemente en bocadillo con pan crujiente… ¿Y qué me contáis con un par de huevos fritos?
El principal componente del pimiento es el agua, seguido de los hidratos de carbono, lo que hace que sea una verdura de bajo aporte calórico. Es una buena fuente de fibra, además de poseer un efecto saciante. Al igual que el resto de verduras, su contenido proteico es muy bajo, y apenas aporta grasas. Si estáis a dieta, es mejor comerlos asados o crudos en ensalada.
En la actualidad, existen métodos para preparar pimientos fritos sin necesidad de sumergirlos en grandes cantidades de aceite, lo que los convierte en una opción aún más saludable. Las freidoras de aire y el microondas son excelentes alternativas para lograr un resultado similar al frito tradicional, pero con mucho menos aceite.
Pimientos fritos en freidora de aire
En la freidora de aire, podemos cocinar tanto pimientos verdes italianos como pimientos de Padrón o incluso pimientos morrones. Cualquiera de estas variedades de pimientos se cocinan de forma similar, rápida y uniforme, en la airfryer. Con un toque de aceite en spray, mucho menos del que se usaría en la sartén, lograremos un resultado perfecto.
Pasos para cocinar pimientos en freidora de aire:
- Lavar bien los pimientos verdes italianos bajo el chorro de agua fría.
- Secarlos con papel absorbente.
- Opcionalmente, se les puede quitar el rabo y las semillas y cocinarlos cortados en tiras, aunque para presentarlos enteros y ahorrar tiempo, se pueden cocinar así.
- Llevar los pimientos a la cubeta de la freidora de aire y colocarlos de forma que no se amontonen unos sobre otros para que se cocinen uniformemente y el aire pueda circular por toda su superficie.
- Programar la freidora de aire a 180 ºC durante 14 minutos en total.
- Transcurrido el tiempo de cocinado, esperar a que los pimientos no estén tan calientes y transferirlos al plato en el que se vayan a servir.

Pimientos fritos en microondas
Seguimos reivindicando las posibilidades que nos ofrece el microondas para preparar recetas muy rápidas, sencillas y también más ligeras. Este electrodoméstico permite imitar los resultados de muchas frituras sin los incordios y las calorías que conlleva.
Podemos utilizar pimientos de Padrón, de Gernika o cualquier variedad de calibre pequeño que encontremos en el mercado. Para los que no toleran bien el picante, es fácil encontrar variedades dulces que son todo un manjar para picotear a cualquier hora, carnosos, jugosos y muy tiernos. Los pimientos de formato pequeño, también llamados últimamente baby, son ideales para un picoteo precisamente porque se devoran de un bocado.
Pasos para cocinar pimientos en microondas:
- Lavar bien pero con suavidad los pimientos, procurando que no haya ejemplares dañados.
- Colocar los pimientos en un recipiente para microondas.
- Añadir un poco de aceite de oliva (podemos echar más, pero si la idea es recortar calorías no hace falta) y remover.
- Cubrir con una tapa de microondas e introducir en el electrodoméstico.
- Cocinar a máxima potencia durante tres minutos.
- Sacar con cuidado y remover.
- Volver a calentar a máxima potencia 4 minutos más.
- Escurrir el agua que hayan podido soltar y servir en una fuente, con más sal gruesa al gusto y, si se desea, un hilo de buen aceite de oliva virgen extra.

Receta tradicional de pimientos fritos
Los pimientos verdes fritos son una de mis guarniciones fetiche para cuando hago chuletón en casa. Son muy sabrosos y quedan tan tiernos que sentirás cómo se funden a cada bocado. ¿Quieres saber cómo hacer pimientos verdes fritos?
El truco para freír pimientos está en utilizar aceite de oliva y que la temperatura no sea muy elevada. El resto es "pimiento" comido. Yo le suelo echar unos ajos al aceite, que le da un toque muy rico.
Ingredientes:
- 8 pimientos verdes, de la variedad italianos o Guernika
- Aceite de oliva
- 2 dientes de ajo (opcional)
- Sal
Elaboración:
- Lava los pimientos verdes bajo el grifo de agua fría y sécalos concienzudamente.
- Quítales el tallo y córtalos por la mitad a lo largo.
- Retira todas las pepitas así como también las tiras blancas que pudieran tener en el interior.
- Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-bajo.
- Dale un golpe a cada diente de ajo con la parte plana de la lámina de un gran cuchillo y quítales la piel. Añádelos a la sartén.
- Cuando el aceite empiece a estar caliente incorpora los pimientos.
- Fríelos a fuego medio-bajo hasta que empiecen a dorarse ligeramente y queden tiernos y cremosos. Cuidado de no quemarlos.
- Sácalos del aceite con unas pinzas.
- Puedes pelar los pimientos ahora o servirlos en el plato con la piel.
- Sírvelos aún calientes y pon en la mesa un salero para que cada comensal los sazone a su gusto.

Sugerencias, trucos y consejos
- Es importante secar bien los pimientos antes de meterlos en el aceite.
- Los dientes de ajo son opcionales. Si durante la fritura se empiezan a dorar demasiado, retíralos sin pensártelo dos veces.
- Los pimientos verdes fritos son perfectos para comértelos como pincho sobre una buena rebanada de tu pan preferido, para acompañar carnes, como un buen chuletón, unas migas extremeñas, una tortilla de patatas o como ingredientes de ensaladas y, como no, para servirlos con patatas fritas y huevos fritos.
- Puedes freír de manera similar unos pimientos del Padrón. En este caso no es necesario quitarles el tallo ni cortarlos por la mitad. Simplemente fríelos enteros.
- Si dispones de demasiados pimientos siempre puedes freír una buena cantidad y guardarlos en el congelador. Primero mételos en una bandeja separados sin que se toque y cuando estén congelados ya los puedes juntar en un recipiente. Al descongelar quedan bastante bien.
Por sí solos ya son una buena tapa para compartir en el picoteo del finde; no vamos a negar que sientan de maravilla con una buena cerveza, pero se pueden disfrutar igual con agua o un refresco sin azúcar. Maridan muy bien con salazones, frutos secos tostados o encurtidos, como unas sencillas aceitunas de calidad.